30 sept. 2011

El Papa desafía a los jóvenes a ser santos

FRIBURGO, sábado 24 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI desafío a ser santos a los 35 mil jóvenes, reunidos en la noche de este sábado en una vigilia de oración en la Feria de Friburgo.

Al visitar la ciudad del sudeste alemán en su tercer día de peregrinación apostólica, el Papa invitó a los chicos y chicas a no tener miedo de las renuncias y sacrificios por amor.

“Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia. No temáis perder algo y quedaros al final, por así decirlo, con las manos vacías”, les aseguró.

La osadía de ser santos

“Tened la osadía de ser santos ardientes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo”, les dijo.

Y concluyó su discurso con el lema que ha tomado para esta visita: “Dios es vuestro futuro”.

La vigilia, que recordó en muchos aspectos a una Jornada Mundial de la Juventud, se vivió bajo el signo de la luz. En el centro, pudo verse la imagen de Cristo, luz del mundo, que entregó a sus discípulos la misión de ser luz del mundo.

Nueve jóvenes ofrecieron su testimonio de relación personal con Jesucristo ante el Papa, evocando figuras de santos, hombres y mujeres que han sido luz del mundo y que han suscitado grandes movimientos religiosos y comunidades, en las que los jóvenes ha encontrado una patria espiritual.

Luz del mundo

Como signo visible del mandamiento recibido de Cristo, el Papa encendió durante la vigilia antorchas cuya luz procedía de la gran llama central que simbolizaba a Cristo. Los jóvenes, a continuación, llevaron la llama a la muchedumbre. Cada quien iluminó su vela, símbolo tomado de la liturgia pascual que invita a llevar la luz de Cristo a los demás con la propia vida.

Tras la lectura del pasaje evangélico de Mateo (5, 13-16), el Papa recordó que los “esfuerzos humanos” o “el progreso técnico de nuestra época”, no pueden llevar la luz al mundo. Sólo Cristo resucitado de los muertos es una luz “más fuerte que la oscuridad”.

“La luz no se queda sola. A su alrededor se encienden otras luces. Bajo sus rayos se delinean los contornos del ambiente, de forma que podemos orientarnos”, siguió diciendo el Papa. “No vivimos solos en el mundo. Precisamente en las cosas importantes de la vida tenemos necesidad de otras personas”.

“No estamos solos en la fe, somos eslabones de la gran cadena de los creyentes --aseguró a los chicos y chicas que le escuchaban--. Nadie llega a creer si no está sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los demás en la suya”.

El mal y los cristianos

El obispo de Roma reconoció que “sigue habiendo guerras, terror, hambre y enfermedades, pobreza extrema y represión sin piedad. E incluso aquellos que en la historia se han creído ‘portadores de luz’, pero sin haber sido iluminados por Cristo, única luz verdadera, no han creado ciertamente paraíso terrenal alguno, sino que, por el contrario, han instaurado dictaduras y sistemas totalitarios, en los que se ha sofocado hasta la más pequeña chispa de humanidad”.

“Llegados a este punto, no debemos silenciar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares del mundo; pero lo vemos también, y esto nos asusta, en nuestra vida”.

“Algunos finos observadores han señalado frecuentemente que el daño a la Iglesia no lo provocan sus adversarios, sino los cristianos mediocres. ¿Cómo puede entonces decir Cristo que los cristianos, y también aquellos cristianos débiles y frecuentemente mediocres, son la luz del mundo?”, se preguntó el Papa.

“Cristo no se interesa tanto por las veces que vaciláis o caéis en la vida, sino por las veces que os levantáis”, respondió el Papa dirigiéndose a sus “queridos amigos”, los jóvenes.

“No os llama porque sois buenos y perfectos, sino porque Él es bueno y quiere haceros amigos suyos --concluyó--. Sí, vosotros sois la luz del mundo, porque Jesús es vuestra luz. Vosotros sois cristianos, no porque hayáis cosas especiales y extraordinarias, sino porque Él, Cristo, es vuestra vida. Sois santos porque su gracia actúa en vosotros”.

