28 ago. 2011

Impás


Tiro lastre, mi Señor
y me desprendo,
¡a tus órdenes, Maestro,
que ya vengo!

Me preparo, mi Dueño,
para lo que quieras,
tiro lastre, mi Señor,
tu indigna sierva.

Nada valgo,
Tú lo sabes,
todo tienes,
¡Vida dame!

Tiro lastre,
Tú me llamas,
Abro el alma,
¡ Dame Pan !

Aquí estoy,
yo te amo,
nada soy,
¡Te espero hoy!

26 ago. 2011

Asombro contemplativo



(Romanos, 12,1)

Por lo tanto, hermanos, yo os exhorto ,por la Misericordia de Dios, a ofreceros vosotros mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: Este es el culto espiritual que debéis ofrecer. ¡No toméis como modelo a este mundo! Por el contrario, transformaos interiormente, renovando vuestra mente, a fin de que podáis discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.






"y comerán de las manos del Altísimo."




"¿No valéis más vosotros que muchos pájaros? "

24 ago. 2011

Corazón de Jesús, en Ti confío

"Recuerda que la perfección consiste en conformar la vida y las acciones totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús, especialmente su paciencia, su mansedumbre, su humildad y su caridad. Como resultado, nuestra vida interior y exterior llega a ser una imagen viva de El".


Santa Margarita



Por lo tanto, nuestra principal lucha no es contra nadie externo, sino contra la cólera que llevamos dentro.
¡Y con su Gracia abundante podemos vencer!
  • Paciencia es el saber padecer en silencio  los conatos internos de la propia ira y las manifestaciones externas de la de los demás.

  • Mansedumbre, es hija de la paciencia, porque, una vez dominada la bestia de la cólera, viene la mansedumbre a dar forma pacífica al Bien que se nos inspira.

  • Humildad es saber con qué fuerza me vibran las entrañas cuando mi cólera me grita : ¡Odia! y saber también que es Su Gracia la que la domina con elegancia y paz.

  • Caridad es la hermana dulce que ama al que padece de mil formas, haciéndose cargo de la carga que cada uno lleva o arrastra, y haciendo ojos ciegos a la fealdad del pecado ajeno.

23 ago. 2011

La palabra del Señor, hoy.




Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 23-26

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo:

-«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad!



Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.

¡Gulas ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello!

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera.»

21 ago. 2011

Mansedumbre


Entre finos aromas
habita la mansedumbre.

Vencidas son la batallas
contra iras y pesadumbres.

Se halla muy señora
de sí misma y se le nota,
que cuando abre la boca,
asombro nos provoca.

Convence sin esfuerzo,
al viejo y al mozuelo.

Soportas al fiero fuego,
cual noble y duro acero.

¡Hermosa eres y fuerte!

Y de cada reyerta sales,
más bella. ¡Da gusto verte!

Homilía del Papa en la Misa de Cuatro Vientos ( +1 tempestad)






Misa de Clausura JMJ Madrid 2011: "No se guarden a Cristo para ustedes"

MADRID, 21 Ago. 11 / 03:35 am (ACI/EWTN Noticias)

En la homilía de la Misa final de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011 celebrada este domingo desde las 09:30 a.m. (hora local), el Papa Benedicto XVI alentó a los dos millones de fieles presentes a vivir integralmente la fe y resaltó que "no os guardéis a Cristo para ustedes mismos".

En el aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid, el Santo Padre recorrió la explanada de este lugar aproximadamente durante 15 minutos saludando desde el papamóvil a los peregrinos y fieles presentes de quienes recibió muchas muestras de afecto a su paso.

Antes de iniciar la Misa el Papa saludó a los jóvenes comentándoles que esperaba que hayan podido dormir un poco "pese a las inclemencias del tiempo" y que hayan podido elevar los ojos al cielo para rezar.

En su homilía, el Papa explicó luego en qué consiste la fe, que es un don de Dios, y como ésta "va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad".

La fe, dijo el Papa, tiene su origen en el Señor y no solo proporciona "alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo".

