8 mar. 2012

Dios en nosotros



Dios, que está en mí, que ha plasmado mi alma,
que habita en ella como Trinidad,
está también en el corazón de los hermanos.

No es razonable que yo lo ame sólo en mí.

Así, pues, mi celda ( como dirían a Dios las almas íntimas ) es el nosotros;
mi cielo está en mí y, como en mí, en el alma de mis hermanos...

Sí, es necesario vivir siempre la vida interior, incluso en presencia del hermano, pero no huyendo de la criatura, sino recibiéndola en el propio cielo o penetrando en el suyo.

J.M. Povilus.

6 comentarios:

Angelo dijo...

Es algo que hay que pedirle. Yo me doy cuenta de que por mí mismo, no lo logro.
Un abrazo

Felicitas dijo...

Para mí, Angel, es una concepción nueva y espero poder ir entrando paulatinamente en ello. Habrá que pedirlo con fe.
Un abrazo.

gosspi dijo...

Amarse en el Otro....una Gracia que tengo que pedirla siempre..porque es ahí donde me encuentro con certeza con El....breve y concisa la invitacion Felicitas....

Felicitas dijo...

Certero y penetrante tu comentario, querida Gosspi.
Unidas en su Amor Divino.

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. ¡Cuánta razón lleva! Junto a los hermanos.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Sin el amor fraterno, no hay auténtico amor de Dios.
Un abrazo.