Por Marine Soreau ( Catholic net )

28 sept. 2011

En Él vivimos, nos movemos y somos


Descansa en esta Verdad.

27 sept. 2011

El juicio es de Dios



Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 51-56

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén.
Y envió mensajeros por delante.
De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:
-«Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.


Estaban con Él, a diario. Le escuchaban constantemente predicar sobre el Amor de Dios y el amor al prójimo, la misericordia, la mansedumbre, la humildad, la paciencia.... Y a la primera de cambio, desean aplicar venganza, aplicar violencia contra aquellos que les rechazan. Aún no habían comprendido que el único que puede juzgar y condenar es el mismo Dios y Él se reserva esa facultad para el último día.
Durante todo el tiempo de nuestra vida, hemos de aspirar a vivir la Ley del Amor de Dios  y estar siempre dispuestos a perdonar y a ser mansos y humildes de corazón, como Jesús. ¿Me cuesta? Sí, me cuesta.

Señor, haz mi corazón manso y humilde como el tuyo y enséñame a perdonar como Tú.

25 sept. 2011

Benedicto XVI en Alemania



El Papa a jóvenes: Sean santos brillantes que iluminen con Cristo al mundo sombrío

FRIBURGO, 24 Sep. 
En la homilía de la Vigilia que pronunció esta noche (hora local) ante miles de jóvenes reunidos en la Feria de Friburgo, el Papa Benedicto XVI alentó a todos los presentes a tener "la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo" que vive en la oscuridad.

El Santo Padre llegó a la Feria de Friburgo aproximadamente a las 07:00 p.m. en medio de un gran ambiente de fiesta en donde estaban jóvenes y adultos provenientes de diversas zonas de Alemania, así como algunos jóvenes políticos.

La Celebración comenzó con el saludo del Arzobispo de Friburgo, Mons. Robert Zollitsch, y el testimonio de 9 jóvenes provenientes de diversos ámbitos.

Luego se realizó la "ceremonia de la luz" en la que el Papa encendió 9 antorchas, portadas por los que dieron su testimonio, con las que luego se encendió las velas poco a poco a todos los presentes hasta iluminar toda la explanada de la Feria.

Luego de la lectura del Evangelio de Mateo en la que el Señor recuerda que los cristianos son la luz del mundo, el Papa leyó su homilía. Al comenzar dijo que "he pensado con gozo todo el día en esta noche, en la que estaría aquí con vosotros, unidos en la oración", frase que fue respondida con una gran ovación.

Benedicto XVI reconoció que "puede haber en nuestro entorno tiniebla y oscuridad y, sin embargo, vemos una luz: una pequeña llama, minúscula, que es más fuerte que la oscuridad, en apariencia poderosa e insuperable".

"Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza.

Él ha vencido a la muerte, vive, y la fe en Él, como una pequeña luz, penetra todo lo que es oscuridad y zozobra", subrayó el Papa.

El Pontífice dijo luego a los jóvenes que "la luz no se queda sola. A su alrededor se encienden otras luces" lo que explica que "ninguno llega a creer si no está sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los demás en la suya. Nos ayudamos recíprocamente a ser ejemplos los unos para los otros, compartimos con los otros lo que es nuestro, nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestro afecto".

El Papa recordó luego que ante esta realidad, "no debemos silenciar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares del mundo; pero lo vemos también, y esto nos asusta, en nuestra vida. Sí, en nuestro propio corazón existe la inclinación al mal, el egoísmo, la envidia, la agresividad".

"Queridos amigos, el apóstol San Pablo, se atreve a llamar ‘santos’ en muchas de sus cartas a sus contemporáneos, los miembros de las comunidades locales. Con ello, se subraya que todo bautizado es santificado por Dios, incluso antes de poder hacer obras buenas y actos concretos".

En el Bautismo, prosiguió, "el Señor enciende por decirlo así una luz en nuestra vida, una luz que el catecismo llama la gracia santificante. Quien conserva dicha luz, quien vive en la gracia, es ciertamente santo".

