9 mar. 2012

La ley viva del Espíritu Santo




Me gusta mucho recordar lo que escribía San Juan Crisóstomo, presentando a los apóstoles como las auténticas figuras de los verdaderos pastores: " Los apóstoles no bajaron como Moisés de la montaña, llevando en sus manos tablas de piedra, sino que salieron del cenáculo llevando el Espíritu santo en su corazón y ofreciendo por todas partes tesoros de sabiduría y de gracia como dones espirituales que brotaban de una fuente que mana. Fueron predicando por todo el mundo, siendo ellos mismos la ley viva, como si fueran libros animados por la gracia del Espíritu Santo."  

F.X. Nguyen van Thuan 




Esto también lo podemos vivir los láicos ya que el Espíritu Santo nos mueve a todos hacia la santidad y la evangelización del mundo. Cada uno desde sus vocación específica, cumpliendo en su propia vida el designio amoroso de nuestro buen Padre celestial.

2 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Santo come santo. 5Panes y 2Peces.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Me ha sonado a que el pez grande se come al pequeño... Jajaja! perdona la broma. En todos actúa el Espíritu de Dios y se manifiesta y se comunica. ¡Qué alegría!
Un abrazo.