6 jun. 2013

Inhabitación de la santísima Trinidad

¡Qué felicidad, Señor Jesús, el saber que Tú vives en mi corazón!

El salvador de los hombres dijo que cuando alguien le ame, Él también le amará y vendrá con su Padre y ambos harán morada en él. Esta es nuestra fe. 

¿Qué hago que me preocupo de nimiedades?

¡Si tengo a Jesucristo en persona en lo más hondo de mi alma, presente, vivo, actuante, bendiciéndome cada dia con su Amor misericordioso!

¡Cantaremos eternamente tus Misericordias, mi Señor!
Alegrémonos y cantemos y démosle gracias con vítores en la boca, porque Dios es grande, ciertamente, nos ha bendecido en la persona de su Hijo unigénito, atrayéndonos hacia Él y convirtiéndonos en templos de su santo Espíritu. 

Y por si era poco, nos da a su bella Madre, inmaculada, como Angel protector y guía hacia la vida eterna.

 ¡Gracias, Señor, Gracias!

2 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. tienes mucha razón, hemos de ser agradecidos, ¡menudo huésped! Un abrazo.

Felicitas dijo...

yo le he dicho que le regalo este trastero que soy yo, para que el dueño sea Él y confío en que me escucha... (ahora que nadie nos oye).
¡Sé que conviene una limpieza a fondo, pero también sé en qué Manos me pongo!
Un abrazo, Nip.