Cristo, dijo el Papa Benedicto, "no exige acciones extraordinarias, quiere, en cambio, que su luz brille en vosotros. No os llama porque sois buenos y perfectos, sino porque Él es bueno y quiere haceros amigos suyos".

"Sí, vosotros sois la luz del mundo, porque Jesús es vuestra luz. Vosotros sois cristianos, no porque hagáis cosas especiales y extraordinarias, sino porque Él, Cristo, es vuestra vida. Sois santos porque su gracia actúa en vosotros".

Seguidamente el Pontífice resaltó que "esta asamblea brilla en los diversos sentidos de la palabra: en la claridad de innumerables luces, en el esplendor de tantos jóvenes que creen en Cristo. Una vela puede dar luz solamente si la llama la consume. Sería inservible si su cera no alimentase el fuego".

"Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia. No temáis perder algo y quedaros al final, por así decirlo, con las manos vacías.

Tened la valentía de usar vuestros talentos y dones al servicio del Reino de Dios y de entregaros vosotros mismos, como la cera de la vela, para que el Señor ilumine la oscuridad a través de vosotros".

Finalmente el Papa Benedicto XVI exhortó a tener "la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo. Confío que vosotros y tantos otros jóvenes aquí en Alemania sean llamas de esperanza que no queden ocultas. "Vosotros sois la luz del mundo". Amén".


24 sept. 2011

Grito a Jesucristo

Si conocieras el Don de Dios,
y Quién es el que te dice: " dame de beber ",
tú le habrías pedido a Él,
y Él te habría dado Agua Viva.


¡Señor, danos tu Agua Viva, la necesitamos tanto!


Estamos enfermos, Jesús, cansados, decepcionados de este mundo y de esta sociedad que nos conduce a todos hacia la desesperanza... ¡Danos tu Agua Viva para que nos limpie, nos sane, nos justifique y nos santifique y podamos serte así agradables a tus Divinos ojos!
¡Danos, Señor, danos a beber de tu Agua Viva, esa que sólo Tú tienes y nadie más posée!

Apiádate de nuestra generación, de tanta desesperación como nos rodea, de tanta falta de fe en tu Persona, de tantas personas que no saben nada de Ti, después de 2000 años de historia cristiana...

Aún ahora andamos descarriados, apartados de Ti. Las estructuras del mal nos ahogan en ruidos, en tentaciones hedonistas perseverantes, constantes, en tentaciones de enriquecerse a costa de los demás, porque tonto el último, ya se sabe... ¡Basta!


Señor, ten Misericordia de esta España que anda errabunda hacia su propia destrucción, en un plazo de tiempo más o menos largo, esta España que mata a sus hijos en el vientre de las madres y nisiquiera les procura una muerte indolora, esta España que reniega de la fe que la engendró al mundo, esta España que padece bajo un yugo de cacareadas libertades que no son más que esclavitudes y trampas para nuestros hijos, que quedan enredados en el vicio del alcohol, la drogas y todo tipo de dependencias deshumanizantes...
¡Qué bien saben nuestros gobernantes mantener el nivel de formación del pueblo bajo mínimos, para que el hombre no aspire más que a satisfacer sus bajos instintos y nisiquiera se plantee la posibilidad de una vida más allá de ellos!...
Por todo ello, ¡DANOS TU AGUA VIVA, SEÑOR, DANOSLA QUE NOS AHOGAMOS!



Confiamos en tu infinita Misericordia, esa que te llevó al cadalso y te cosió al madero, más también esa que te liberó al tercer dia y te hizo nueva creación para Gloria de Dios Padre, en el espacio y el tiempo y fuera de ellos, por los siglos de los siglos. ¡ Amén!

22 sept. 2011

¡Queremos!





Y decía San Juan Bautista:

 " Es preciso que Él crezca y que yo disminuya.

El que viene de ARRIBA está por encima de todos.

El que es de la tierra habla de la tierra.

El que viene del Cielo, da testimonio de lo que ha visto y oído allí,
y su testimonio nadie lo acepta.
El que acepta su testimonio
certifica que Dios es veraz.

