25 may. 2013

El Evangelio del sábado






Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 13-16


En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que 


los tocara, pero los discípulos les regañaban.

Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:

-«Dejad que los niños se acerquen a mi: no se lo 

impidáis; de los que son como ellos es el reino de 


Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de 


Dios como un niño, no entrará en él.»

Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las 
manos.



Señor Jesús, quiero olvidar todas las astucias aprendidas a lo largo de estos años, quiero recuperar, con tu gracia, la frescura inicial que caracteriza a los niños, esa capacidad de asombro hasta por las cosas más cotidianas de la vida. Y en especial esa natural tendencia hacia ti, Señor. Ser como una niña pequeña que sabe que su Papá del cielo la ama y espera de ella su amor y entrega fiel. Porque le tiene preparada una vida eterna de amor, paz y alegría, junto a todos sus hermanos por Cristo. Apiádate Señor de nosotros y concédenos poder volver a comenzar cada dia de nuevo. Amén.

5 comentarios:

caminante dijo...

La invitación es hacer como niños dejarnos amar por ÉL, como un niño en brazo de su madre.

Capuchino de Silos dijo...

Muchas gracias por tus oraciones.

Un abrazo.

Felicitas dijo...

¡Oh, sí, Caminante, dejémonos amar por el Señor!
Un saludo

De nada Capuchina. Tiene mucha fuerza la oración unida de varios, por una misma intención.
Un abrazo.

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Procuro no perder mi capacidad de asombro especialmente en las cosas cotidianas y chiquitas que me rodean, cuando me despisto caigo en la seria amargura del que no espera.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Pues aprendamos a descubrir en esas cositas pequeñas de cada dia, la mano amorosa de nuestro buen Padre del cielo. Imagino que cuando has cogido la costumbre, resulta más fácil.
Un abrazo.