12 abr. 2013

Hermano





Como un árbol maduro que hunde sus manos en tierra, buscando asidero, así tu alma, hermano, se yergue sincera, aún sintiendo que es pobre y pequeña.

Belleza que en ti reposa, donando elegancia al ser,
Sus Aguas profundas te surcan y te hacen permanecer.

Alegría de ver que el Espíritu prende, cual fuego en seca madera, y dando calor se desprende del barro pegado en la vieja era.

2 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Es bellísimo, me lo llevo impreso para meditar.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Me alegro mucho, Nip, alma gemela.
Un abrazo.