14 sept. 2011

La exaltación de la santa Cruz




La fiesta del Triunfo de la Santa Cruz se hace en recuerdo de la recuperación de la Santa Cruz obtenida en el año 614 por el emperador Heraclio, quien la logró rescatar de los Persas que se la habían robado de Jerusalén.

Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dió cuenta de que no era capaz de avanzar. Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: "Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

La Santa Cruz (para evitar nuevos robos) fue partida en varios pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Veracruz"(verdadera cruz).

Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.




A San Antonio Abad (año 300, fiesta el 17 de enero) le sucedió que el demonio lo atacaba con terribilísimas tentaciones y cuentan que un día, angustiado por tantos ataques, se le ocurrió hacerse la señal de la Cruz, y el demonio se alejó. En adelante cada vez que le llegaban los ataques diabólicos, el santo hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Y dicen que entonces empezó la costumbre de hacer la señal de la cruz para librarse de males.

De una gran santa se narra que empezaron a llegarle espantosas tentaciones de tristeza. Por todo se disgustaba. Consultó con su director espiritual y este le dijo: "Si Usted no está enferma del cuerpo, ésta tristeza es una tentación del demonio". Le recomendó la frase del libro del Eclesiástico en la S. Biblia: "La tristeza no produce ningún fruto bueno". Y le aconsejó: "Cada vez que le llegue la tristeza, haga muy devotamente la señal de la cruz". La santa empezó a notar que con la señal de la cruz se le alejaba el espíritu de tristeza.

Cuando Nuestra Señora se le apareció por primera vez a Santa Bernardita en Lourdes (Año 1859), la niña al ver a la Virgen quiso hacerse la señal de la cruz. Pero cuando llegó con los dedos frente a la cara, se le quedó paralizada la mano. La Virgen entonces hizo Ella la señal de la cruz muy despacio desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho. Y tan pronto como la Madre de Dios terminó de hacerse la señal de la cruz, a la niña se le soltó la mano y ya pudo hacerla ella también. Y con esto entendió que Nuestra Señora le había querido dar una lección: que es necesario santiguarnos más despacio y con más devoción.

7 comentarios:

lourdes dijo...

Sólo mil GRACIAS ,GRACIAS POR TODO unidas en oración y un abrazo

NIP dijo...

Buenas tardes Felicitas. Creo que el trozo más grande lo tenemos en Liébana, Cantabria. Por cierto, los planos originales de esa cruz del Valle (150mx46m) también estaban muy abigarrados hasta que Méndez y Ávalos la desnudó llenándola de elegancia y equilibrio admirable.Un abrazo.

Angelo dijo...

Nada que decir.Todo está dicho con esos dos palos cruzados. ¡Contemplación!

Felicitas dijo...

Gracias también a ti, preciosa, que cada día me abres a un matiz nuevo de la Fe en Jesús.
Un abrazo.
;O)

Precisamente esta tarde buscaba yo por internet una imagen de la vera cruz de Jesús. Buscaré la de Liébana. Muchas gracias por decírmelo. La cruz del Valle de los caídos es una maravilla. Yo no he estado aún, pero cuando vaya estoy segura que me impresionará y conducirá a la oración.
Un abrazo, hermano.
;O)

Sí, Angel, es lo mejor que se puede hacer: Contemplar con amor, tanto Amor y tanto Dolor.
Un abrazo, hermano.
;O)

Joaco dijo...

Pues allí estuve yo hoy precisamente, mi amiga Felicitas, en la Eucaristía que celebraba esa Solemnidad de hoy bajo la Cruz más emblemática de España, y puede que del mundo, en una espectacular Basílica que alberga un ingente número de mártires, algunos de ellos ya beatificados, junto con miles de restos de combatientes en los dos bandos de la guerra española, en un formidable intento de reconciliación. Curioso que esa Cruz y esa reconciliación estén siendo combatidas hoy con tanta saña ¿verdad?. Pues sí: te recomiendo que visites ese lugar. No deja indiferente a nadie. Y los nonjes benedictinos de la Abadía de la Santa Cruz.... absolutamente especiales. Un saludo. Creo que tienes uno de los mejores blogs del internete.

Felicitas dijo...

Los que combaten esa cruz con tanta saña, también combaten todo lo que huele a cristiano en cualquier ámbito de la sociedad española de hoy. Sabemos bien quién les inspira y que debemos orar por ellos, para que algún dia aprendan a amar en vez de odiar tanto.
Si Dios me lo permite, iré al Valle de los caídos. ¿Cuando? Cuando Él así lo disponga. Seré feliz de estar allí y poder vivir una santa Misa en tan especial lugar.
Me alegro mucho de que tengas esa posibilidad de ir y visitar el valle con frecuencia. Es una gracia muy especial en tu vida, hermano.
Dios te bendiga.
Unidos en la oración.
;O)

Miriam dijo...

Bendita cruz. Me encantaba enseñar a hacer la señal de la cruz a los peques de catequesis. Siempre he pensado que cuando llegue a las puertas del cielo, le diré a S Pedro que , a mi favor está el haber enseñado a hacer la cruz a los peques.
No se porque pero tengo la sensación de que eso me valdrá más que otras buenas acciones realizadas