Porque Aquel a quien Dios ha enviado, HABLA LAS PALABRAS DE DIOS,
porque da el Espíritu sin medida.

El Padre ama al Hijo
y ha puesto TODO en sus manos.

El que cree en el Hijo tiene vida eterna.

El que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece en él."


Señor, queremos conocerte mejor, queremos ser tus amigos de verdad. Queremos seguirte y escuchar día tras otro esas tus palabras que nos hablan de tu Padre que es misericordioso y quiere ser nuestro Padre también. Queremos pedirte que nos des también a nosotros ese tu Espíritu, el que das sin medida, para que con su Luz logremos comprender y hacer nuestras todas tus intenciones, todos tus deseos, todo tu sentir y tu ser.
¡Apiádate de nuestra pequeñez, Señor misericordioso y haznos verdaderos discípulos tuyos! Amén.

21 sept. 2011

Sólo Tú, Jesús, sólo Tú tienes palabras de vida eterna




Todo el que cree en el Hijo del hombre, crucificado y resucitado al tercer dia, tiene vida eterna.

Tanto ama Dios a los hombres que les ha entregado a su único y amado Hijo para que todo el que crea en Él, no perezca, sino que tenga vida eterna. ( San Juan, 3, 16 )

¿Creemos en Jesús?

Sí.

Tenemos, pues, vida eterna, en su santo Nombre y por esta misma fe que profesamos, nuestras obras y palabras lo pregonan a los 4 vientos. Testimonio de vida, lo llaman. Ciertamente. La fe en Jesús ha de conformar de tal manera la mente y el corazón del hombre que todo su respirar, su pensar y todo su sentir queden hondamente impregnados de la Presencia salvadora y santificadora del Espíritu del mismo Jesús. Que mi respirar sea Su Respirar en mí, que mi pensar sea Su Pensar en mí, que mi sentir y amar, sean su Sentir y Amar en mí, aquí y ahora, para mayor Gloria de Dios y bien de las almas.

Amén. Así sea.

20 sept. 2011

Señor de las Misericordias

Vuelvo a caminar

y la Luz lo envuelve todo

en dorados y anaranjados,

y mis ojos lo agradecen,

sintiéndose acariciados.


Alta y ancha es la Mano que los creó,

¡tanta hermosura y sin dolor!

Y la calma con que el vaivén de la suave brisa me embelesa

 y me habla de ese Divino Ser que amoroso me apresa.

Participación en los sufrimientos redentores de Cristo

Vera cruz de Liébana.



En la cruz de Cristo no sólo se ha cumplido la redención mediante su sufrimiento, sino que el mismo sufrimiento humano ha quedado redimido.

Con éstas y con palabras semejantes los testigos de la Nueva Alianza hablan de la grandeza de la redención, que se lleva a cabo mediante el sufrimiento de Cristo. El Redentor ha sufrido en vez del hombre y por el hombre. Todo hombre tiene su participación en la redención. Cada uno está llamado también a participar en ese sufrimiento mediante el cual se ha llevado a cabo la redención. Está llamado a participar en ese sufrimiento por medio del cual todo sufrimiento humano ha sido también redimido. Llevando a efecto la redención mediante el sufrimiento, Cristo ha elevado juntamente el sufrimiento humano a nivel de redención. Consiguientemente, todo hombre, en su sufrimiento, puede hacerse también partícipe del sufrimiento redentor de Cristo.



La participación misma en los padecimientos de Cristo halla en estas expresiones apostólicas casi una doble dimensión. Si un hombre se hace partícipe de los sufrimientos de Cristo, esto acontece porque Cristo ha abierto su sufrimiento al hombre porque Él mismo en su sufrimiento redentor se ha hecho en cierto sentido partícipe de todos los sufrimientos humanos. El hombre, al descubrir por la fe el sufrimiento redentor de Cristo, descubre al mismo tiempo en él sus propios sufrimientos, los revive mediante la fe, enriquecidos con un nuevo contenido y con un nuevo significado.

19 sept. 2011

Corredimir con Cristo ( y María )



Aún no se ha cumplido plenamente Mi Voluntad en ti; te quedarás todavía en la tierra, pero no mucho tiempo.

