25 mar. 2014

La Encarnación del Verbo divino en Santa María inmaculada





«El ángel anuncia, 
la Virgen escucha, cree y concibe» 

(Sermo 13 in Nat. Dom. - San Agustín). 



Y añade: «Cree la Virgen en el Cristo que se le anuncia, 
y la fe le trae a su seno; 
desciende la fe a su corazón virginal 
antes que a sus entrañas la fecundidad maternal» 

(Sermo 293 - San Agustín).


La honda fe de santa María posibilitó la Encarnación de Dios.
Fe en que para Dios todo es posible.
No puso ninguna objeción, no pensó, " vale un dia de estos seré madre de Dios , a ver cuando se hace realidad esto, entretanto seguiré con mis trabajos, mi vida diaria , hasta que un dia se pueda cumplir ".... 
No, ella creyó y por eso ocurrió. 
Así de fácil y así de sublime.
Madre, danos parte en esa fe tuya que hizo que en ti se cumpliera perfectamente el designio de Dios sobre ti, para ti, y para bien de todos. ¡Aumenta nuestra fe!


23 mar. 2014

Estamos en paz con Dios en Jesucristo



Hermanos:

Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.


Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.


Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.


(San Pablo a los Romanos 5, 1-2. 5-8)



¿Nos damos cuenta que el texto sagrado nos dice que todo cuanto Jesucristo nos ha conseguido en su salvación del hombre, LO TENEMOS YA EN NUESTRAS MANOS?


A menudo, nos ocurre que algunos sufrimientos de esta vida, las demasiadas actividades que tenemos, nos hacen olvidar que YA DISPONEMOS DE LA GRACIA conseguida por Jesucristo para nosotros. 

No es algo del futuro. 
No es para mañana. 
Es para ahora mismo.
Ahora mismo he sido justificado por la fe. 
Es inmediato.  Y así debo creerlo. 
Y todo es gracia, lo sabemos, porque en nada hemos merecido un Salvador tal, sino que sólo su amor infinito nos otorga, aquí y ahora, toda gracia, toda salvación, toda bendición de lo alto, todo auxilio en la necesidad, toda asistencia en medio de las cruces de la vida, todo sostén en las pruebas y toda fuerza sobrenatural para vencer en las tentaciones del enemigo.

No esperemos para el futuro su asistencia en las dificultades. Cuento con la gracia omnipotente de Dios ya ahora, para toda situación, para toda necesidad.

Confiemos en su Gracia aquí y ahora. ¡Hemos sido salvados en su Sangre!  ¡Abba, Padre, aquí estamos, para ti! Fiat, Abba.



20 mar. 2014

Arbol plantado junto al agua





Bendito quien confía en el Señor
y pone en el Señor su confianza.
Será un árbol plantado junto al agua,
que junto a la corriente echa raíces;
cuando llegue el estío no lo sentirá,
su hoja estará verde;
en año de sequía no se inquieta,
no deja de dar fruto.

(Del libro de Jeremías, 17, 5-10)


Porque siempre tiene esa corriente de vida a mano, para beber de ella a diario, alimentando todo su ser con el agua fresca que proviene de Dios. Es el agua que fluye y nos transporta hacia esa vida trinitaria que desea compartirse con sus creaturas, convertidas en hijos amados en el Hijo unigénito. Vivimos no de circunstancias sin sentido que parecen aprisionarnos, sino de una misteriosa Presencia, llena de amor, que nos guía imperceptiblemente hacia la Vida definitiva, plena e inmensamente feliz. Aún en medio de toda vicisitud actual, abrazando cruces e incomprensiones, padeciendo el tedio de situaciones enquistadas, sufriendo la pesadez de la cotidiana convivencia, sabemos que, más allá de todo dolor actual, nos encaminamos hacia la luz, hacia el amor perfecto, el gozo sostenido y la alegría sin fin. Bien vale la pena saber llevar las propias cruces con amor al Señor, con ternura hacia todos y por la salvación de todos, y con paz. La paz que te confiere el ser amigos de Dios, amigos del hombre.

18 mar. 2014

La Voluntad de Dios

" Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; 

buscad el derecho, enderezad al oprimido; 

defended al huérfano, proteged a la viuda."

nos dice la santa Escritura en nombre del Señor,


Como si nos dijera: Buscad en todo el ser justos, el actuar con justicia siempre, 

el practicar la misericordia con los que sufren de alguna forma. 

