30 nov. 2011

La Iglesia : playa de Dios

En la playa de esta vida, yo tan solo soy un granito de arena.






Pero un granito, taaaannn amado por Jesús que me hace sentir bien, ¡muy bien!!

Granito de arena, tú también, con Él, en Él y por Él hacia el Padre Eterno...
que, siendo granitos de arena, ¡nos quiere considerar hijos en el Hijo!

Taaaannntosss somos que formamos una playa inmensa de miles y miles de granitos que por la gracia de Jesucristo, venimos a ser hijos, hijos muy amados, hermosos, como Él, bienamados, bien-destinados a una vida de amor y paz, gozo y bienaventuranza que no tendrá fin...




Granito de arena, ¿te vas a considerar alguien importante?

No, prefiero quedarme en granito de arena, porque así, en la Iglesia, inmensa playa de Dios, recibiré el tierno Abrazo de las olas Divinas que me bañan y acercan al dulce mar de su Amor Infinito. ¡Ole!

4 comentarios:

Miriam dijo...

Que agradable es sentirse granito infinitamente amado por El Más Grande.
Me gusto tu comentario de ayer "Miriam en Dios es una Miriam preciosa, reluciente..."
El problema es que Miriam a veces quiere relucir sola.
Lo bueno es que solo tiene que olvidarse de sí y dejarse iluminar por Dios
Gracias por recordarmelo

Miriam dijo...

No sé que ha pasado con NIP y su blog
Espero que pronto de señales blogueras y nos indique desde donde podemos de seguirlo.
A ver si se ha tomado lo del Adviento cmo una peregrinación por blogs¡ Es bromaaaaa
Será algún fallo técnico. A ver si aparece su blog, mañana.

Felicitas dijo...

Querida Miriam, todos tenemos defectos y algún defecto dominante. No te preocupes, Jesús lo sabe todo y sabe que le amas. Estate pendiente de Él y le tendrás feliz.
Un abrazo, linda.

No sé qué puede haberle pasado a Nip, pero le echamos mucho de menos, ¿verdad? Menos mal que en la comunión de los santos estamos todos unidos por el Amor Divino.
¡Vuelve, Nip!

Miriam dijo...

Gracias¡