30 ene. 2013

¿Cómo es nuestro Dios?



El Papa nos responde, hoy miércoles, en su catequesis habitual, diciendo:


"Dios es un Padre que nunca abandona a sus hijos, un Padre amoroso que sostiene, ayuda, acoge, perdona y salva, con una fidelidad que supera inmensamente la de los hombres, para abrirse a las dimensiones de la eternidad."

El Papa dijo luego que "el amor de Dios Padre nunca falla, no se cansa de nosotros, es amor que se da sin límites, hasta el sacrificio de su Hijo. La fe nos dona esta certeza que se convierte en una roca segura en la construcción de nuestras vidas: podemos afrontar todos los momentos de dificultad y de peligro, la experiencia de la oscuridad de la crisis y del tiempo de dolor, sostenidos por la fe en que Dios no nos deja solos y siempre está cerca, para salvarnos y llevarnos a la vida eterna".

El Papa describió luego que la paternidad de Dios es "amor infinito, ternura que se inclina sobre nosotros, hijos débiles, necesitados de todo. (…) Es sólo nuestra pequeñez, nuestra débil naturaleza humana, nuestra fragilidad que se convierte en llamamiento a la misericordia del Señor para que manifieste su grandeza y ternura de Padre que nos ayuda, nos perdona y nos salva".

y también su omnipotencia es diferente: no se expresa como una fuerza automática o arbitraria, sino que se caracteriza por una libertad amorosa y paternal".

De hecho, precisó el Papa, "Dios al crear criaturas libres, dándoles libertad ha renunciado a una parte de su poder, dejando el poder de nuestra libertad. Así ama y respeta la libre respuesta de amor a su llamada. Como Padre, Dios quiere que seamos sus hijos de su corazón y vivamos como tal, en su Hijo, en comunión, en plena familiaridad con Él".

"Su omnipotencia no se expresa en la violencia, no se expresa en la destrucción de un poder adverso como nosotros quisiéramos, sino que se expresa en el amor, la misericordia, el perdón, en la aceptación de nuestra libertad y en la incansable llamada a la conversión del corazón, en una actitud, sólo aparentemente débil. Dios parece débil si vemos a Jesucristo que ora, que invita, que se hace matar, pero es la actitud aparentemente débil hecha de paciencia, mansedumbre y amor que demuestra que éste es el verdadero camino de la potencia y de poder".

El Santo Padre resaltó asimismo que "la omnipotencia del amor no es la del poder del mundo, sino la del don total, y Jesús, el Hijo de Dios, revela al mundo la verdadera omnipotencia del Padre dando su vida por nosotros pecadores. He aquí la verdadera, auténtica y perfecta potencia divina: responder al mal no con el mal sino con el bien, a los insultos con el perdón, al odio homicida con el amor que da la vida".

4 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. La omnipotencia del amor que supera nuestra miseria, para mí es fundamental encontrar un rato a lo largo del día en el que pueda hablar con mi buen Padre Dios que es el amor que me ha creado y me ama. Un abrazo.

Felicitas dijo...

¡Qué felicidad encontrar a alguien que como tú sabe que el Señor lo ama tanto, tanto! Un abrazo, hermano.

anawin dijo...

Acerquemos con confianza a ese PADRE, que sólo sabe amarnos, gracias.

Felicitas dijo...

Si, Anawin, es cierto. Debemos confiar ciegamente en el amor Divino de nuestro Jesús y del Padre Eterno. confiemos, pues, nuestra vida en sus manos. Un abrazo.