26 may. 2013

Domingo de la Santísima Trinidad




Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 12-15


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; 

cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. 

Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.

Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.

Todo lo que tiene el Padre es mío. 

Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará. »

En la Santísima Trinidad, las 3 Personas actúan siempre en consonancia las unas con las otras. Todo lo que es del Padre, también es del Hijo y el Espíritu Santo lo recibe siempre de ambos, el Padre y el Hijo, para comunicarlo a los hombres que creen en Jesucristo.

Pero , mejor leamos qué nos dice San Agustín:

San Agustín, in Ioannem, tract., 99. Esta palabra es semejante a la que dijo de sí mismo: "No puedo hacer nada por mí mismo, sino que como oigo juzgo" (Jn 5,30); pero decimos que esto puede entenderse respecto a su naturaleza humana. Pero, como el Espíritu Santo no ha venido a ser creatura asumiendo la naturaleza humana1, ¿de qué modo hemos de entender esto? Debemos entender que El no existe por sí mismo. Pues, el Hijo es engendrado por el Padre, y el Espíritu Santo procede2. Pero la diferencia entre engendrar y proceder, en este asunto, sería demasiado larga de explicar, y de dar ahora alguna definición ésta podría ser juzgada de precipitada. "Hablará todo lo que oyere". Pues, para el Espíritu Santo oir es saber; y saber es ser. Puesto que no es por sí mismo, sino que es por quien procede y le viene la esencia. De ese mismo modo tiene la ciencia, y la capacidad de oír, que es nada menos que la ciencia que posee. El Espíritu Santo, pues, siempre oye porque la ciencia que posee es eterna. Así, pues, de quien El procede, oyó, oye y oirá. 

25 may. 2013

El Evangelio del sábado






Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 13-16


En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que 


los tocara, pero los discípulos les regañaban.

Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:

-«Dejad que los niños se acerquen a mi: no se lo 

impidáis; de los que son como ellos es el reino de 


Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de 


Dios como un niño, no entrará en él.»

Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las 
manos.



Señor Jesús, quiero olvidar todas las astucias aprendidas a lo largo de estos años, quiero recuperar, con tu gracia, la frescura inicial que caracteriza a los niños, esa capacidad de asombro hasta por las cosas más cotidianas de la vida. Y en especial esa natural tendencia hacia ti, Señor. Ser como una niña pequeña que sabe que su Papá del cielo la ama y espera de ella su amor y entrega fiel. Porque le tiene preparada una vida eterna de amor, paz y alegría, junto a todos sus hermanos por Cristo. Apiádate Señor de nosotros y concédenos poder volver a comenzar cada dia de nuevo. Amén.

22 may. 2013

Audiencia del Papa, hoy






Queridos hermanos y hermanas:

En el Credo, tras la profesión de fe en el Espíritu Santo, decimos: «Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica». Ambas cosas van juntas, pues el Espíritu Santo es quien da vida a la Iglesia y guía sus pasos. Sin él, la Iglesia no podría cumplir su misión de ir y hacer discípulos de todas las naciones. Esta misión no es sólo de algunos, sino la mía, la tuya, la nuestra. Todos deben ser evangelizadores, sobre todo con la propia vida. Para ello es necesario abrirse sin temor a la acción del Espíritu Santo. En Pentecostés, el Espíritu Santo hizo salir de sí mismos a los Apóstoles y los transformó en anunciadores de las grandezas de Dios, que cada uno entendía en su propia lengua. Así, la confusión de las lenguas, como en Babel, queda superada, porque ahora reina la apertura a Dios y a los demás, y lleva al anuncio de la Palabra de Dios con un lenguaje que todos entienden, el lenguaje del amor que el Espíritu derrama en los corazones. El Espíritu, además, infunde la valentía de anunciar la novedad del Evangelio con franqueza (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar. Y esto, bien apoyados en la oración, sin la cual toda acción queda vacía y el anunciador carece de alma, pues no está animado por el Espíritu. 

