19 abr. 2013




Vistes de terciopelo verde tus valles, Señor,
iluminas sus hondonadas con tu suave luz,
haces crecer la arboleda en su elevación,
y bañas de flores toda su extensión.

¡Cuánta hermosura que dejas en tu obra sembrada!
¡Si ella te honra y te alaba, el hombre aún más te hallaba, 
si con ahínco en lo creado te buscaba!

Los ojos desean verte y luego aprenden a conformarse, 
con lo que Tú mismo les dieres, que es sombra de tu Estampa al pasar....

Ansia de hallarte un día, en el camino y de tus labios escuchar 
la serena profecía de tu retorno, al despertar...

El amor se me incrusta en el alma y en la sangre,
y me surca en lo hondo, para que mi vida avance, bebiendo el cáliz hasta el fondo.

4 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. ¡Ojalá! recuerde en momento tan cruicial en el que la luz mengua que he de despertar. Un abrazo.

xtobefree dijo...

i... Unió.

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Hola Felicitas,me acuerdo de ti a menudo, espero que estés bien.
El anhelo de estar con Él es grande, si realmente tenemos amor de caridad.
Con ternura te dejo un beso.
Sor.Cecilia

Felicitas dijo...

Seguro que la Madre te dará un toque en esos momentos, Nip. ¡Me encanta nuestra concordia!
Un abrazo

Hola querida Sor Cecilia, yo también me ha acordado de ti repetidamente. Gracias por tu beso de hermana. Recibe otro mio también.
Un abrazo.