26 sept. 2013

Gotas de mariología



La Redención, supuesta la necesaria solidaridad entre Dios y los hombres en Cristo, no será sino una nueva comunicación de la vida divina; en cuanto que los hombres, incorporados en Cristo, reciben de la Cabeza Misma, como verdaderos miembros suyos, la filiación adoptiva de Dios, que fluye de su filiación natural. 

Y la función maternal de María, por la que Dios es dotado de carne humana, es verdadera incorporación nuestra en Cristo; de donde María, que es hecha Madre de Dios para que sea posible la Redención, es por lo mismo Madre de todo el Cristo total, tanto de la Cabeza como de los miembros.

( Padre José Antonio de Aldama, S.I. )

2 comentarios:

silencio dijo...

Madre de todo el Cristo total, tanto de la Cabeza como de los miembros.Gracias Madre por estar cerca de cada uno de nosotros, que Dios la bendiga, gracias por tan profundo compartir, un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Para mí también fue una alegría descubrir esto.
Un abrazo, linda.