* * *

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España, Argentina, Chile, Ecuador, Guatemala, México, Perú y otros países latinoamericanos. Que todos nos dejemos guiar por el Espíritu Santo, para ser verdaderos discípulos y misioneros de Cristo en la Iglesia. Muchas gracias.



© Copyright 2013 - Libreria Editrice Vaticana


Época





La noche del mundo asedia...
los hombres bien lejos de Dios,
no viven el ansia eterna,
¡no sienten del alma su merma!


¡Maldita la hora del hombre
que quiso en el centro estar,
y fue relegando al olvido,
al Amor que lo quiso salvar!




Sumido en oscuras pasiones,
esclavo de su propio mal,
enferma, roba y mata,
¡para ser feliz e inmortal!
y no piensa en la muerte
que llama de pronto a su portal.




¡Tan sólo el Espíritu libera,
tan sólo el Amor desata,
tan sólo un Padre acaba
con tanta miseria y ceguera!



¡Predica, juglar, al Altísimo,
que puso en Belén su morada,
y cántale fuerte alabanza,
que suene en la tierra alobada,
y surja del valle de muerte,
una voz que eleve las almas!

¡Tan sólo el Espíritu libera,
tan sólo el Amor desata,
tan sólo un Padre acaba
con tanta miseria y ceguera!

20 may. 2013

Pentecostés, con el Papa






VATICANO, 19 May. 13 / 11:05 am (ACI/EWTN Noticias).- Al celebrar esta mañana la Misa en la Solemnidad de Pentecostés junto a los movimientos eclesiales de los cinco continentes en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco afirmó que “la Iglesia es quien me trae a Cristo y me lleva a Cristo; los caminos paralelos son peligrosos”.

Ante los más de 200 mil fieles presentes, el Santo Padre advirtió que “cuando nos aventuramos a ir más allá (proagon) de la doctrina y de la Comunidad eclesial, y no permanecemos en ellas, no estamos unidos al Dios de Jesucristo. Así, pues, preguntémonos: ¿Estoy abierto a la armonía del Espíritu Santo, superando todo exclusivismo? ¿Me dejo guiar por Él viviendo en la Iglesia y con la Iglesia?”.

El Papa indicó que “la novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, según nuestros esquemas, seguridades, gustos”.

Esto, advirtió Francisco, “nos sucede también con Dios”.

Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta difícil abandonarnos a Él con total confianza, dejando que el Espíritu Santo anime, guíe nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para abrirnos a los suyos”.

Cuando Dios se revela, en toda la historia de la salvación, “aparece su novedad, trasforma y pide confianza total en Él: Noé, del que todos se ríen, construye un arca y se salva; Abrahán abandona su tierra, aferrado únicamente a una promesa; Moisés se enfrenta al poder del faraón y conduce al pueblo a la libertad; los Apóstoles, de temerosos y encerrados en el cenáculo, salen con valentía para anunciar el Evangelio”.

Sin embargo, el Santo Padre señaló que “no es la novedad por la novedad, la búsqueda de lo nuevo para salir del aburrimiento, como sucede con frecuencia en nuestro tiempo. La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos realiza, lo que nos da la verdadera alegría, la verdadera serenidad, porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien”.

“Preguntémonos: ¿Estamos abiertos a las “sorpresas de Dios”? ¿O nos encerramos, con miedo, a la novedad del Espíritu Santo? ¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de respuesta?”.

El Papa también señaló que “el Espíritu Santo, aparentemente, crea desorden en el Iglesia, porque produce diversidad de carismas, de dones; sin embargo, bajo su acción, todo esto es una gran riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad, sino reconducir todo a la armonía”.

En la Iglesia, la armonía la hace el Espíritu Santo”, indicó el Santo Padre, pues “sólo Él puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad”.

En cambio, cuando somos nosotros los que pretendemos la diversidad y nos encerramos en nuestros particularismos, en nuestros exclusivismos, provocamos la división; y cuando somos nosotros los que queremos construir la unidad con nuestros planes humanos, terminamos por imponer la uniformidad, la homologación”.

Si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, dijo Francisco, “la riqueza, la variedad, la diversidad nunca provocan conflicto, porque Él nos impulsa a vivir la variedad en la comunión de la Iglesia”.

