1 dic. 2011

La voluntad de Dios



" No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. "


Yo quiero cumplir la voluntad del Padre, Señor Jesús, pero tengo un problema a veces: y es que no sé cual es su voluntad...Más entonces recuerdo que toda Ley se resume en dos preceptos principales: Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Claro, Dios es Amor y si nosotros queremos ser dignos hijos suyos, también tendremos que convertirnos en amor a semejanza del suyo. 

Y es que amar significa ser capaz de sacrificarse por amor de Aquel que subiendo a la cruz quedó para siempre cosido a ella, aunque al tercer dia resucitara. La cruz es su estandarte y sus discípulos han de aprender en la escuela de la cruz a renunciar a sus propias apetencias, por amor del Amor.

Así la cruz de Cristo viene a ser nuestra fortaleza, porque, con su gracia, nos vamos haciendo cada vez más resistentes ante el dolor, viviéndolo desde el Amor que nos es insuflado.
Es una gracia patente que edifica el Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia.



Hágase, pues, con María Inmaculada, tu Santa Voluntad en nuestras vidas, Señor. Amén.

3 comentarios:

Claudio dijo...

Amen! Gloria a Dios!

Miriam dijo...

Como decía la Madre Teresa, amar y amar, amar hasta que duela.

Felicitas dijo...

Amén, Claudio. Gloria al Señor por los siglos eternos!
Un abrazo, amigo.

Oh, sí, Miriam. Qué santidad más bella la de la Madre TEresa de Calcuta...
Un beso, linda.