2 mar. 2014

¿ A qué temer?




La Palabra poderosa de Dios te habita.

Es la palabra por la que todo vino a ser.

Esa misma, hecha hombre, hecha alimento del hombre, por la santa comunión te habita, y te ama desde dentro inconmensurablemente.




¡Quédate feliz y sereno en su manos!

Es la Palabra creadora, redentora y amante que ,hecha hombre como tú, te dice: 

¡Te amo y doy todo por tu vida! Porque te quiero junto a Mi, para que juntos amemos y adoremos al Todo Santo, Origen de orígenes, Padre de padres, Principio de principios...,
por el que todo ha venido a ser, en dependencia de su propio Ser que no tiene comienzo ni fin.

¡Esa maravillosa Palabra que es Dios, me habita, me ama, me llena de eternidad gozosa!
" Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo el que vive en mí ",
y yo con Él y en Él y somos UNO.




Somos uno con y en Cristo.


¿A qué temer?

Ando por esos mundos, y no ando solo, Él va conmigo y en mí. y desde dentro me rescata del mal, de mi mal obrar y del mal de todos.

¡Nos rescata!,

¡y su poder no tiene igual!

Me hallo en sus manos,
me hallo a su disposición más plena. Porque Él es el dueño de mi vida, para siempre...

¿ A qué angustiarse?
¿ A qué afligirse?

Voy con Dios y Dios va en mí y conmigo.
Nada me puede faltar.

Dios solo.

4 comentarios:

Fernanda dijo...

Dios nos creó y nos sostiene, nada hay que temer.
Muy inspirado post.
Besitos!!

Anónimo dijo...

" Porque Él es dueño de mi vida, para siempre..."

qué verdad más grande !

Saludos
Azmara

silencio dijo...

Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa más que vivir para Él. Gracias, un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Así es, querida Fernanda. Un besitososo! ;)

Qué bueno que así lo veas, Azmara! Un abrazo.

Tu llamada fue fulminante, hermana.
Un abrazo