El Santo Padre señaló luego que así como antes preguntó a sus discípulos sobre quién decían ellos que era Él, ahora esa pregunta el Señor la dirige ese mismo cuestionamiento a los jóvenes. A él, dijo, "respondedle con generosidad y valentía, como corresponde a un corazón joven como el vuestro. Decidle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí".

"Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone".

Benedicto XVI explicó también que la fe debe vivirse en la Iglesia que "no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios. El mismo Cristo se refiere a ella como ‘su’ Iglesia. No se puede separar a Cristo de la Iglesia, como no se puede separar la cabeza del cuerpo. La Iglesia no vive de sí misma, sino del Señor. Él está presente en medio de ella, y le da vida, alimento y fortaleza".

El Papa dijo luego que para vivir la fe es necesario caminar con Cristo en comunión con la Iglesia ya que "no se puede seguir a Jesús en solitario".

"Quien cede a la tentación de ir ‘por su cuenta’ o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él", alertó.

Para caminar con el Señor y crecer en la fe, prosiguió, "es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios"..

"De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe".

El Papa indicó que el mundo necesita la fe de los jóvenes, para que asuman la tarea de ser "discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios".

"Queridos jóvenes, rezo por vosotros con todo el afecto de mi corazón. Os encomiendo a la Virgen María, para que ella os acompañe siempre con su intercesión maternal y os enseñe la fidelidad a la Palabra de Dios. Os pido también que recéis por el Papa, para que, como Sucesor de Pedro, pueda seguir confirmando a sus hermanos en la fe".

Finalmente el Santo Padre hizo votos para que todos los católicos "crezcamos en santidad de vida y demos así un testimonio eficaz de que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios, el Salvador de todos los hombres y la fuente viva de su esperanza. Amén".

Copyright © ACI Prensa

20 ago. 2011

El Via Crucis con el Papa

DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Plaza de Cibeles, Madrid
Viernes 19 de agosto de 2011



Queridos jóvenes:

Con piedad y fervor hemos celebrado este Vía Crucis, acompañando a Cristo en su Pasión y Muerte. Los comentarios de las Hermanitas de la Cruz, que sirven a los más pobres y menesterosos, nos han facilitado adentrarnos en el misterio de la Cruz gloriosa de Cristo, que contiene la verdadera sabiduría de Dios, la que juzga al mundo y a los que se creen sabios (cf. 1 Co 1,17-19). También nos ha ayudado en este itinerario hacia el Calvario la contemplación de estas extraordinarias imágenes del patrimonio religioso de las diócesis españolas. Son imágenes donde la fe y el arte se armonizan para llegar al corazón del hombre e invitarle a la conversión. Cuando la mirada de la fe es limpia y auténtica, la belleza se pone a su servicio y es capaz de representar los misterios de nuestra salvación hasta conmovernos profundamente y transformar nuestro corazón, como sucedió a Santa Teresa de Jesús al contemplar una imagen de Cristo muy llagado (cf. Libro de la vida, 9,1).

Mientras avanzábamos con Jesús, hasta llegar a la cima de su entrega en el Calvario, nos venían a la mente las palabras de san Pablo: «Cristo me amó y se entregó por mí» (Gál 2,20). Ante un amor tan desinteresado, llenos de estupor y gratitud, nos preguntamos ahora: ¿Qué haremos nosotros por él? ¿Qué respuesta le daremos? San Juan lo dice claramente: «En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos» (1 Jn 3,16). La pasión de Cristo nos impulsa a cargar sobre nuestros hombros el sufrimiento del mundo, con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre y sus vicisitudes. Al contrario, se hizo uno de nosotros «para poder compadecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre… Por eso, en cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y padecer; de ahí se difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelo del amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza» (Spe salvi, 39).