Caminar juntos en la Iglesia, guiados por los Pastores, que tienen un especial carisma y ministerio, es signo de la acción del Espíritu Santo; la eclesialidad es una característica fundamental para los cristianos, para cada comunidad, para todo movimiento”.

El Santo Padre señaló que “el Espíritu Santo nos introduce en el misterio del Dios vivo, y nos salvaguarda del peligro de una Iglesia gnóstica y de una Iglesia autorreferencial, cerrada en su recinto; nos impulsa a abrir las puertas para salir, para anunciar y dar testimonio de la bondad del Evangelio, para comunicar el gozo de la fe, del encuentro con Cristo”.

El Espíritu Santo es el alma de la misión. Lo que sucedió en Jerusalén hace casi dos mil años no es un hecho lejano, es algo que llega hasta nosotros, que cada uno de nosotros podemos experimentar”.

Francisco indicó que “el Pentecostés del cenáculo de Jerusalén es el inicio, un inicio que se prolonga. El Espíritu Santo es el don por excelencia de Cristo resucitado a sus Apóstoles, pero Él quiere que llegue a todos”.

“Jesús, como hemos escuchado en el Evangelio, dice: ‘Yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros’. Es el Espíritu Paráclito, el ‘Consolador’, que da el valor para recorrer los caminos del mundo llevando el Evangelio”.

Francisco aseguró que “el Espíritu Santo nos muestra el horizonte y nos impulsa a las periferias existenciales para anunciar la vida de Jesucristo. Preguntémonos si tenemos la tendencia a cerrarnos en nosotros mismos, en nuestro grupo, o si dejamos que el Espíritu Santo nos conduzca a la misión”.

La liturgia de hoy es una gran oración, que la Iglesia con Jesús eleva al Padre, para que renueve la efusión del Espíritu Santo. Que cada uno de nosotros, cada grupo, cada movimiento, en la armonía de la Iglesia, se dirija al Padre para pedirle este don”.

También hoy, como en su nacimiento, junto con María, la Iglesia invoca: ‘Veni Sancte Spiritus! – Ven, Espíritu Santo, llena el corazón de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor’. Amén”, concluyó.

18 may. 2013

Pentecostés








¿Quien eres tu,
dulce luz que me llenas
e iluminas la oscuridad de mi corazón?
Me conduces igual que una mano materna
y si me dejas libre,
no sabría ni dar un paso.
Tu eres el espacio
que envuelve todo mi ser
y lo encierra en si,
abandonado de ti cae en el abismo de la nada,
donde tu lo elevas al Ser.
Tu, mas cercano a mi que yo misma
y mas intimo que mi intimidad,
y aun inalcanzable e incomprensible,
y que todo nombre hacer renacer:
Espíritu Santo,
¡Amor Eterno!

Edith Stein


16 may. 2013

El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga




Hazme una cruz sencilla,
carpintero...
sin añadidos
ni ornamentos...
que se vean desnudos
los maderos,
desnudos
y decididamente rectos:
los brazos en abrazo hacia la tierra,
el mastil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto:
este equilibrio humano
de los dos mandamientos...
sencilla, sencilla...
hazme una cruz sencilla, carpintero.

(León Felipe)