Me agrada mucho tu confianza, pero el amor ha de ser más ardiente. El amor puro da fuerza al alma en la agonía misma.

Cuando agonizaba en la cruz, no pensaba en Mí, sino en los pobres pecadores y rogaba al Padre por ellos. Quiero que también tus últimos momentos sean completamente semejantes a los Míos en la cruz.

Hay un sólo precio con el cual se compran las almas, y éste es el sufrimiento unido a Mi sufrimiento en la cruz. El amor puro comprende estas palabras, el amor carnal no las comprenderá nunca.

(nº 324 , Diario de Santa Faustina Kowalska)


17 sept. 2011

Jesús en Ti confío

+ ¡Oh, cuánto Me hiere la desconfianza del alma!
Esa alma reconoce que soy santo y justo, y no cree que Yo soy la Misericordia, no confía en Mi Bondad.
También los demonios admiran Mi Justicia, pero no creen en Mi Bondad.
Mi Corazón se alegra de este título de Misericordia.
Proclama que la Misericordia es el atributo más grande de Dios.
Todas las obras de Mis Manos están coronadas por la Misericordia.

(nº 300, Diario de S. Faustina K.)

16 sept. 2011

Confiar en Jesús



+ Una vez el Señor me dijo: Compórtate como un mendigo que cuando recibe una limosna grande no la rehusa, sino que más bien la agradece con más cordialidad; y tú también, si te concedo unas gracias más grandes, no las rehuses diciendo que eres indigna. Yo lo sé, pero tú más bien alégrate y goza, y toma tantos tesoros de Mi Corazón cuantos puedas llevar, ya que actuando así Me agradas más. Te diré algo más: no tomes estas gracias sólamente para ti, sino también para el prójimo, es decir invita a las almas con las cuales estás en contacto a confiar en Mi Misericordia infinita. ¡Oh, cuánto amo a las almas que se Me han confiado totalmente, haré todo por ellas!

(nº 294, Diario de Santa Faustina Kowalska)

15 sept. 2011

¿Qué es santidad?




+ Una vez vine a mi celda y estaba tan cansada que antes de comenzar a desvestirme tuve que descansar un momento, y cuando estaba desvestida, una de las hermanas me pidió que le trajera un vaso de agua caliente. A pesar del cansancio, me vestí rápidamente y le traje el agua que deseaba, aunque de la cocina a la celda había un buen trecho de camino y el barro llegaba a los tobillos. Al entrar en mi celda vi un copón con el Santísimo Sacramento y oí esta voz: Toma este copón y llévalo al tabernáculo. En un primer momento vacilé, pero me acerqué y cuando toqué el copón, oí estas palabras: Con el mismo amor con que te acercas a Mí, acércate a cada una de las hermanas y todo lo que haces a ellas, Me lo haces a Mí.
Después de un momento me di cuenta de que estaba sola.

( nº 285, Diario de Santa Faustina Kowalska)

14 sept. 2011

La exaltación de la santa Cruz




La fiesta del Triunfo de la Santa Cruz se hace en recuerdo de la recuperación de la Santa Cruz obtenida en el año 614 por el emperador Heraclio, quien la logró rescatar de los Persas que se la habían robado de Jerusalén.

Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dió cuenta de que no era capaz de avanzar. Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: "Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

La Santa Cruz (para evitar nuevos robos) fue partida en varios pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Veracruz"(verdadera cruz).

Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.




A San Antonio Abad (año 300, fiesta el 17 de enero) le sucedió que el demonio lo atacaba con terribilísimas tentaciones y cuentan que un día, angustiado por tantos ataques, se le ocurrió hacerse la señal de la Cruz, y el demonio se alejó. En adelante cada vez que le llegaban los ataques diabólicos, el santo hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Y dicen que entonces empezó la costumbre de hacer la señal de la cruz para librarse de males.

