2 oct. 2011

La Iglesia de Jesucristo


La he cuidado con esmero y dedicación,
el agua al tiempo y del sol la protección,
sus frutos son buenos, sabrosos, mi dilección,
¡hermosa viña de mi Divino Corazón!

¿Qué dicen las gentes que eres un sinsabor?
¡No miran, no ven que te he criado Yo!
¡Cómo vas a ser sosa si mi Vida te la doy!
¡No saben esas gentes ni de Amores ni de Dios!


5 comentarios:

Miriam dijo...

LA tristeza de que no sepan "ni de Amores ni de Dios"
Todo lo que se pierden ¡

Felicitas dijo...

¡Habrá que encomendarlos para que les llegue la Luz y vean!
Un abrazo, linda.
:)

eligelavida dijo...

Sí que es verdad que no saben de amores. Pero el Amor se puede dar a conocer, y nosotros podemos colaborar en ello... con la ayuda de la gracia, claro!

NIP dijo...

Buenas tardes. Delicioso. ¡Que no sepan nada de los caldos de tu viña, ya se enterarán un día!Un abrazo.

Felicitas dijo...

Claro que sí, Eligelavida, Él vive en nosotros por la Fe y el Amor que nos habita. Él mismo se da a conocer por medio nuestro, aunque seamos pobres instrumentos.
Un abrazo.
;O)

Juntos beberemos del fruto de la vid del Señor en el país de la Vida, querido Nip, ¡por su infinita Misericordia!
¡Gloria al Dios uno y trino por los siglos!
Un abrazo.
;O)