23 oct. 2012

Andaré de tu mano,
confiada no temeré,
observaré con asombro,
la huella de tu pincel,
que vistió de hermosura,
el valle y el doncel,
Me dejaré seducir,
de tus obras de hoy y de ayer,
esperándote con ansia,
para verte amanecer.


Descansaré sobre la fresca yerba,
contemplando tu grandeza,
ese poder de tu mano
y el cobijo que me presta,
todo es bello cuanto hiciste,
y su armonía te revela,
 un ser grande e inabarcable,
y una débil madreselva.


7 comentarios:

belleza dijo...

Andaré de tu mano,
confiada no temeré,el alma que busca a Dios sólo siente que su alma descansa sólo en Dios, que Él nos de su gracias de sólo descansar en Él y no busquemos nada fuera de ÉL, gracias.

Felicitas dijo...

Eso es lo que procuro, querida amiga, aunque a menudo me descubro buscándome a mí misma en vez de al Señor.
Un abrazo.

Margalida dijo...

¡Precioso Fely!

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. ¡Enhorabuena! Esa obra es toda hermosa y plena de alegría franciscana.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Gracias, querida Margalida. Besitos y petons!

Me alegro que te guste, querido Nip!
Un abrazo.

Luján Fraix dijo...

HOLA
VENGO DE BLOGS AMIGOS
PRECIOSO POEMA.
CAMINAMOS LA SENDA EN LA BUSQUEDA DE ESE ABRIGO QUE, EN LA ESPESURA, NO CONTIENE Y NOS HABLA.
UN BESO

ME QUEDO POR ACÁ.

lujanfraix.blogspot.com

MI BLOG PRINCIPAL POR SI QUIERES VISITARME

Felicitas dijo...

Gracias, Luján.
Un saludo.