25 nov. 2011

Vida


 ¡Qué lento el ascenso!
¡Qué breves los avances!
No desoigo aquestos lances,
que de siempre me circundan,
¡Qué tu Mano me ampare,
y en la muerte me salvare! Amén.

6 comentarios:

Miriam dijo...

Amén

A veces el ascenso parece tan tan tan lento, que solo queda confiar en que es real. Poquito pero real avance

Felicitas dijo...

Tienes razón, Miriam. Él lo hace real, cada día.
Un abrazo y gracias!

Rosario dijo...

Bonita entrada.¡Qué tu Mano me ampare,y en la muerte me salvare!.
Un abrazo.

Marian dijo...

¡Feliz día de nuestra Madre Milagrosa.
¡Gracias por tus palabras y presencia en mi blog.
Un abrazo.Dios te bendiga.

Fernanda dijo...

Sí en lo espiritual el avance suele ser lento, pero merece la pena la recompensa de la cima.
Bezozosss!

Felicitas dijo...

Hola Rosario, que siempre andemos bien cerca de la Señora.
Un abrazo.

Gracias a ti Marian, por tu amable presencia en el mío.
Bendiciones y abrazos.

Claro que sí, querida Fernanda, la Vida Eterna bien vale una mala noche en esta mala posada.
Un abrazo y muchos bezozozosss!!