Salid en defensa de los desfavorecidos y proteged a todos los que padecen.

Es un plan de vida perfecto para agradar a nuestro Dios en este tiempo de Cuaresma, especialmente, y siempre.

Amemos al prójimo, entonces, siempre y en todo momento, tal y como nuestro Dios lo espera de nosotros.
Busquemos ayudar y apoyar en especial a todos los que padecen de alguna u otra forma. Tenemos miles de ocasiones que Él mismo nos pone delante.

A diario.

16 mar. 2014

San Ambrosio, maestro de maestros




Aunque el santo destina el contenido de este escrito a un presbítero, podemos nosotros también sacar ricas conclusiones para nuestra vida interior y nuestros apostolados:


" Sujeta el timón de la fe para que no te inquieten las violentas tempestades de este mundo.

La Iglesia de Jesucristo navega no sólo en alta mar recibiendo los embates de las olas bravías.

También navega por los ríos que manan de las entrañas de aquellos que beben la bebida de Cristo y reciben el Espíritu de Dios. Estos ríos, cuando rebosan de gracia espiritual, levantan su voz.

Hay también una corriente viva que como un torrente corre por sus santos. Es el correr del río que alegra al alma tranquila y pacífica.
Quien quiera que reciba de la plentiud de este río, levanta su voz, como Juan Evangelista, como Pedro y Pablo. Y así como ellos difundieron hasta los últimos confines la voz del Evangelio de Jesucristo, también el que recibe de este río predica, como ellos, el Evangelio del Señor Jesús.

Recibe también tú de la plenitud de Cristo, para que tu voz resuene. Recoge el agua de Cristo, esa agua que alaba al Señor. Recoge el agua de los numerosos lugares en que la derraman esas nubes que son los profetas.

Quien recoge el agua de los montes, o la saca de los manantiales, puede enviar su rocío como las nubes. Llena el seno de tu mente, para que tu tierra se esponje y tengas la fuente en tu propia casa.

Quien mucho lee y entiende se llena, y quien está lleno puede regar a los demás; por eso dice la Escritura: Si las nubes van llenas, descargan la lluvia sobre el suelo.

Que tus predicaciones sean fluidas, puras y claras, de modo que, en la exhortación moral, infundas la bondad a la gente, y el encanto de tu palabra cautive el favor de pueblo, para que te siga voluntariamente a donde lo conduzcas.

Que tus discursos estén llenos de inteligencia. Por lo que dice Salomón: Armas de la inteligencia son los labios del sabio, y, en otro lugar: Que el sentido ate tus labios, es decir: que tu expresión sea brillante, que resplandezca tu inteligencia, que tu discurso y tu exposición no necesite sentencias ajenas, sino que tu palabra sea capaz de defenderse con sus propias armas; que, en fin, no salga de tu boca ninguna palabra inútil y sin sentido."

15 mar. 2014

Subiré a la montaña de nuevo



Subiré a la montaña...


Contemplaré tu obra, Señor.


Dejaré que me imprimas tu huella,

que permanecerá para siempre. Amén.

Dulce y bella María

Escucha, madre mía,
la de el velo de estrellas; bienhechora,
        dulce y bella María.
        Escucha la que implora
dolorido y mortal; madre y Señora.

        Si a mi débil acento

romper los aires y turbar es dado
        allá del firmamento
        el azul sosegado,
escucha, virgen pura, mi cuidado.

        La sola voz que el pecho

pudiera ya exhalar, a ti revela
        el corazón deshecho,
        que tu piedad anhela
y hasta tu trono arrebatado vuela.

        ¡Oh tu dulce señora

de la esfera eternal!... la tierra mira
        y al infeliz que llora
        y al triste que suspira
resignación y fe y amor inspira.

        De tu sagrada mano

piadoso manantial brote a raudales
        donde beba el humano
        alivios celestiales,
donde se apague el fuego de los males.

        Y lleva hacia tu seno

a los dolientes hijos que te amaron:
        ¡no más gima ya el bueno
        en grillos que forjaron
los que rebeldes contra ti se alzaron!



Carolina Coronado

9 mar. 2014

El don de ciencia del Espíritu Santo




El don de ciencia del Espíritu Santo nos concede el verdadero conocimiento de uno mismo , de los demás y del mundo. 


Con este conocimiento nos muestra quien es el más necesitado de amor para que nosotros procuremos darselo a esa persona. 



