2 jul. 2011

Eucaristía




Porque es Cristo quien, en la comunión eucarística nos transforma en él, nuestra individualidad, en este encuentro, está abierta, liberada de su egocentrismo e insertada en la persona de Jesús, que a su vez se encuentra inmerso en la comunión trinitaria.






La Eucaristía, por lo tanto, aunque nos une a Cristo, también nos abre a los demás, nos hace miembros unos de otros: ya no estamos divididos, somos uno en él.





La comunión eucarística, no sólo me une a la persona que tengo a mi lado y con la que ni siquiera puede que tenga una buena relación, sino también con nuestros hermanos lejanos en todas partes del mundo.

(palabras entresacadas de la homilía de Benedicto XVI en la solemnidad de Corpus Christi)

2 comentarios:

Miriam dijo...

Anda,generalmente pienso en la Eucaristía como algo que me une a Cristo, pero no caigo en que también me une a la iglesia
Me gusta enriquecerme en este blog
Gracias¡¡

Felicitas dijo...

Y yo me enriquezco con vuestros comentarios.
Gracias a ti, Miriam
¡Feliz domingo!
Un abrazo.
:O)