22 nov. 2011

Oh, Padre


¡Qué impresionantes tus obras, Señor Dios, Verbo Eterno, Sabiduría encarnada!


¡Qué bellas Tus Manos que todo lo preparan para el gozo del hombre, porque nos amas con toda la Potencia que te caracteriza!


¡Qué sentimiento tan grato de cobijo siente el humano ante todas tus grandezas, oh Altísimo, cuando sabe que Tú, el Eterno Tú, le amas con amor misericordioso y le esperas como un buen padre para que retorne al hogar de su Corazón amante!


¡Quiero ser parte de tu Obra creadora y salvadora, totalmente consciente de quien Tú eres y de quien yo, pecadora, soy! 

¡Porque eres Padre, porque eres Amor, porque eres Dádiva constante para el hombre, hijo muy amado en el HIjo!

¡Alabado, amado, servido y adorado seas por los siglos eternos. Amén!

4 comentarios:

gosspi dijo...

Que bien me haces sentirme aqui hoy Felicitas.....en el Padre quiero verme amada y contemplada...Tuve la dádiva de verme asi cuando mi padre me miraba y ya desde el cielo lo sigue haciendo plenamente. Me llenas de esperanza y de alegria hoy Gracias.

NIP dijo...

Buenas tardes. Hay que ver con qué calor preparas el Adviento con esa chimenea que prende tu oración.Un abrazo.

Miriam dijo...

Sea por siempre alabado
Que nunca perdamos ese deseo de ser parte de la obra de Dios, parte de su alabanza.

Felicitas dijo...

Me alegro mucho, querida Gosspi, es el Señor quien lo ha hecho, cantémosle con gozo y alegría! Tu padre querido sigue contigo, desde la Vida.
Un abrazo, linda.

Es el Señor quien lo ha hecho, a Él la gloria, el honor y el poder por los siglos eternos. Un fuerte abrazo, querido Nip.

Ásí sea, querida Miriam, por Él, con Él y en Él, hasta la casa del Padre que nos espera con los brazos abiertos.
Un beso.