3 dic. 2011

Adviento del Señor




Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.


San Juan Bautista fue mensajero que preparó el terreno para tu manifestación temporal entre nosotros. ¡Qué vocación tan maravillosa la de Juan! Sin embargo creo que también nosotros, cristianos del siglo XXI estamos llamados a ser mensajeros de Jesucristo que le preparen el terreno de las almas con las que estamos en contacto para que Su Gracia logre rescatar a tantos que andan en desesperación y esclavitudes que parecen ofrecer felicidad y luego exigen un pago demasiado alto: la vida eterna junto a Dios.

Señor Jesús, queremos ser nosotros también tus mensajeros ante el mundo, hablándole de tu infinito amor, tu misericordia, tu vida eterna, llena de gozo, que ofreces a todo aquel que quiera creer en Tu Persona.

Queremos ser instrumentos en tus manos que logren, con tu gracia, liberar a tantos cuya amargura nos embate. Confiamos en tu amor misericordioso y nos ponemos totamente en tus manos. Fiat, Señor. Amén.
 

3 comentarios:

Miriam dijo...

Me ha recordado a la orción que rezan las misioneras de la caridad. No sé quien es el autor

"Oh, amado Jesús. Ayúdame a esparcir Tu fragancia por donde quiera que vaya.
Inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida. Penetra y posee todo mi ser tan completamente, que mi vida entera sea un resplandor de la Tuya.
Brilla a través de mi y permanece tan dentro de mi, que cada alma con que me encuentre pueda sentir Tu presencia en la mía.
¡Permite que no me vean a mi sino solamente a Jesús! Quédate conmigo y empezaré a resplandecer como Tú, a brillar tanto que pueda ser una luz para los demás. La luz oh, Jesús, vendrá toda de Ti, nada de ella será mía; serás Tú quien resplandezca sobre los demás a través de mi. Brillando sobre quienes me rodean, permíteme alabarte como mas te gusta. Permíteme predicarte sin predicar, no con palabras sino a través de mi ejemplo, a través de la fuerza atractiva, de la influencia armoniosa de todo lo que haga, de la inefable plenitud del amor que existe en mi corazón por Ti.


Amen.

mar dijo...

Amén
Bonita entrada, bonita oración

Felicitas dijo...

Una oración del todo maravillosa, Miriam. Me ha encantado. Muchas gracias por traérmela.
Un abrazo, hermana.

Me alegero que te guste, Mar.
Un beso, linda.