15 may. 2013

Audiencia general del Papa



VATICANO, 15 May. 13 / 09:58 am (ACI/EWTN Noticias).- 
En su catequesis de la audiencia general de hoy celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco explicó que el Espíritu Santo es quien le permite al cristiano conocer la Verdad, que es Cristo, y de esa forma lo ayuda a ser cristiano en todo momento, no solo a veces.
El Papa alentó a los miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro en el Vaticano a dejarse guiar por el Espíritu Santo y exhortó : 
"en este Año de la Fe preguntémonos si en realidad hemos dado algunos pasos para conocer mejor a Cristo y las verdades de la fe, con la lectura y la meditación de las Escrituras, en el estudio del Catecismo, acercándonos con asiduidad a los Sacramentos".
"Pero preguntémonos al mismo tiempo cuántos pasos estamos dando para que la fe dirija toda nuestra existencia. No se es cristiano ‘según el momento’, sólo algunas veces, en algunas circunstancias, en algunas ocasiones; ¡No, no se puede ser cristiano así! ¡Se es cristiano en todo momento! Totalmente.La verdad de Cristo, que el Espíritu Santo nos enseña y forma parte para siempre y totalmente de nuestra vida cotidiana".
El Papa recordó que en muchas ocasiones Benedicto XVI alertó sobre el relativismo, sobre el escepticismo de algunos de creer que efectivamente existe la verdad y se refirió a Poncio Pilatos que fue incapaz de reconocer la verdad en Cristo.:
"Sin embargo, Jesús es esto: la Verdad, la cual, en la plenitud del tiempo, ‘se hizo carne’, que vino entre nosotros para que la conociéramos. La verdad no te agarra como una cosa, la verdad se encuentra. No es una posesión, es un encuentro con una Persona".
El Espíritu Santo, prosiguió, "nos lleva no sólo para encontrar a Jesús, la plenitud de la Verdad, sino que nos guía "en" la Verdad, es decir, nos hace entrar en una comunión siempre más profunda con Jesús, dándonos la inteligencia de las cosas de Dios. Y ésta no la podemos alcanzar con nuestras fuerzas. Si Dios no nos ilumina interiormente, nuestro ser cristianos será superficial".
El Santo Padre cuestionó luego: "¿estoy abierto al Espíritu Santo, le pido para que me ilumine, y me haga más sensible a las cosas de Dios? Y ésta es una oración que tenemos que rezar todos los días, todos los días: Espíritu Santo que mi corazón esté abierto a la Palabra de Dios, que mi corazón esté abierto al bien, que mi corazón esté abierto a la belleza de Dios, todo todos los días".
"Me gustaría hacer una pregunta a todos ustedes: ¿Cuántos de ustedes rezan cada día al Espíritu Santo, eh? ¡Serán pocos, ¿eh?... pocos, unos pocos, pero nosotros tenemos que cumplir este deseo de Jesús: orar cada día al Espíritu Santo para que abra nuestros corazones a Jesús".
Tras resaltar el ejemplo de María en la escucha del Espíritu Santo, el Pontífice señaló: "a través del Espíritu Santo, el Padre y el Hijo establecen su morada en nosotros: nosotros vivimos en Dios y para Dios. ¿Pero nuestra vida está verdaderamente animada por Dios? ¿Cuántas cosas antepongo a Dios?"
Para concluir, Francisco animó a invocar al Espíritu Santo "con más frecuencia, para que nos guíe en el camino de los discípulos de Cristo. Invoquemosle todos los días, hagamos esta propuesta: cada día invoquemos al Espíritu Santo. ¿Lo harán? ¡No oigo! ¿eh? ... ¡todos los días, eh! Y así el Espíritu nos llevará más cerca de Jesucristo. Gracias".

13 may. 2013

Virgen y Madre de los hijos de Dios



Hoy vengo a ti, oh Madre, Mamá María, con el cansancio como bagaje de vida, más también con la esperanza cierta de tu amor y solicitud por todos tus hijos. El Papa Francisco te ha consagrado hoy su ministerio petrino y ello nos alegra tanto, porque es Dios mismo el que ha puesto en estos últimos tiempos de apostasía generalizada, su Iglesia bajo tu Protección, porque se hace necesario que seas amada, reverenciada, venerada ahora, más que nunca, Mujer de la Santa Escritura a quien Dios mismo le confió cuanto más ama: su Hijo único, para la salvación de todo el género humano. ¡Corazón inmaculado de María, confiamos en ti!

11 may. 2013

Ascensión del Señor






Mensaje de la Virgen María del 18 de marzo a Mirjana ( Medjugorje)



Queridos hijos, os llamo para que con plena confianza y alegría deis Gloria al nombre de Dios y dia tras dia le agradezcáis su inmenso amor. 



