23 ene. 2012

Ocúpate en amarme.

¿Cual es el mandamiento más grande de todos?




y tú, ocúpate en amarme. Lo demás se te dará por añadidura.




¿Realmente amo al Señor, mi Dios cómo Él lo espera de mí?

¿Y entonces, por qué no me acuso en mis confesiones, de amarle poco, muy poco?

Si no soy capaz de amarle con todo el corazón, con toda el alma, ¿podré amar al prójimo tal y como Él desea? Si caigo a menudo en los mismos pecados, no será por que amo poco a Jesucristo?
¡Oh, Señor, Jesús, apiádate de nosotros, que queremos seguirte y nos falta tanto para llegar a ser santos, como Tú lo deseas! Apiádate de nosotros, que somos pecadores y concédenos tu Favor, tu Gracia para poder así crecer en el Amor, en tu Amor y con ello en santidad a tus ojos, cumpliendo así con toda justicia, viviéndo con el alma verdaderamente entregada a tu santo Corazón. Así sea.



9 comentarios:

Miriam dijo...

Creo que ya lo he puesto en algún otro comentario,,, por si acaso me repito
La entrada me recuerda a una canción:
"Ven y descánsate en Dios, y deja que Dios sea Dios, tu solo adóraLe"

Me queda mucho por recorrer, para llegar, pero El siempre siempre me espera.

Felicitas dijo...

A mí también, querida Miriam, pero si vamos juntas,unidas en el Amor, será más fácil para ambas, no crees?
Un besazo, linda.

Angelo dijo...

Si ya en las fotos que has puesto dan ganas de quedarse.....

Capuchino de Silos dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Lo primero que debemos hacer en la confesión es decirle al Señor lo poco que le amamos y lo poco que hacemos por Él cada día. Tengo por costumbre, no sé si buena o mala, repasar todos los mandamientos: me detengo en los dos primeros que es donde realmente pecamos. Contra Dios y contra el prójimo y confesarse, también, de los pecados de omisión que son muchísimos

Un fuerte abrazo y muy feliz día.

NIP dijo...

Buenas tardes Felicitas. Benditas palabritas que alimentan, fortalecen, acompañan, resuelven y te abrazan; ¡niña!. Un abrazo

Felicitas dijo...

Es que con Jesús se está tan bien.... su Silencio es tan envolvente y cálido.
El Señor es único en todo.
Un abrazo, Angel.

Tienes razón, Capuchina, me parece una estupenda costumbre la tuya. Tomo nota.
Abrazos y feliz dia para ti también!

Uy, hace tiempo que no me llaman niña... muchas gracias, mozo.
Hoy te doy un besín. Mira por donde.

silencio en la oracion dijo...

Estimada hermana, gracias por esta reflexión es una gran verdad pero sabe Él conoce nuestra pobreza, y nuestro pobre amor si el alma que realmente busca a Dios lo desea su amor siempre sera pobre por que siempre desea amarlo más cada vez, que el aumente nuestro deseo de amarle y amandole nos dejemos amar por ÉL; Dios sea con usted.

gosspi dijo...

Yo soy consciente de no quererlo Nada...solo El en mi puede hacer maravillas..pues la Cruz sin El tengo la experiencia de que me mata!! Asi que a su lado y dandole mi debilidad que es mi realidad...donde yo no puedo El hace maravillas....un beso

Felicitas dijo...

Sí, Silencio, Él conoce nuestra pobreza y la ama con locura, hasta dar su vida entera por amor a Dios y a nosotros. ¡Qué maravilla tan inmensa! Somos tan amados....
Un abrazo.

Gosspi, eres vehemente hasta la médula... pues claro que le amas, preciosa, pero le amarás cada vez más! Un abrazo, linda.