Con el conocimiento propio nos infunde humildad, porque así conocemos nuestra pequeñez, nuestros pecados y virtudes y andamos en verdad, que es lo que el Espíritu Santo quiere de nosotros. 



Permitamos, pues, que el Espíritu nos infunda sus dones. Abramos nuestra alma y nuestro corazón a su acción. Sólo requiere nuestra apertura y cooperación.



No hay proporción entre el delito y el Don


Recordemos las dos mentiras que satanás le dijo a Eva, en el Génesis:

1ª)  Bien sabe Dios que no moriréis.

2ª)  Seréis como Dios, conocedores del bien y del mal.


1ª) Obedecer a satanás provocó la entrada de la muerte para todo ser humano. 
La mentira es evidente.

2ª) Observemos a nuestros contemporáneos: Viven sin distinguir el bien del mal, siguiendo sus instintos básicos, sus pasiones, sin discernirlas, sin darse cuenta que cuando actúan ciegos de pasión, obedecen a satanás que los lleva hacia el declive creciente, para luego plantarlos en la más grande desesperación. No sea que, antes de morir, se acuerden del Dios Amor y quieran pedirle perdón... ¿ Es esto ser conocedores del bien y del mal? O es más bien vivir de forma que muchos ni se plantean qué está bien y qué está mal. Siguen ciegamente la pasión carnal, la ambición de poder y el afán de dinero. ¡Este es el "premio" que el maligno nos tenía preparado!

Pero el gran San Pablo nos conforta, como sigue:

" Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el DON: 
si por la transgresión de uno murieron todos, 
mucho más, la gracia otorgada por Dios, 
el DON DE LA GRACIA que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, SOBRÓ para la multitud."

¡¡Sí, sobró!! ¡Porque nuestro Dios todo lo hace a lo grande! En su Creación y en su Salvación derrocha bienes, bendiciones y gracias como un inmenso manantial que se abre desde el Cielo y cae generosamente sobre la tierra de los pecadores, para salvarlos. ¡Abundantemente!! ¡Tened fe en ello!!

y prosigue, San Pablo:

" Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un DERROCHE DE GRACIA y el don de la justificación."


O felix culpa quae talem et tantum meruit habere 

redemptorem!

¡Oh feliz culpa que mereció tan grande Redentor!



6 mar. 2014

Cruz

«El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se 
perjudica a sí mismo?»



Por ti, lo dejo todo,
y eso me supone mucho,
pero solo Tú permaneces,
mientras todos fenecen...

Me pides que abrace mi cruz,
ahora precisamente,
ahora tenía otros planes,
que me parecían excelentes...

¿Acaso me bajé de la cruz?
me dice tu voz interior,
y sé que yo debo seguir
tus pasos, mi amado Señor.

Perder esta vida por Ti,
no importa demasiado,
pues Tú me das otra mejor,
preparas mi Vida a tu lado.

La pierdo y la gano por Ti,
Tú sabes lo que me conviene,
ya cedo en tus brazos mi dolor
por ser Vos quien sois, mi Amado.

2 mar. 2014

¿ A qué temer?




La Palabra poderosa de Dios te habita.

Es la palabra por la que todo vino a ser.

Esa misma, hecha hombre, hecha alimento del hombre, por la santa comunión te habita, y te ama desde dentro inconmensurablemente.




¡Quédate feliz y sereno en su manos!

Es la Palabra creadora, redentora y amante que ,hecha hombre como tú, te dice: 

¡Te amo y doy todo por tu vida! Porque te quiero junto a Mi, para que juntos amemos y adoremos al Todo Santo, Origen de orígenes, Padre de padres, Principio de principios...,
por el que todo ha venido a ser, en dependencia de su propio Ser que no tiene comienzo ni fin.

¡Esa maravillosa Palabra que es Dios, me habita, me ama, me llena de eternidad gozosa!
" Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo el que vive en mí ",
y yo con Él y en Él y somos UNO.




Somos uno con y en Cristo.


¿A qué temer?

Ando por esos mundos, y no ando solo, Él va conmigo y en mí. y desde dentro me rescata del mal, de mi mal obrar y del mal de todos.

¡Nos rescata!,

¡y su poder no tiene igual!

Me hallo en sus manos,
me hallo a su disposición más plena. Porque Él es el dueño de mi vida, para siempre...

¿ A qué angustiarse?
¿ A qué afligirse?

Voy con Dios y Dios va en mí y conmigo.
Nada me puede faltar.

Dios solo.