26 abr. 2013

¡Jesús en Tí confío!



Cuando el Maestro nos concede la Gracia de poder vivir el dolor de amor,
y vemos claro que en ello nos mantiene, pasando tiempo y tiempo,
hay que abrirse a esa Gracia y pensar que es un Don precioso de su dolorido y santo Corazón, 
traspasado por nuestros pecados y faltas de correspondencia a su infinito Amor.

Es participar, en pequeña medida, de sus dolores divinos y ofreciéndoselos, 
Él mismo los convierte en redentores, para bien de su amada Esposa, la Iglesia.

¡Danos, pues, Señor el acoger con amor tus designios sobre nosotros 
y el llevar las cruces que Tú mismo nos das con mucho amor a Ti y a los hermanos!

4 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Gran invitación. Me impresiona esa imagen. Un abrazo.

Theo dijo...

Hola. Vivir el dolor de amor... ¡Qué poco he vivido a Dios!. Gracias.

Felicitas dijo...

Le podemos confortar.
Un abrazo, Nip.

Seguro que lo has vivido, Theo, quizás de otra manera. Cada uno de nosotros somos una piedra irrepetible, irremplazable para la Iglesia, construcción del todo divina.
Un abrazo.

fotos divina miericordia para apostolado dijo...

Jesús en Ti confió