6 mar. 2014

Cruz

«El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se 
perjudica a sí mismo?»



Por ti, lo dejo todo,
y eso me supone mucho,
pero solo Tú permaneces,
mientras todos fenecen...

Me pides que abrace mi cruz,
ahora precisamente,
ahora tenía otros planes,
que me parecían excelentes...

¿Acaso me bajé de la cruz?
me dice tu voz interior,
y sé que yo debo seguir
tus pasos, mi amado Señor.

Perder esta vida por Ti,
no importa demasiado,
pues Tú me das otra mejor,
preparas mi Vida a tu lado.

La pierdo y la gano por Ti,
Tú sabes lo que me conviene,
ya cedo en tus brazos mi dolor
por ser Vos quien sois, mi Amado.

5 comentarios:

Cristina A dijo...

Muy hermoso y significativo poema...tomar la cruz y seguir a Cristo es como cuando nos dice venid los que están cansados y agobiados ...carguen con mi yugo...Él siempre estará junto a nosotros para ayudarnos ...
Afectuoso abrazo
Cristina

Felicitas dijo...

siempre con nosotros. Cierto, Cristina!
Otro afectuoso abrazo para ti.

silencio dijo...

La cruz que Cristo nos invita a aceptar no es la que nosotros nos hemos buscado, sino la que Él, aunque no entendamos el por qué, ha permitido que cayera sobre nosotros. Gracias, un fuerte abrazo , feliz camino de cuaresma.

Caminar dijo...

De acuerdo con el segundo comentario, es lo mismo que tú dices, "Tú sabes lo que me conviene" esto es fácil de decir y un poquillo más dificultoso de vivir.
Pero sigamos, El va delante.
Santa cuaresma.

Felicitas dijo...

Tu expresión, Silencio querida, es gráfica y por ello más comprensible todavía. La cruz que nos cae del Cielo, esa es la que el Señor nos da, para nuestra purificación y santificación. ¡Tan cierto!!
Habrá que abrazarla si queremos ser consecuentes con el amor que decimos que le tenemos. Su GRacia nos basta.
Un abrazo.

Sigamos, caminando, Caminar, Él va delante. ¡Qué gran consuelo!
Santa Cuaresma y fuerte abrazo.