14 oct. 2013

Pondré enemistades entre tú y la Mujer...




"Los Padres y escritores de la Iglesia... al glosar las 

palabras con las que Dios, vaticinando en los 

principios del mundo los remedios de su piedad 

dispuestos para la reparación de los mortales, aplastó 

la osadía de la engañosa serpiente y levantó 

maravillosamente la esperanza de nuestro linaje, 

diciendo: Pondré enemistades  entre ti y la mujer, 

entre tu descendencia y la suya; enseñaron que, con 

este divino oráculo, fue de antemano designado clara 

y patentemente el misericordioso Redentor del 

humano linaje, es decir, el Unigénito Hijo de Dios 

Cristo Jesús, y designada su Santísima Madre, la 

Virgen María, y al mismo tiempo brillantemente 

puestas de relieve las mismísimas enemistades de 

entrambos contra el diablo. Por lo cual, así como 

Cristo, Mediador de Dios y de los hombres, asumida la 

naturaleza humana, borrando la escritura del decreto 

que nos era contrario, lo clavó triunfante en la cruz, 

así la Santísima Virgen, unida a El con apretadísimo e 

indisoluble vínculo, hostigando con El y por El 

eternamente a la venenosa serpiente, y triunfando de 

la misma en toda línea, trituró la cabeza de ella con su 

pie inmaculado".


( Papa Pio IX )

2 comentarios:

Rafael dijo...

El otro día tuve algo así como una discusión con un amigo que no entendía las representaciones de la Inmaculada sobre la Luna y aplastando a la serpiente. Falta formación. Muy interesante.

Felicitas dijo...

Es cierto, Rafael, falta formación y empiezo por mí misma. Así que, ¡ala! a formarse bien.
¡Un saludo, amigo!