2 feb. 2012

Paz en la tierra






Busqué la quietud que mi alma ansiaba,
antiguas oleadas que suave la anegaban,
ese largo sentirte bien libre por dentro,
ese silente estarse en soledad, en tu centro.

Los vaivenes remotos marcharon,
del corazón tantos rotos,
en un momento sanaron,
y reviví la unidad de la vida entera,
¡mi dádiva hermosa!
¡mi paz en la tierra!

4 comentarios:

NIP dijo...

Buenos días Felicitas. Esa paz interior está claro que no la da el mundo.un abrazo.

Felicitas dijo...

También está claro que tú la vives.
Un abrazo, hermano mío.

Capuchino de Silos dijo...

La paz y el sosiego la debemos buscar en nuestra misma alma cuando está en gracia.
Un abrazo

Felicitas dijo...

claro, porque allí está la Fuente de toda paz y todo sosiego.
Tú también lo vives, Capuchina.
Feliz fin de semana!
Un abrazo.