Queridos jóvenes, que el amor de Cristo por nosotros aumente vuestra alegría y os aliente a estar cerca de los menos favorecidos. Vosotros, que sois muy sensibles a la idea de compartir la vida con los demás, no paséis de largo ante el sufrimiento humano, donde Dios os espera para que entreguéis lo mejor de vosotros mismos: vuestra capacidad de amar y de compadecer. Las diversas formas de sufrimiento que, a lo largo del Vía Crucis, han desfilado ante nuestros ojos son llamadas del Señor para edificar nuestras vidas siguiendo sus huellas y hacer de nosotros signos de su consuelo y salvación. «Sufrir con el otro, por los otros, sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente, son elementos fundamentales de la humanidad, cuya pérdida destruiría al hombre mismo» (ibid.).

Que sepamos acoger estas lecciones y llevarlas a la práctica. Miremos para ello a Cristo, colgado en el áspero madero, y pidámosle que nos enseñe esta sabiduría misteriosa de la cruz, gracias a la cual el hombre vive. La cruz no fue el desenlace de un fracaso, sino el modo de expresar la entrega amorosa que llega hasta la donación más inmensa de la propia vida. El Padre quiso amar a los hombres en el abrazo de su Hijo crucificado por amor. La cruz en su forma y significado representa ese amor del Padre y de Cristo a los hombres. En ella reconocemos el icono del amor supremo, en donde aprendemos a amar lo que Dios ama y como Él lo hace: esta es la Buena Noticia que devuelve la esperanza al mundo.

Volvamos ahora nuestros ojos a la Virgen María, que en el Calvario nos fue entregada como Madre, y supliquémosle que nos sostenga con su amorosa protección en el camino de la vida, en particular cuando pasemos por la noche del dolor, para que alcancemos a mantenernos como Ella firmes al pie de la cruz. Muchas gracias.



© Copyright 2011 - Libreria Editrice Vaticana

18 ago. 2011

El Papa desde la cibeles

Edifiquen su vida en Cristo y plantéense seriamente meta de la santidad

MADRID, 18 Ago. 11

En sus palabras esta noche a los cientos de miles de peregrinos que participan de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, el Papa Benedicto XVI los alentó a edificar su vida en la roca firme que es Cristo y a plantearse seriamente la meta de la santidad.

En medio de un gran ambiente de fiesta, que superó largamente la incomodidad por el calor agobiante que obligó a rociar abundantes chorros de agua a los jóvenes, el Santo Padre dijo que las palabras de Cristo no pueden caer en saco roto sino que deben "llegar al corazón, arraigar en él y fraguar toda la vida".

"Sin esto, se quedan vacías y se vuelven efímeras. No nos acercan a Él. Y, de este modo, Cristo sigue siendo lejano, como una voz entre otras muchas que nos rodean y a las que estamos tan acostumbrados".

Tras resaltar que cuando Cristo habla, muestra lo que Él mismo es y no otra cosa, Benedicto XVI subrayó que esta verdad "siempre vale la pena vivir en toda circunstancia y que ni siquiera la muerte puede destruir".

"Queridos jóvenes, escuchad de verdad las palabras del Señor para que sean en vosotros ‘espíritu y vida’, raíces que alimentan vuestro ser, pautas de conducta que nos asemejen a la persona de Cristo, siendo pobres de espíritu, hambrientos de justicia, misericordiosos, limpios de corazón, amantes de la paz".

El Papa alentó luego a caminar cotidianamente con Jesús y pidió a los peregrinos aprovechar estos días para "conocer mejor a Cristo y cercioraros de que, enraizados en Él, vuestro entusiasmo y alegría, vuestros deseos de ir a más, de llegar a lo más alto, hasta Dios, tienen siempre futuro cierto, porque la vida en plenitud ya se ha aposentado dentro de vuestro ser".

"Hacedla crecer con la gracia divina, generosamente y sin mediocridad, planteándoos seriamente la meta de la santidad. Y, ante nuestras flaquezas, que a veces nos abruman, contamos también con la misericordia del Señor, siempre dispuesto a darnos de nuevo la mano y que nos ofrece el perdón en el sacramento de la Penitencia".

Al edificar la vida sobre la roca firme que es Cristo, un joven puede cuestionar a tantos "que se contentan con seguir las corrientes de moda, se cobijan en el interés inmediato, olvidando la justicia verdadera, o se refugian en pareceres propios en vez de buscar la verdad sin adjetivos".

"Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento".

"Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios", alertó.

"Nosotros, en cambio, sabemos bien que hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación".

El Santo Padre luego alentó a los jóvenes a ser prudentes y sabios y edificar "vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás".

Esa manera de vivir, cuestionará a los demás y los ayudará a llegar al Señor, al Dios hecho hombre "que da consistencia a todo el universo. Él murió por nosotros y resucitó para que tuviéramos vida, y ahora, desde el trono del Padre, sigue vivo y cercano a todos los hombres, velando continuamente con amor por cada uno de nosotros".

Finalmente encomendó la JMJ Madrid a "la Santísima Virgen María, que supo decir ‘sí’ a la voluntad de Dios, y nos enseña como nadie la fidelidad a su divino Hijo, al que siguió hasta su muerte en la cruz. Meditaremos todo esto más detenidamente en las diversas estaciones del Via crucis. Y pidamos que, como Ella, nuestro «sí» de hoy a Cristo sea también un ‘sí’ incondicional a su amistad, al final de esta Jornada y durante toda nuestra vida".




(http://www.aciprensa)

¡No os avergoncéis del Señor!









El Papa llega a JMJ Madrid: Pide a jóvenes no avergonzarse de Dios

MADRID, 18 Ago. 11 / 05:41 am

En su discurso en la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto internacional de Barajas adonde llegó minutos antes de las 12 (hora local) para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, el Papa Benedicto XVI alentó a los jóvenes a que, ante las dificultades "que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor".

En su discurso, el Santo Padre agradeció a los organizadores, a las familias e instituciones de Madrid y señaló que "vengo aquí a encontrarme con millares de jóvenes de todo el mundo, católicos, interesados por Cristo o en busca de la verdad que dé sentido genuino a su existencia".









"Llego como Sucesor de Pedro para confirmar a todos en la fe, viviendo unos días de intensa actividad pastoral para anunciar que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Para impulsar el compromiso de construir el Reino de Dios en el mundo, entre nosotros. Para exhortar a los jóvenes a encontrarse personalmente con Cristo Amigo y así, radicados en su Persona, convertirse en sus fieles seguidores y valerosos testigos".

El Santo Padre cuestionó luego: "¿Por qué y para qué ha venido esta multitud de jóvenes a Madrid? Aunque la respuesta deberían darla ellos mismos, bien se puede pensar que desean escuchar la Palabra de Dios, como se les ha propuesto en el lema para esta Jornada Mundial de la Juventud, de manera que, arraigados y edificados en Cristo, manifiesten la firmeza de su fe".

"Muchos de ellos han oído la voz de Dios, tal vez solo como un leve susurro, que los ha impulsado a buscarlo más diligentemente y a compartir con otros la experiencia de la fuerza que tiene en sus vidas".

Este descubrimiento del Dios vivo, continuó el Papa, "alienta a los jóvenes y abre sus ojos a los desafíos del mundo en que viven, con sus posibilidades y limitaciones. Ven la superficialidad, el consumismo y el hedonismo imperantes, tanta banalidad a la hora de vivir la sexualidad, tanta insolidaridad, tanta corrupción".

"Y saben que sin Dios sería arduo afrontar esos retos y ser verdaderamente felices, volcando para ello su entusiasmo en la consecución de una vida auténtica".

Con Cristo a su lado, dijo luego, "tendrán luz para caminar y razones para esperar, no deteniéndose ya ante sus más altos ideales, que motivarán su generoso compromiso por construir una sociedad donde se respete la dignidad humana y la fraternidad real".










El Pontífice señaló luego que "la Jornada Mundial de la Juventud nos trae un mensaje de esperanza, como una brisa de aire puro y juvenil, con aromas renovadores que nos llenan de confianza ante el mañana de la Iglesia y del mundo".

Ante las dificultades que plantea el mundo de hoy como los problemas para encontrar un empleo digno, las drogas, la discriminación o el acoso que sufren los creyentes queriendo apartarlos de Dios, el Papa se dirigió a los jóvenes "con todas las fuerzas de mi corazón: que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor. Él no ha tenido reparo en hacerse uno como nosotros y experimentar nuestras angustias para llevarlas a Dios, y así nos ha salvado".

