16 feb. 2014

Agua



Abraza el agua al fuego que la invade,
y retumba el chasquido de su encuentro,
es un eco sonoro que muestra el contraste
del hierro fogoso que el hielo deshace.




Pasteles ténues y blancos algodones,
tiñeron de ternura el campo a tu manera,
cual si niña jugetona fueras,
pintando de rosa las aguas mañaneras.





Pueblo que te asientas cerca de ellas,
míralas que llaman tu atención cantarinas,
no cejan en su empeño de bajar presurosas,
y dejarte en el recuerdo su rumor y bella prosa.

6 comentarios:

silencio dijo...

Esa agua lo podemos llamar la Gracias de Dios, que llena a cada ser humano, que lo transforma cada paso del camino, cuando el hombre se deja llenar de Él, sólo hemos de estar abierto a su gracias, que lo llena todo si queremos, gracias, amiga, un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Recibir, recibir, recibir todo lo bueno que nuestro querido Padre del Cielo nos quiere dar, en su Hijo, por el Amor.
Besitos, linda.

Rayén dijo...

El agua, divina fuente de vida en todas sus formas.
Hermoso blog, lleno de sabias palabras.
Abrazos

Felicitas dijo...

Gracias, Rayén Elisa, tú sí que tienes un blog precioso y muy concurrido. Un abrazo, linda.

Margalida dijo...

¡Qué poemas más bonitos, Fely!

Felicitas dijo...

Me alegro que te gusten, Margalida!!!
Petons y feliz fin de semana!!