De una gran santa se narra que empezaron a llegarle espantosas tentaciones de tristeza. Por todo se disgustaba. Consultó con su director espiritual y este le dijo: "Si Usted no está enferma del cuerpo, ésta tristeza es una tentación del demonio". Le recomendó la frase del libro del Eclesiástico en la S. Biblia: "La tristeza no produce ningún fruto bueno". Y le aconsejó: "Cada vez que le llegue la tristeza, haga muy devotamente la señal de la cruz". La santa empezó a notar que con la señal de la cruz se le alejaba el espíritu de tristeza.

Cuando Nuestra Señora se le apareció por primera vez a Santa Bernardita en Lourdes (Año 1859), la niña al ver a la Virgen quiso hacerse la señal de la cruz. Pero cuando llegó con los dedos frente a la cara, se le quedó paralizada la mano. La Virgen entonces hizo Ella la señal de la cruz muy despacio desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho. Y tan pronto como la Madre de Dios terminó de hacerse la señal de la cruz, a la niña se le soltó la mano y ya pudo hacerla ella también. Y con esto entendió que Nuestra Señora le había querido dar una lección: que es necesario santiguarnos más despacio y con más devoción.

13 sept. 2011

Lento a la cólera y rico en piedad





+ Una vez, cuando se hacía la adoración por nuestra patría, un dolor estrechó mi alma y empecé a orar de modo siguiente:  Jesús misericordiosísimo, te pido por la intercesión de tus santos y , especialmente, por la intercesión de tu amadísima Madre, que te crió desde la niñez, te ruego bendigas a mi patria. Jesús, no mires nuestros pecados, sino las lágrimas de los niños pequeños, el hambre y el frío que sufren. Jesús, en nombre de estos inocentes, concédeme la gracia que te pido para mi patria.  En aquel instante vi al Señor Jesús, con los ojos llenos de lágrimas y me dijo: Ves, hija Mía, cuánta compasión les tengo; debes saber que son ellos lo que sostienen el mundo.

( nº 286, diario de Santa Faustina Kowalska)

12 sept. 2011

Ráfagas de Luz para la vida




" Veo cada humillación de tu alma y nada se escapa a Mi atención.
Elevo a los humildes hasta mi trono, porque así es Mi Voluntad. "

( nº 282, Jesús a Santa Faustina K.)




Cuando percibas en propia piel

la pequeñez de tu persona,

y padezcas el menosprecio de los demás,

recuerda, precisamente entonces,

que hay Uno que sí que te comprende,

sí que te perdona,

sí que te acepta tal y como eres,

sí que te abre de par en par Su Corazón,

¡porque te ama con la fuerza del mismo Dios!
 
 

11 sept. 2011

Santa Faustina Kowalska



" Absorbo a Dios en mí,
para luego entregarlo a las almas. "


9 sept. 2011

Rey de Misericordia




" Escribe esto:

Antes de venir como Juez Justo, vengo como el Rey de la Misericordia.
Antes de que llegue el dia de la Justicia, les será dado a los hombres este signo en el cielo:

Se apagará toda luz en el cielo y habrá una gran oscuridad en toda la tierra. Entonces, en el cielo aparecerá el signo de la Cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del Salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra. ESo sucederá poco tiempo antes del último día."

"Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío."

(Nº 83 y 84 del Diario de Santa Faustina)

Jesús Misericordioso




" Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran Misericordia que tengo hacia las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercarse a Mí. Me queman las llamas de mi Misericordia y deseo derramarlas sobre las almas humanas. "

" La desconfianza de las almas desgarra Mis entrañas...
Aún más me duele la desconfianza de las almas elegidas.
A pesar de mi inagotable Amor, no confían en Mí. "

(Nº 50 del Diario de Santa Faustina)

Dios es Amor


¡Oh, Padre eterno, te ofrecemos el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, en propiciación por nuestros pecados y los pecados del mundo entero!

¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!



¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!


¡Santo Dios, Santo fuerte Santo inmortal, ten  Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Santo Dios, Santo fuerte Santo inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!
¡Santo Dios, Santo fuerte Santo inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!




Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá.
También prometo, ya aquí en la tierra,
la victoria sobre los enemigos
y, sobre todo, a la hora de la muerte.
Yo Mismo la defenderé como Mi Gloria.