"En este contexto, es urgente ayudar a los jóvenes discípulos de Jesús a permanecer firmes en la fe y a asumir la bella aventura de anunciarla y testimoniarla abiertamente con su propia vida. Un testimonio valiente y lleno de amor al hombre hermano, decidido y prudente a la vez, sin ocultar su propia identidad cristiana, en un clima de respetuosa convivencia con otras legítimas opciones y exigiendo al mismo tiempo el debido respeto a las propias".

En la parte final de su discurso recordó las raíces cristianas de España, un "gran tesoro que ciertamente vale la pena cuidar con actitud constructiva, para el bien común de hoy y para ofrecer un horizonte luminoso al porvenir de las nuevas generaciones".

Finalmente saludó a los jóvenes venidos de todo el mundo y confió el encuentro "a la Santísima Virgen María, y a la intercesión de los santos protectores de esta Jornada, pido a Dios que bendiga y proteja siempre a los hijos de España. Muchas gracias".



(http://www.aciprensa.com)

17 ago. 2011

Es el dueño de la mies

Dios es el Ser Supremo.
¿Quién como Dios?, es el grito eufórico de San Miguel, ante la traición de satanás.
¿Y qué ser humano logra comprender la hondura de Sus Decisiones?
Si le comprendiéramos a la perfección, seríamos como Él.
Sólo queda, ante situaciones que humanamente nos superan, decirle: Fiat, Señor. Hágase Tu Voluntad y no la mía. Aunque la razón nos argumente claramente en contra de alguna Decisión Divina, pensemos que Él todo lo sabe, todo lo penetra y su Amor cubre la tierra entera. Por lo tanto se impone la renuncia y la abnegación de los propios criterios humanos, ante la Grandeza de Dios.
Confiemos en Su Amor y abandonemos nuestras vidas en Sus Manos, sin comprender, sin exigir, simplemente como el niño que sabe que su Padre se ocupa amorosamente de él, como lo hizo la pequeña María.

14 ago. 2011

Assumpta est Maria in Coelum




Vivir en cristiano



Entre el fuego y el hielo,
buscando el camino del medio,
que en el fondo conduce al Cielo,
y es de los males buen remedio.

Sabiduría que adiestras bien despacito al hombre,
mientras él siente que pierde tontamente el tiempo,
tú vas trabajando por dentro,
aquilatándole lento, ¡oh,divino alimento!

Saber esperar el momento,
aunque mil años pasaran,
es ciencia de un viejo lamento,
que habita del alma en sedimento.

La larga espera exaspera,
¡la vida es corta y se marcha!
Templa el deseo en Silencio,
y modera el afán la llantera.

El acero sin fuego es hierro,
que pronto corrompe su crianza,
más si lo queman en vivo,
¡bien presto será buena lanza!

12 ago. 2011

Divina Misericordia


¡Jesús, confío en Ti!


Dios Padre eterno y Bueno,
te ofrecemos en cada Misa,
con todo nuestro amor,
el cuerpo y la sangre de tu muy amado Hijo
y Señor nuestro, Jesucristo, que allí se nos entrega, y que está
presente verdaderamente en el Santísimo Sacramento del Altar,
en expiación de nuestros pecados y los pecados del mundo entero y para
que se cumpla tu Santo Designio en cada uno de nosotros. Amén.



¡Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero!



¡Jesús en Ti confío!

10 ago. 2011

Crux Christi , salvatio homini


Llegó el tiempo de meditar tantas cosas de la vida diaria...
que se repiten y contra las cuales uno se revuelve porque en el fondo piensa que ¡eso no puedo quererlo Dios!... Más la terca realidad se impone.
Y por eso toca reflexionar, es cierto. ¡Toca reflexionar!
¿No será que eso que parece tan contrario a lo que sería humanamente deseable en un ambiente cristiano es precisamente el medio que el Altísimo escoge para purificarnos?
Integrar el dolor en la propia vida en la forma que llegue, aunque sea la forma que a uno más la repatee, pues, realmente es lo que toca hacer.
Aceptación de la propia cruz.

