6 ene. 2014

Dame esa alegría




Yo llamo a tu puerta, cada día.
Como si fuera un mendigo,
que pide tu limosna...

Más, en realidad, llamo porque
tú me necesitas
para ser feliz,
para saber que te amo
y te he salvado.

¿Me abrirás hoy, al fin?

Dame esa alegría.

6 comentarios:

silencio dijo...

Dame de tu alegría, esa alegría que nace de ti, y que el mundo no conoce, Danos Señor , un poco de ti, para poder caminar cada día mejor, un fuerte abrazo amiga.

Felicitas dijo...

¡Qué hermosa tu oración, amiga querida! Me uno a ella de corazón.
Un abrazo, linda.

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Hoy quiero abrir mi corazón a tan grande huesped, rogando a Su madre que acondicione mi pequeña y fría estancia y mude mi piedra en cálida carne semejante a la suya. Llama fuerte a la puerta con Él y ruega por mí para darle tal alegría. Un abrazo.

Felicitas dijo...

De acuerdo, querido Nip, lo haré. La Señora que te conoce tanto y te ama tantísimo, sabrá prepararte bien para el feliz encuentro con tu Amado Jesús. Confía mucho en Ella. A Ella nos hemos entregado y no seremos confundidos. El Amor Misericordioso es infinitamente más grande que nuestra miseria, SIEMPRE. Un abrazo.

Fernanda dijo...

Que litografía tan bonita!
Abrésmole la puerta.

Felicitas dijo...

¡Eso, abrámosle la puerta, Ferdy!
Aunque la cura duela en ocasiones, es para Bien, siempre es para Bien.

BEsitososos!!