17 ago. 2011

Es el dueño de la mies

Dios es el Ser Supremo.
¿Quién como Dios?, es el grito eufórico de San Miguel, ante la traición de satanás.
¿Y qué ser humano logra comprender la hondura de Sus Decisiones?
Si le comprendiéramos a la perfección, seríamos como Él.
Sólo queda, ante situaciones que humanamente nos superan, decirle: Fiat, Señor. Hágase Tu Voluntad y no la mía. Aunque la razón nos argumente claramente en contra de alguna Decisión Divina, pensemos que Él todo lo sabe, todo lo penetra y su Amor cubre la tierra entera. Por lo tanto se impone la renuncia y la abnegación de los propios criterios humanos, ante la Grandeza de Dios.
Confiemos en Su Amor y abandonemos nuestras vidas en Sus Manos, sin comprender, sin exigir, simplemente como el niño que sabe que su Padre se ocupa amorosamente de él, como lo hizo la pequeña María.

6 comentarios:

Fernanda dijo...

Sí, abandono total y confiado pues debemos dar por hecho que todo su afán es hacernos dichosos, como Padre todo Amor que Es.

bezoozozos!

Felicitas dijo...

Así es, querida Fernanda. Nuestra fe en su Amor y por tanto nuestra confianza en Él debe ser incondicional, pase lo que pase.
Un abrazo alma linda.
Bezozozosss!!!

NIP dijo...

Buenos días Felicitas, salió a contratar al caer la tarde: ¡Bendito sea Dios! Un abrazo.

Felicitas dijo...

Al caer la tarde... cierto. Eso es lo que les cuesta admitir a los trabajadores de la primera hora. Por eso digo que con Dios a menudo no acabamos de comprender, pero debemos seguirnos fiando de su Infinito Amor.
También Benedicto XVI fue llamado al caer de la tarde de su vida, y nada menos que al papado.
Dios tiene Sus Planes para cada uno de nosotros y son los mejores que pueda haber.
Si ahora no comprendemos, más adelante, veremos claro.
Un abrazo, hermano.
;O)

lourdes dijo...

Confiemos en Su Amor y abandonemos nuestras vidas en Sus Manos, sin comprender, sin exigir, simplemente como el niño que sabe que su Padre se ocupa amorosamente de él, como lo hizo la pequeña María. Que el nos de su gracias de vivir en un perfecto abandono siento que me falta tanto muy unidas en oraión y un abrazo muchas gracias que el nos enseñe a ser pequeño y nos dejemos enseñar por ÉL SER PEQUEÑO

Felicitas dijo...

A mí me falta mucho también, Lourdes, pero no vamos solas. Jesús y María nos acompañan y guían por el camino del Amor Divino. No hay que temer nada.
Un abrazo, linda.
Unidas en la oración y el Espíritu Santo.
;O)