(Diario de Santa María Faustina Kowalska, nº 48)

8 sept. 2011

Nacimiento de la Virgen María



Hoy nace una clara estrella,

tan divina y celestial,

que, con ser estrella, es tal,

que el mismo Sol nace de ella.



De Ana y de Joaquín, oriente

de aquella estrella divina,

sale luz clara y digna

de ser pura eternamente;

el alba más clara y bella

no le puede ser igual,

que, con ser estrella, es tal,

que el mismo Sol nace de ella.



No le iguala lumbre alguna

de cuantas bordan el cielo,

porque es el humilde suelo

de sus pies la blanca luna:

nace en el suelo tan bella

y con luz tan celestial,

que, con ser estrella, es tal,

que el mismo Sol nace de ella.



Gloria al Padre, y gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.



(Himno de Laudes)

7 sept. 2011

Escucha, oh Israel

Oigo sonidos que resuenan a lo lejos
y me indican que llegó mi hermana purificación:
Me dispongo a dejarme hacer por sabia mano,
que poda y corta causando dolor.

No entiende mi amor qué es lo que acaece,
pero acepta el momento y escucha el rumor:
Es silencio que requiere una larga contemplación,
esperar que el Maestro manifieste con Amor
la vereda, el sendero por dónde deba ir yo.

Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis




En un mundo que gime bajo las cadenas del pecado, el cristiano no puede sentirse a gusto.
Por ello padecemos toda injusticia que nos aflige a unos y a otros y la ofrecemos a Aquel, cuyo Sacrificio nos obtuvo la Salud y la Vida.
Desengañaos, mientras estemos en esta vida caduca, tendremos dolor y necesidad.
No busquéis la felicidad en esta vida, que pasa, y que se ve sometida a los embistes del maligno.
Pero no temáis, que nunca seréis tentados por encima de vuestras fuerzas, para que no caigáis sin remedio. La Gracia abundante de Jesucristo os sostiene en la virtud y en el Camino, la Verdad y la Vida, que es Él mismo.
Su Palabra nos garantiza la victoria sobre todo poder del enemigo.
Más no nos ahorra el dolor. No se le ahorra nisiquiera a los que no creen, que entregados a las máximas de este mundo, tarde o temprano tienen que pasar por él y aún peor lo pasan, pues sufren sin esperanza ni consuelo.
Ya que debemos padecer, hermanos, hagámoslo con corazón generoso, ofreciéndolo por la salvación de las almas, unidos al dolor de María y de Jesús que tanto pasaron por nuestro bien.
Unidos, por el Amor, a nuestro Dios, se nos dará el gozo interno del Espíritu Santo y aún en medio de sufrimientos hallaremos la paz del corazón y el gozo que  Dios comparte con los que le aman.
¡Juntos, como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando al Encuentro del Señor!


6 sept. 2011

Presencia

Para estar con Jesús, no se precisan grandes preparaciones.




Sólo levanta la mirada y ya le tienes en el centro del alma.




Amándote y sosteniéndote.

Eres uno con Él, por la fe y el amor.

¡Vivámoslo!

5 sept. 2011

No cumplo, amo.



Vivir para cumplir, es dejar de cumplir.

Vivir del Amor de Cristo y llevarlo a los demás, es cumplir con toda Ley.

¿Preceptos?

No, adhesión personal, amorosa a la Persona de Jesús, al Logos del Padre que se nos ha revelado.

Y el que vive del Amor Divino, sufre más el desamor que le llega y le llaga.

¿Cuánto más no debió padecerlo el que es Amor por naturaleza?

Corredención, como María y con María.

3 sept. 2011

Él es en ti, por la fe

La presencia de Jesús en nosotros es un don que nace de su amor misericordioso por nosotros.



En Él nos movemos, vivimos y somos.

Y aún más:

Él es en ti

y tu participas de su Ser en ti

No temas nada,

Él no marcha por nada de lo que te acaece.

Él es en ti y permanece, sosteniéndote SIEMPRE.