Por amor a Cristo que abrazó con Amor la Suya, que es la de todos.


¡Enséñame, Señor, a abrazar la cruz que me das, con amor y aceptación, por ser la mía, la Tuya, la nuestra!
¡Enséñame, Madre, a decir Fiat como tú, con todo mi ser a todo cuanto el Señor disponga para mí!
Amén.


8 ago. 2011

La palabra del Papa


Al presidir el rezo del Ángelus dominical en Castel Gandolfo, el Papa Benedicto XVI recordó que ante las "tormentas" y pruebas del mar de la vida, Dios nunca abandona al ser humano, y que además lo busca aún antes de ser invocado y le pide confiarse totalmente a Él.

Ante miles de fieles presentes para la oración mariana entre quienes se encontraba un centenar de jóvenes de Irak, el Santo Padre explicó el Evangelio de este domingo en el que Jesús camina sobre las aguas en medio de la tormenta.

El Papa indicó que al haberse alejado a rezar, Jesús destaca la necesidad de la soledad y la intimidad para rezarle al Padre, pero esto no debe entenderse "como un desinterés hacia las personas o como un abandono de los Apóstoles".

"Por el contrario –narra san Mateo– apremió a sus discípulos a que ‘subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla’, para encontrarlos de nuevo. Mientras tanto, ‘la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario’. Y sucedió que ‘de madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua’".

Según señala la nota de Radio Vaticano, el Santo Padre recordó luego que en el pasaje los discípulos no reconocieron al Señor y lo confundieron con un fantasma. Al ver su temor, el Señor los exhorta: "¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!"

Este relato está cargado de significados que varios Padres de la Iglesia han explicado. Benedicto XVI explicó que "el mar simboliza la vida presente y la inestabilidad del mundo visible; la tempestad indica todo tipo de tribulación, de dificultad, que oprimen al hombre. La barca, en cambio, representa a la Iglesia edificada sobre Cristo y guiada por los Apóstoles".

"Jesús quiere educar a los discípulos a soportar con valor las adversidades de la vida, confiando en Dios, en Aquel que se ha revelado al profeta Elías sobre el Oreb ‘en el susurro de una brisa suave’. El versículo continúa después con el gesto del Apóstol Pedro, quien, movido por un impulso de amor hacia el Maestro, pide ir a su encuentro, caminando sobre las aguas. ‘Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!’"

El Papa dijo luego que "Pedro camina sobre las aguas no por su propia fuerza, sino por la gracia divina, en la que cree. Cuando se ve agobiado por la duda, cuando no fija más la mirada sobre Jesús, porque tiene miedo del viento, cuando no se fía plenamente de la palabra del Maestro, significa entonces que se está alejando de Él y es entonces cuando corre peligro de hundirse en el mar de la vida".

"Queridos amigos –prosiguió el Pontífice– la experiencia del profeta Elías que escuchó el pasar de Dios y la dificultad de la fe del apóstol Pedro, nos hacen comprender que el Señor aún antes de que lo busquemos o lo invoquemos, viene Él mismo a nuestro encuentro, hace descender el cielo para tendernos la mano y conducirnos a su altura; espera solamente que nos confiemos totalmente a Él".

Finalmente exhortó a invocar "a la Virgen María, modelo de plena confianza en Dios, para que, en medio de tantas preocupaciones, problemas, dificultades que agitan el mar de nuestra vida, resuene en el corazón la palabra consoladora de Jesús: ‘¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!’ y crezca nuestra fe en Él".

6 ago. 2011

¡Siempre adelante!

Caminante, avanzas en rauda marcha,
domador de las horas, sometiendo un presente,
que es tierra reseca y muy decadente...

¿Qué rara Fuerza te impulsa mar adentro?
¿Cuán Alto ancla y radica tu alma?
¿Qué Fuego ajeno te abrasa en tu centro?

Los santos que fueron, hicieron historia,
aplastaron el mal en sus vidas,
supieron hallar esa Perla perdida
con la que vencieron al viejo homicida.