Mi hijo, por medio de este amor que os ha demostrado en la cruz, os ha dado la posibilidad de que os sea perdonado todo, de forma que ya no tengáis que avergonzaros ni esconderos ni tampoco por miedo le cerréis a mi hijo la puerta de vuestro corazón. 



Muy al contrario, hijos míos  reconciliaos con el Padre celestial, de manera que logréis amaros a vosotros mismos tal y como mi hijo os ama. 



Si os amáis a vosotros mismos podréis amar a los otros seres humanos; podréis ver a mi hijo en ellos y vendréis a conocer la grandeza de su amor. 


¡Vivid en fe!


Mi hijo os prepara por mi medio para las obras que desea realizar por vuestro medio y por las cuales desea ser glorificado. 


Dadle gracias. En especial agradecedle por vuestros pastores,  vuestros intermediarios de reconciliación con el Padre celestial. 

Os doy gracias, hijos mios, os doy gracias.

9 may. 2013

Palabra del Señor

... ¡pero vuestra tristeza ...




se convertirá en alegría!






¡Concédeme, Señor, la inmensa Gracia de poder alegrarme con tus Alegrías y también poder entristecerme con tus tristezas, para que ya no viva más para mí, sino sólo para ti! Amén.

8 may. 2013

El evangelio del dia






Lectura del santo evangelio según san Juan 16,12-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no 

podéis cargar con ellas por ahora; 


cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará 


hasta la verdad plena. 


Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye 


y os comunicará lo que está por venir.


Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá 


comunicando.


Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho 


que toma de lo mío y os lo anunciará.»






El Espíritu de la verdad es el que nos habita por la fe en Jesucristo. 
¿Soy yo verdadero en todo como el Espíritu de la verdad lo espera de mí? 
Me temo que no...¡Purifícame, pues, Espíritu de la verdad!, para que mi corazón se rija siempre por tí y no por otros criterios meramente humanos que, a menudo, me hacen congraciarme con la mentira...

6 may. 2013

No se puede entender la vida cristiana sin el Espíritu Santo, dice el Papa




VATICANO, 06 May. 13 / 10:03 am (ACI/EWTN Noticias).- 

En la Misa que celebró esta mañana en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco señaló que "no se puede entender la vida cristiana sin la presencia del Espíritu Santo" que lleva al fiel a Jesús, que lo acompaña en el camino y le da la vitalidad que necesita para sostenerse.

Así lo indicó el Santo Padre en la homilía de la Eucaristía en la que estuvieron presentes algunos empleados de la fábrica de San Pedro. El Papa dijo que el Espíritu Santo es "justamente Dios, la Persona Dios, que da testimonio de Jesucristo en nosotros" y que "nos defiende" y "siempre está a nuestro lado para sostenernos":

"No se puede entender la vida cristiana sin la presencia del Espíritu Santo: no sería cristiana. Sería una vida religiosa, pagana, que da lástima, que cree en Dios, pero sin la vitalidad que Jesús quiere para sus discípulos. Y aquello que da la vitalidad es el Espíritu Santo, presente".

El Espíritu "testimonia" a Jesús "para que nosotros podamos testimoniarlo a los demás", precisó Francisco.

"En la primera lectura hay una cosa bella: aquella mujer que escuchaba a Pablo, que se llamaba Lidia. De ella se dice que el Señor le abrió el corazón para adherirse a las palabras de Pablo. Esto es lo que hace el Espíritu Santo: nos abre el corazón para conocer a Jesús. Sin Él no podemos conocer a Jesús. Nos prepara al encuentro con Jesús. Nos hace ir por el camino de Jesús. El Espíritu Santo actúa en nosotros durante todo el día, durante toda nuestra vida, como testimonio que nos dice dónde está Jesús".

El Papa exhortó a rezar, como camino para tener, en "cada momento", la gracia de la "fecundidad de la Pascua". Una riqueza posible gracias al Espíritu Santo. El Obispo de Roma reflexionó asimismo sobre "el examen de conciencia", "que los cristianos realizan con respecto a la jornada que han vivido", un "ejercicio" que "nos hace bien porque es tomar consciencia de aquello que el Señor ha obrado en nuestro corazón ".

