12 jun. 2013

Malos tiempos





Cuando falleció Juan Pablo II en mi casa hubo lloros sinceros por parte de varias personas.
¡Era tan padre y tan pastor!
Nos sentimos muchos como huérfanos...

Al dia siguiente del fallecimiento, aún me sentía muy conmovida interiormente, y entrando en mi parroquia, el párroco había puesto una música en la que Juan Pablo II recitaba partes de la Biblia. Bien, pues, cuando entré justo se oía: "¡Ten ánimo, no desfallezcas, ten fe!" 
Fue como si el Papa mismo, desde el cielo me lo dijera, nos lo dijera a todos. ¡Tened ánimo, no temáis, abrid las puertas a Cristo! ¿Recordáis?

Ahora mismo cada uno de nosotros tiene sus pruebas, sus cruces y vemos una sociedad española a la que le han robado el corazón cristiano de una manera como sólo el enemigo sabe hacer.
¡Pero debemos confiar en el Señor! ¡Él está con nosotros hasta el fin del mundo! Y debemos afianzarnos en Él y en que su Palabra siempre se cumple. No nos deja, no nos abandona. Creamos y confiemos siempre en Él. No quedaremos defraudados. Pongámonos en sus manos plenamente, confiados, en su poder que siempre está al servicio de su amor infinito.




4 comentarios:

Magda dijo...

En sus manos nos confiamos Felicitas... abrazos desde Paraguay!

Felicitas dijo...

Un fuerte abrazo, Magda.

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Me ha gustado mucho tu reflexión, confiaré más en Él ¿a dónde sin Él?. ¡Saldremos adelante con Dios!Un abrazo.

Felicitas dijo...

Claro, Nip. No tenemos nada ni a nadie que pueda arreglar esta situación que vivimos, sino es por la violencia. Y ese no es nuestro camino. Es el camino del mismo que hunde a los hombres en la miseria.
Nuestro Camino es sólo uno: Jesucristo y en Él vivimos y confiamos ser rescatados ahora y en el futuro que está por venir. Amemos a los demás como Jesús los ama. No es moco de pavo este propósito...
Un abrazo.