26 jun. 2013

Jesús misericordioso a Santa Faustina Kowalska


Niña mía,

has de saber que el mayor obstáculo para la santidad es el desaliento y la inquietud injustificada que te quitan la posibilidad de ejercitarte en las virtudes. 

Todas las tentaciones juntas no deberían ni por un instante turbar tu paz interior y la irritabilidad y el desánimo son los frutos de tu amor propio. 

No debes desanimarte sino procurar que mi amor reine en lugar de tu amor propio. Por lo tanto, confianza niña mía  no debes desanimarte, sino venir a mí para pedir perdón, porque Yo estoy siempre dispuesto a perdonarte. Cada vez que me lo pides, glorificas mi misericordia.

6 comentarios:

Marian dijo...

El sacramento de la Misericordia,
es el mismo Jesucristo que viene a
abrazarte, yo lo necesito tanto...
Lo frecuento todas las semanas o cada
quince día, tiene un valor inmenso en mi vida... Hoy esta bastante olvidado.
¡Gracias Felicitas! Muy lindo tu post.Un abrazo. Dios te bendiga.

Felicitas dijo...

yo también lo olvido un poco últimamente... Pero tienes mucha razón , el Señor nos cura y nos renueva, perdonándonos y rehaciéndonos en él, cada vez que vamos con corazón sincero y bien arrepentido. ¡Gracias a ti, Marian!
Un abrazo.

Miriam dijo...

Siempre agradecida por el don de poder acudir al Corazón de Jesús y que siempre nos acoja

Felicitas dijo...

Siempre nos acoge y nos perdona, cuando hemos pecado. Sólo hace falta reconocer la propia culpa y darse cuenta que ofendemos al Amor.
¡Corazón de Jesús, en Ti confío!
Un abrazo, Miriam.

Capuchino de Silos dijo...

¡Cuánta verdad en tan poquitas palabras!
La inquietud, el desaliento y todo lo que conllevan estas dos palabras, que parecen insignificantes, nos llevan por un camino que nos aleja de Nuestro Padre celestial y, poco a poco, van destruyendo el amor que es la riqueza más importante que el hombre tiene.

Felicitas dijo...

Tienes toda la razón, Capuchino, así es. Confiemos, pues, de todo corazón en nuestro amado Señor, misericordioso y manso y humilde de corazón.
Un abrazo.