17 ago. 2012

Porta Fidei




"Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios, transmitida fielmente por la Iglesia ..."   , nos dice Benedicto XVI en su carta apostólica Porta Fidei.





Para que algo nos guste mucho, hay que antes haberlo paladeado, haber disfrutado de cada pincelada de sabor en particular y en conjunto... Pues lo mismo se hace necesario con la Palabra del Señor. Conviene leerla con cierta lentitud, como saboreándola, sin perder el hilo conductivo, pero penetrando al máximo en los contenidos que Dios mismo pone en cada expresión utilizada y, ante todo, pedir humildemente luz y gracia para poder acoger y hacer vida esas palabras que el mismo Espíritu Santo ha inspirado.




6 comentarios:

Maribel G. M dijo...

Yo siempre digo que la palabra de Dios no se lee, se reza, de esa manera te llega al corazón.
Un beso y buen fin de semana

Felicitas dijo...

Tienes mucha razón, querida Maribel, no podría haberlo expresado de mejor forma!
Besitos y buen finde!

belleza dijo...

Tiene usted razón, es verdad cuando meditamos cada dia la palabra de Dios, nos vamos asemejando más a ÉL y le conocemos más, gracias.

Felicitas dijo...

Gracias a ti, belleza por venir y comentar. Dios te bendiga.
Un abrazo.

Nip dijo...

Buenos días Felicitas. Seguiré tu sabio consejo y pediré luz y gracia para que este Melón acoja la Palabra para hacerla vida.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Hola, querido Nip! Qué alegría volver a leerte...Todos tenemos que pedir eso, Melón Nr. One, porque nunca nadie dijo que lo santo fuera fácil, ¿verdad amigo?
Un abrazo de
Melón Nr. Two.