25 sept. 2011

Benedicto XVI en Alemania



El Papa a jóvenes: Sean santos brillantes que iluminen con Cristo al mundo sombrío

FRIBURGO, 24 Sep. 
En la homilía de la Vigilia que pronunció esta noche (hora local) ante miles de jóvenes reunidos en la Feria de Friburgo, el Papa Benedicto XVI alentó a todos los presentes a tener "la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo" que vive en la oscuridad.

El Santo Padre llegó a la Feria de Friburgo aproximadamente a las 07:00 p.m. en medio de un gran ambiente de fiesta en donde estaban jóvenes y adultos provenientes de diversas zonas de Alemania, así como algunos jóvenes políticos.

La Celebración comenzó con el saludo del Arzobispo de Friburgo, Mons. Robert Zollitsch, y el testimonio de 9 jóvenes provenientes de diversos ámbitos.

Luego se realizó la "ceremonia de la luz" en la que el Papa encendió 9 antorchas, portadas por los que dieron su testimonio, con las que luego se encendió las velas poco a poco a todos los presentes hasta iluminar toda la explanada de la Feria.

Luego de la lectura del Evangelio de Mateo en la que el Señor recuerda que los cristianos son la luz del mundo, el Papa leyó su homilía. Al comenzar dijo que "he pensado con gozo todo el día en esta noche, en la que estaría aquí con vosotros, unidos en la oración", frase que fue respondida con una gran ovación.

Benedicto XVI reconoció que "puede haber en nuestro entorno tiniebla y oscuridad y, sin embargo, vemos una luz: una pequeña llama, minúscula, que es más fuerte que la oscuridad, en apariencia poderosa e insuperable".

"Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza.

Él ha vencido a la muerte, vive, y la fe en Él, como una pequeña luz, penetra todo lo que es oscuridad y zozobra", subrayó el Papa.

El Pontífice dijo luego a los jóvenes que "la luz no se queda sola. A su alrededor se encienden otras luces" lo que explica que "ninguno llega a creer si no está sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los demás en la suya. Nos ayudamos recíprocamente a ser ejemplos los unos para los otros, compartimos con los otros lo que es nuestro, nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestro afecto".

El Papa recordó luego que ante esta realidad, "no debemos silenciar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares del mundo; pero lo vemos también, y esto nos asusta, en nuestra vida. Sí, en nuestro propio corazón existe la inclinación al mal, el egoísmo, la envidia, la agresividad".

"Queridos amigos, el apóstol San Pablo, se atreve a llamar ‘santos’ en muchas de sus cartas a sus contemporáneos, los miembros de las comunidades locales. Con ello, se subraya que todo bautizado es santificado por Dios, incluso antes de poder hacer obras buenas y actos concretos".

En el Bautismo, prosiguió, "el Señor enciende por decirlo así una luz en nuestra vida, una luz que el catecismo llama la gracia santificante. Quien conserva dicha luz, quien vive en la gracia, es ciertamente santo".

Cristo, dijo el Papa Benedicto, "no exige acciones extraordinarias, quiere, en cambio, que su luz brille en vosotros. No os llama porque sois buenos y perfectos, sino porque Él es bueno y quiere haceros amigos suyos".

"Sí, vosotros sois la luz del mundo, porque Jesús es vuestra luz. Vosotros sois cristianos, no porque hagáis cosas especiales y extraordinarias, sino porque Él, Cristo, es vuestra vida. Sois santos porque su gracia actúa en vosotros".

Seguidamente el Pontífice resaltó que "esta asamblea brilla en los diversos sentidos de la palabra: en la claridad de innumerables luces, en el esplendor de tantos jóvenes que creen en Cristo. Una vela puede dar luz solamente si la llama la consume. Sería inservible si su cera no alimentase el fuego".

"Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia. No temáis perder algo y quedaros al final, por así decirlo, con las manos vacías.

Tened la valentía de usar vuestros talentos y dones al servicio del Reino de Dios y de entregaros vosotros mismos, como la cera de la vela, para que el Señor ilumine la oscuridad a través de vosotros".

Finalmente el Papa Benedicto XVI exhortó a tener "la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo. Confío que vosotros y tantos otros jóvenes aquí en Alemania sean llamas de esperanza que no queden ocultas. "Vosotros sois la luz del mundo". Amén".


4 comentarios:

Angelo dijo...

Una vez más el Pastor no ha tenido miedo de los lobos. Una vez más el Pastor ha sabido decir lo que se necesita escuchar. Una vez más el Pastor ha cuidado de su rebaño.
Un abrazo

NIP dijo...

Buenos días Felicitas. No he seguido la visita del Papa a su tierra natal, salvo algún informativo de COPE, deduzco por las palabras que escribes que también allí cuecen habas y requieren ser osados y confiar en no acabar defraudados.Un abrazo.

Miriam dijo...

Gracias por traer las palabaras del Sto PAdre.
No conocía esta homilia y me parece preciosa.
Muy llena de luz (valga la redundancia) y de esperanza. A la vez muy muy realista

"la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo."
Precioso. Gracias¡

Felicitas dijo...

Deo Gratias, querido Angel, Deo GRatias que nos da estos pastores fuera de serie en tiempos de grandes cobardías e incoherencias dentro de la Iglesia de Cristo.
Un abrazo.
;O)

En Alemania la descristianización ha arrasado hace mucho tiempo la en su dia civilización cristiana, aunque no hay que despreciar el poder de Dios y la generosidad de unos pocos que aspiran a santos, con la ayuda de Dios.
Un abrazo.
;O)

Es cierto, Miriam. ¡Cuánta esperanza está sembrando Benedicto XVI en medio de tantos signos de mal!
Oremos por él y procuremos hacerle caso.
Un abrazo, linda.
:O)