24 jun. 2013

Cuesta arriba





El día a día resulta muy costoso... Con frecuencia, la frialdad... En ocasiones, la malevolencia... E incomprensiones nacidas de la falta de virtud... que pueblan el entorno habitual.




Ellos saben de la perla escondida del Evangelio. Y se supone que ya la encontraron...¡quién lo diría! Será que se les cayó de las manos en esos caminos tortuosos que a veces escogemos, movidos de las pasiones...




¡El mundo es tan grande! Abramos los ojos hacia él y encontremos a muchos hermanos que dejaron que el Espíritu Santo los informara interiormente. Es bueno cultivar la compañía de los hermanos en la fe. Nos conforta y nos ayuda en todas esas luchas diarias contra el maligno y sus obras en los hombres...




Aireemos el pulmón del alma, con la oración y el amor de Dios y también, como seres sociales que somos, procurando ese entorno de comunidad de fe y amor, en la que somos uno más entre 
muchos hermanos que aman al Señor y buscan hacer su santa Voluntad en sus vidas.

5 comentarios:

Marian dijo...

Que hermoso Felicitas, las imágenes para ponerte a contemplar...! Necesitamos de Dios y de los hermanos...AMAR para que no se seque el corazón...
¡Que alegría me has dado con tu presencia, para mi, es muy importante.Un abrazo muy grande.
Dios te bendiga.

Caminar dijo...

Tener hermanos ayuda en los momentos dificiles, y en los buenos para compartir las alegrías.
Este es un buen espacio, que utilizado correctamente, puede ayudar en este sentido.
Un saludo en Cristo

Felicitas dijo...

Muchas gracias a ti Marian, por tu corazón transparente. Un abrazo, hermana.

Cierto, Caminar. Nos necesitamos unos a otros, por Voluntad Divina.
Un abrazo.

silencio dijo...

Dice un salmo que alegría convivir los hermanos unidos, es un gran don saber que somos hermanos y necesitados, gracias.

Felicitas dijo...

Hola, Silencio, una alegría verte por aquí. Un abrazo y una sonrisa para ti.