"Pidamos la gracia de acostumbrarnos a la presencia de este compañero de camino, el Espíritu Santo, de este testigo de Jesús que nos dice dónde está Jesús, cómo encontrar a Jesús, qué cosa nos dice Jesús. Tenerle una cierta familiaridad: es un amigo. Jesús lo ha dicho: ‘No, no te dejo solo, te dejo a Éste. Jesús nos lo deja como amigo. Antes que termine la jornada tengamos la costumbre de preguntarnos: ¿‘Qué cosa ha obrado el Espíritu Santo en mí, hoy? ¿Qué testimonio me ha dado? ¿Cómo me ha hablado? ¿Qué cosa me ha sugerido?’".

"Porque es una presencia divina que nos ayuda a ir adelante en nuestra vida de cristianos. Pidamos hoy esta gracia. Y esto hará que, como lo hemos hecho en la oración, en cada momento tengamos presente la fecundidad de la Pascua. Así sea", concluyó.

5 may. 2013

El Papa: «No puede haber diálogo con el príncipe de este mundo, ¡que esté claro!»





En su homilía en la Misa celebrada esta mañana en la capilla del Domus Santa Marta, el Papa Francisco aseguró que no se puede dialogar con el diablo“el príncipe de este mundo”.

“No puede haber diálogo con el príncipe de este mundo, ¡que esté claro!” remarcó, y señaló que “el diálogo proviene de la caridad, del amor. Pero con ese príncipe es imposible dialogar: uno solo puede responder con la Palabra de Dios, que nos defiende”.


“Así como (el diablo) hizo con Jesús, así hará con nosotros”, indicó el Papa.


“’Solo mira’, dirá, ‘solo haz este pequeño fraude… es un asunto pequeño, realmente nada’, y así él comienza a llevarnos por un camino que es ligeramente desviado”, advirtió.


Francisco señaló que la del demonio es una “mentira piadosa: ‘hazlo, hazlo, hazlo, no hay problema’ y comienza poco a poco, ¿siempre, no?”.


“Ustedes pueden preguntar ‘¿Padre, cuál es el arma para defendernos contra estas seducciones, de estas zalamerías, de estas tentaciones que el príncipe de este mundo ofrece?’. 



El arma es la misma arma de Jesús, la Palabra de Dios, no el diálogo, sino siempre la Palabra de Dios, y luego la humildad y la mansedumbre”.

El Santo Padre dijo que “pensemos en Jesús, cuando le dan esa bofetada: ¡qué humildad! ¡qué mansedumbre! Él pudo haberlos insultado, ¿no?”.


Pensemos en Jesús en Su Pasión. Su Profeta dice: ‘como un cordero llevado al matadero’. Él no llora, en lo absoluto: humildad y mansedumbre. Estas son las armas  que el príncipe y el espíritu de este mundo no toleran, porque sus propuestas son propuestas de poder mundano, propuestas de vanidad, propuestas de riquezas mal habidas”.


El Papa subrayó que “hoy Jesús nos recuerda este odio que el mundo tiene contra nosotros, contra los seguidores de Jesús”, porque “Él nos ha salvado, nos ha redimido”.


El Santo Padre señaló que debemos permanecer como ovejas, “porque las ovejas son mansas y humildes”.


Al culminar su homilía, el Papa pidió a la Virgen María que “nos ayude a volvernos mansos y humildes, a la manera de Jesús”.

3 may. 2013

Buen amigo




Hoy quiero obsequiarte,
con flor que emerge del alma,
en la quietud,  tan llena de calma,
y un beso minúsculo darte.




Imperceptiblemente conduces,
no se diría que el timón tú llevas,
más dando cauce aclaras y dices
palabras amables y tan certeras.


yo que pensaba que te conocía,
hoy me doy cuenta de tu gran valía
y como tonta quedo pensativa,
saboreando tu sabiduría.




¿de qué me sorprendo? ¿de mi pecado?
¡Si sólo soy tierra y polvo pisado!
Mediocridad y humo elevado...
¡Más, en tu Amor, Señor, rescatado!


1 may. 2013