13 abr. 2013

Diálogo imaginado





Con la dulzura de una madre, nos sacaste de la tierra, 
con la ternura de un padre nos moldeaste en tus manos,
y supimos que tú eras Origen.
Origen y Amor.
Y te llamamos, Señor.

Porque a ti todo te obedecía, y aún mi ser por ti languidecía, 
si, tras un tiempo, tu estampa yo no veía...
Somos barro y salimos de tus manos,
andamos derechos y buscamos tu amparo,
Señor, senos propicio, y por tu buen Hijo, 
no nos dejes en el pecado abandonados.

3 comentarios:

Fernanda dijo...

Clap, clap, clap
Maravilloso, como todo lo que sale de tus manitas de poeta.
Bezoss!!

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Coincido con Fernanda. Un abrazo.

Felicitas dijo...

¡Gracias a ambos por vuestro cariño!
¡Demos Gracias al Señor! ¡Porque su Nombre es eterno y su Misericordia, de edad en edad, para con aquellos que le aman!
Bezozozoss y un abrazo.