8 ene. 2014

A la Virgen María





Hermosa doncella,
Delicia de Dios,
¿A dónde caminas
Con paso veloz?

¿A qué vas al templo
Del Rey Salomón,
Y tórtolas llevas
De pardo color?

Decid a esta Virgen
Con santo fervor,
Al aire soltando
La plácida voz:

Bendito el instante
Que Dios te crió:
Bendita la hora
Que el mundo te vio.

¿Por qué va cubriendo
Tu frente el rubor,
Si más pura eres
Y hermosa que el sol?

A Ti de la mancha
De Adán pecador,
A Ti sólo quiso
Librar el Señor.

Placer inefable
Al punto que vio
Tu rostro gracioso
El cielo gozó.

La ira divina
Y antiguo rigor
En paz y clemencia,
Por Ti se trocó.

Y el Dueño del orbe
Prendado de amor,
Albergue en tu seno
Dulcísimo halló,

Y al mundo le diste
Sin ay, ni dolor,
Cual brota de mayo
La cándida flor,

Y llevas al pecho
¡Divino favor!
Colgada la prenda
Que vida nos dio.

Pues no, no te obliga
La ley de rigor,
Que Tú eres la Madre
Del sumo Hacedor.

Mas ya lo comprendo,
Que vas al Señor
A dar de virtudes
Riquísimo don.

Bendita obediencia
Y humilde oración,
Y en uno enlazados
Pureza y amor.

Permite, Señora,
Que yo vaya en pos,
Siguiendo tus pasos
Al templo de Dios.

Del calendario Mariano de 1862

6 comentarios:

Marian dijo...

Quiero ir siempre de tu mano Santísima Madre mía siguiendo tus pasos... llévame siempre a tu Hijo querido, mi Señor, mi Dios, mi todo.
¡Gracias Felicitas! Un abrazo.

Joaco dijo...

Hola Feli. Me uno a este bello poema de 1.862, a la Virgen María, a la que tenemos que encomendarnos especialmente en este tiempo que vivimos, más de 150 años después. Feliz año…...

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Muy hermoso riachuelo que pasa por los misterios de la Inmaculada Siempre Virgen María Madre de Dios. Un abrazo.

Felicitas dijo...

Seguro que te lleva siempre de su bendita mano, Marian, por el amor que le profesas a ambos! Gracias a ti, linda. Un abrazo.

¡Feliz año 2014, Joaco! Siempre bien cerca de la Madre de Dios y de todos, en especial en estos tiempos recios...
Un abrazo.

Y las flores que adornan su camino y su pasar, Nip, deleitan a la Mujer de la Escritura, porque son bellas y aman mucho a su Hacedor y Redentor, como Ella. En su Corona lucirán para siempre.
Un abrazo.

xtobefree dijo...

En efecto, las mayúsculas además de otorgar propiedad nos detienen en el contexto seguido o recorrido del texto a meditar cada una de ellas y en cada palabrica encontramos (porque buscamos) algo de la Palabra (que prometió ser encontrado y lo cumple) que es el que realmente no ayuda a caminar por el Misterio. Y nos evita tener que encatrar en cada una de ellas, quedando la sugerencia de su exploración... explorando un Dios sorprendente.

Felicitas dijo...

Amén, hermano, amén.