4 sept. 2013

Guerras y rumores de guerras

¿Por qué las guerras?

Porque los poderosos son soberbios y no aman al pueblo que afirman servir y representar.

Porque todos somos pecadores y los que nos gobiernan son esclavos de su funesta idolatría al poder y al dinero y nunca tienen suficiente. Siempre quieren más y más y más... Como drogadictos que ya no son libres para distinguir el bien del mal y tan sólo actúan en función de su obsesión y amarre, justificando con grandes palabrerías todos sus actos viles.

El Señor se encargará de confundir a los soberbios y despojar a los ricos, enriqueciendo a los pobres y enalteciendo a los humildes y con frecuencia ya lo comienza en este mundo. Hemos sido testigos de la opresión de los poderosos, su odio disfrazado y sus malas artes en tantos conflictos habidos en el siglo XX y XI y seguimos siéndolo...
Es la historia de siempre, siglo tras siglo han caído en las redes del maligno, quedando sujetos a su poder, aquellos que debieran haber trabajado por el bien de todos, convirtiéndose en auténticos servidores de la sociedad. Claro que han habido excepciones, pero no hacen más que confirmar la regla.

¿Cómo vamos a tener gobernantes nobles y entregados al bien en una civilización que ha dado la espalda a Dios, como si no existiera y no tuviera derechos de autor sobre nosotros? Es humanamente imposible.

Unámonos, sin embargo, a las bellas intenciones de nuestro santo Padre y hagamos ayuno y oración con él el próximo domingo , 7 de setiembre, implorando al Señor la Paz para nuestro mundo convulso. Porque para Dios sí que todo es posible.  La Señora intercede por todos.

4 comentarios:

Claro de Luna dijo...

No existe peor solución que la vía armada....destoza la paz de los pueblos, aniquila voluntades ,se atropellan todos los derechos heredados de Dios....
Un fuerte abrazo y me uno en oración a la distancia.
Cristina

silencio dijo...

Unámonos una vez más en oración, Todo es posible para Dios, gracias un gran abrazo.

Fernanda dijo...

tuviera derechos de autor sobre nosotros

Ja ja ja, eres genial.
Qué cierto es que somos suyos, y nada más que suyos. Y a esos pobres almas huecas de los que hablas ya les llegará la hora de enterarse.
Bezoss!!

Felicitas dijo...

Gracias Cristina por tus oraciones y tus bellas poesías.
Un abrazo.

Todo es posible para nuestro Dios, es cierto, querida amiga. Confiemos, pues.
Un abrazo.

Sí, y esperemos que cuando les llegue esa hora, ya deseen amar al Amor y dejarse sanar y limpiar de todo mal por Él. Besitososososos!!