29 jul. 2012

¡Te damos gracias, Señor!







Oración de acción de gracias
de  Santa  Faustina Kowalska


Oh Jesús, Dios eterno, te doy gracias por tus innumerable gracias y bendiciones. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a ti, oh Dios. Que cada gota de mi sangre circule para ti, Señor. Mi alma es todo un himno de adoración a tu misericordia. Te amo, Dios, por ti mismo (1794).











13 comentarios:

Rosario dijo...

Bonitas imágenes y linda oración.
Un abrazo.

Felicitas dijo...

Gracias, querida Rosario. ¡Qué bueno verte de nuevo!
Un abrazo

Hermano de corazón dijo...

Un blog bello y luminoso, como el corazón de su autora.

Felicitas dijo...

Gracias, Hermano. Seguro que puedo aprender muchas cosas de ti.
¡vuelve!

Anónimo dijo...

Todos aprendemos de todos, sobre todo cuando el dolor nos hace más sabios. Y más humildes.
Todos somos a la vez maestros y discípulos.
Sabes que vuelvo sin deseos de polémica ni de confrontación. Con nadie. Sólo aspiro a vivir la vida ayudando a los hermanos que sufren.
Matizando que no todo el mundo es mi hermano, sólo a quienes yo elijo, y que nada espero a cambio, sólo el consuelo de saber que puedo aliviar el peso de los que amo.
Todos llevamos nuestro calvario, y el mío ha tenido momentos críticos.
Quizá es la fatiga lo que me hace sonreír y extender la mano.
:o)

Felicitas dijo...

Muchas gracias por tu sentidas palabras, hermano.
Te las agradezco de corazón.
Yo tampoco deseo polémicas.
Fatigan tanto y vacían el alma de cosas buenas.
Tu propósito me parece estupendo.
Procuraré hacer lo mismo.
Un abrazo.
:o)

Anónimo dijo...

"Fatigan tanto y vacían el alma de cosas buenas"

Words of wisdom, my sister.
Yo también tengo que aprender mucho de ti.
Pero cuando se vive con miedo y sufrimiento se pierde el norte y es fácil caer en el abismo.
Otro gran abrazo.
:o).

Felicitas dijo...

Pues, ayudémonos mutuamente, my dear brother.
Kisses and hugs!
:o)

=^_^= dijo...

Qué frágil es el ser humano. Cuántos golpes recibe.
¿Cómo pudo írseme todo de las manos? ¿Por qué quería hacer daño? ¿Qué necesidad tenía de derribar refugios inocentes de almas dolientes?
Cuán estúpido es el ego, el maldito orgullo, el deseo de sentirnos más que los demás.
Prueba evidente de un abrumador complejo de inferioridad.
No se debe jugar con la muerte.

Joaco dijo...

Son bellas las fotos que pones. La Naturaleza habla de su Creador y de su belleza. Parece mentira que algunos se queden en lo puramente material al contemplar una belleza que está hablando de lo espiritual.

Vale Feli, tienes un blog genuinamente católico. Hay muchos blogs pretendidamente católicos, pero pocos genuinamente católicos.

Eso me parece a mí.

Un saludo muy afectuoso.

Felicitas dijo...

My dear cat,
Un comentario el tuyo lleno de misterios...Esos mecanismo interiores que quieren compensar dagas clavadas de antiguo en el corazón, en ocasiones, nos ganan la batalla. Sé lo que es.
Pero comencemos de nuevo.
Tenemos un dia más para escoger el buen camino, las buenas actitudes del corazón y desechar el mal que nos asedia como legón rugiente, esperando la víctima a la que devorar...
Levantémonos de nuevo, y hagamos el bien que deseamos hacer, vivámoslo.
Un fuerte abrazo, dear brother.
;o)


¡Querido Joaco, bienvenido de nuevo! He de reconocer que me gusta mucho tu opinión acerca de mi blog... Jiji. Esa es mi pretensión al hacerlo: acercar a todos el Amor infinito del Sagrado Corazón de Jesús. Gracias por venir!
Un abrazo y un besín.

silencio en la oracion dijo...

Estimada hermana, gracias por esta hermosa oración, realmente no somos conciente del gran amor que Dios nos tiene, si descubrieramos su amor en cada detallle de la creación de las cosas de los gesto descubririamos los abrazos de Dios sus besos y sus caricia y toda nuestra vida sería un canto de acción de gracias una costante alabanza a Dios, gracias,Mi alma es todo un himno de adoración a tu misericordia. Dios sea con usted.

Felicitas dijo...

Muchas gracias por tus hermosas palabras, Silencio.
Un abrazo.