3 nov. 2013

¡Andemos!



Una vez llegados al límite....





¿Aprenderemos a volar?





¿O cargaremos para siempre esta misma cruz?



¡Danos tu gracia y gracia abundante, Señor, para que en todo se cumpla en nosotros tu santo designio de Amor!

5 comentarios:

Claro de Luna dijo...

No existe mayor alegría que la libertad que nos dio Dios , nada obliga pero todo ama sin límites...caminar con Él es volar , y sentir la carga más liviana es por que Él está ahí : carguen con mi yugo ....
Un abrazo
Cristina

MTeresa dijo...

En nuestra rutina
se nos presentan decisiones
que tomar,
somos libres pero miramos
a Dios para conocer
la senda.

Felicitas dijo...

Es cierto, Cristina, lo que pasa es que esta Felicitas aún le falta bastante para vivir desprendida de todo y de todos....
Confiemos en el Amor del Señor que todo lo puede.
Un abrazo.

Así es, María Teresa, mirémosle mucho, cada dia, con amor y confianza plenos.
Un saludo cordial

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. No tenemos reproche que hacer, es ligero y llevadero como nos prometieron, sólo que soy un quejica... será para que me lleven a hombros, que hasta en esto es mucha la vanidad y amor propio, como el caballo de un general. Un abrazo.

Felicitas dijo...

Tienes razón, me quejo mucho... también yo soy una quejica.
Algún dia comenzaré a callar de verdad. ¡Andemos!
Un abrazo.