4 ene. 2012

San Juan nos enseña




Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3,7-10

Hijos míos, que nadie os engañe.
Quien obra la justicia es justo, como él es justo.
Quien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio.

El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo.

Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios.

En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.



Madre mía, Juan, ¡qué claro nos hablas!... Y si nos miramos por un instante al espejo de tus límpidas palabras, tendremos que lamentar que en no pocas ocasiones, pecamos...

¿Será que no acabamos de acoger el germen de Dios, por completo?

Oh, Señor misericordioso, te rogamos que plantes en nuestros corazones ese tu germen divino, que nos capacite para vivir como hijos tuyos, amantes y fieles a tu Voluntad Divina y Santa, del todo amorosa para con nosotros, y que podamos abandonar el pecado ya para siempre, como Juan nos enseña, él que es el discípulo amado de tu Hijo Jesucristo, por Quien todo Don nos es dado.
Amén.

2 comentarios:

silencio en la oracion dijo...

Sólo cuando nos sentimos perteneciente de Él, y reconocemos ser sólo de Dios, seremos capacez de no ofenderle; por nuestro vivir sera Cristo y sólo Cristo gracias hermana.

Felicitas dijo...

Me propones una meta muy alta, amiga, y tienes toda la razón.
Bienvenida a mi blog.
Un abrazo.