14 oct. 2013

Santa María, redimida por la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo

PIO XII: 

"Es fácil ver cómo Nuestro Señor Jesucristo ha redimido verdaderamente a su divina Madre de la manera más perfecta al preservarla Dios de toda mancha hereditaria de pecado en previsión de los méritos de El

También PIO IX había escrito: 

" La santísima Madre de Dios, la Virgen María, en previsión de los merecimientos de Cristo Nuestro Señor Redentor, nunca estuvo sometida al pecado original, sino que fue totalmente preservada de la mancha original, y, por consiguiente, redimida de más sublime manera" (Bula "Ineffabilis Deus": CL. 6,839). 




4 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas.
Prácticamente fue ayer cuando promulgaron tal verdad tras siglos donde éramos, los españoles, punta de lanza de tan encarnizadas discusiones, hasta que les pisamos la cabeza a todos esos que no han comprendido el alcance y generosidad del amor de Dios. Un abrazo.

Felicitas dijo...

Es hermoso ver cómo el sentir de la Iglesia acerca de Santa María, es conducido por el Espíritu Santo hasta llegar a esas declaraciones oficiales y solemnes, como son los dogmas de la Iglesia de Jesucristo, que recogen todo ese sentir de la fe y lo presentan, puro y reluciente ante los ojos de todos, para alabanza de la gran María y a mayor Gloria del Señor de señores. Verdaderamente se hizo hombre, con todas las consecuencias y se hizo Redentor con la misma fuerza del Omnipotente y la misma Ternura de su misericordioso Amor.
Un abrazo, Nip.

Capuchino de Silos dijo...

Siempre veo la grandeza de Dios en la Santísima Virgen, Madre y Señora nuestra. Es la obra más hermosa y grande de Dios que la escogió entre todas las mujeres para que fuera, también, su Santa e Inmaculada Madre, la intercesora nuestra y nuestro mayor refugio.

Que Ella interceda y ruegue por su Iglesia y por todos sus hijos.



Felicitas dijo...

Es que María es como la relación de Dios, toda ella es relativa al Señor, vive sólo para Él y para cumplir su Voluntad, que es que nos cuide y ayude a alcanzar la salvación que el Señor nos ofrece.
Confiémonos en sus manos inmaculadas que tanto nos aman.
Un abrazo, amiga.