Caminante que avanzas en rauda marcha:
¡te siguen mil almas subiendo hacia Arriba!

4 ago. 2011

Sacramento de la reconciliación


 Sacramento de reconciliación. Sacra proviene del verbo latino sacrare ('hacer santo') y mentum significa instrumento, "medio para", con lo cual,  sacramentum significa MEDIO DE SANTIFICACION.


" A quienes perdonéis los pecados, les quedarán perdonados.
a quienes se los retengáis, les quedarán retenidos."




Esta es la palabra de Jesús en la que se fundamenta nuestra creencia en el Sacramento de la Reconciliación.
Jesús habla claro. No se hace necesaria ninguna aclaración, me parece a mí.
Aunque siempre habrá quien no quiera entender. Problema suyo, no nuestro.
Porque al final de todo, cada uno será responsable de su propia vida, sus propios actos y quien tercamente se resista al Amor de Dios, tendrá que padecer las consecuencias de su acto.




¡Agua Viva, que te entregas en cada uno de los Sacramentos de la Iglesia! Límpianos, lávanos, purifícanos para que podamos ver y entender las cosas de Arriba, tal y como Dios las entiende! ¡Danos tu santa Sabiduría Divina y Eterna!



¡Que apreciemos en su Infinito Valor este Sacramento!, por medio del cual se nos perdonan, ante los hombres y ante Dios nuestras malas acciones, siendo así reconciliados de nuevo con Dios y con el prójimo,  por la Sangre omnipotente de Jesucristo. Así sea.

3 ago. 2011

Pedir con mucha fe

La cananea supo confiar más allá de lo razonable...
¡Eso desea nuestro Jesús de nosotros!
Que confiemos en Él más allá de lo que resulte sensato y conveniente.
Quiere que confiemos en Él, teniendo en contra las circunstancias,
las evidencias de esta vida, que tan real se nos aparece,
y que tantos espejismos nos presenta...

Confía en tu Señor, más allá de toda esperanza,
más allá de todo cuanto la terca realidad te presenta
ante tus ojos como insuperable, imposible y pétreamente duro.

Confía todas tus penas, tus impotencias a Aquel cuyo Corazón misericordioso
pone a tu disposición todo tesoro y riqueza,
toda sabiduría y Bendición.

¿Crees en el Hijo del Hombre?
Pues si crees, acomete aquello que ves claro que ha de ser Voluntad de Dios,
con ilusión, con pasión, con entrega y energía,
y , luego, si con el paso del tiempo, no cuaja,
¡no te desilusiones, no caigas en el desánimo!
porque no vives para cumplir tus ilusiones,
sino para hacer aquello que a tu Dios le place.

¡Si sales bendecido en tus acciones, dale Gracias al Señor y
canta sus Misericordias por el mundo entero!
Si te equivocaste en tu visión de las cosas,
acepta la humillación con amor  y agradecimiento,
!Pide, pide, pide Luz al Espíritu Santo,
y acomete todo cuanto Él te haga ver en la oración!

No tenemos garantía de éxito en este vida,
pero hay que andar,
hay que seguir adelante,
que si a Él le agrada lo que hacemos, ya nos bendecirá con la suficiente evidencia.

Y para acertar, nada mejor que el santo abandono en Sus Divina Manos.
Fiat, Señor, fiat siempre, como María, con María.

2 ago. 2011

Nuestra Señora de los ángeles




De una Virgen hermosa
celos tiene el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.


Cuando del Oriente
salió el sol dorado,
y otro sol helado
miró tan ardiente,
quitó de la frente
la corona bella,
y a los pies de la estrella
su lumbre adoró,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.


«Hermosa María,
dice el sol vencido,
de vos ha nacido
el sol que podía
dar al mundo el día
que ha deseado».

Esto dijo humillado
a María el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.


Lope de Vega

1 ago. 2011

Concatenación


la dicha compartida



el regalo del Amado



su permanencia silenciosa



la salida, tan angosta...



el reposo anhelado



y el paraiso soñado