29 jul. 2011

El Evangelio de hoy


-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mi, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
(San Juan, 11, 25)



Sí, Jesús creemos que tú eres el Mesías, el Hijo del Altísimo que ha venido a rescatarnos de manos del maligno. Por eso los cristianos no nos desesperamos ante la realidad de la muerte física. Sabemos, por tus palabras que no todo acaba ahí. Nos ofreces una vida eterna, junto a ti a cambio de nuestro amor y confianza plena en tu persona.

Si tú eres la resurrección y la vida es porque antes eres Verbo por medio del cual todo ha sido creado. Tu palabra realiza lo que expresa. En tí mismo no conoces fallo alguno, defecto alguno, mengua de ninguna clase. Por ello más valor tiene el que hayas asumido nuestra condición limitada y falible, sometiéndote tú, ¡oh Dios Creador! a toda contingencia propia de la condición humana, hasta las más elementales...
¿Por qué?


¡Porque eres Amor!

¡Porque eres Amor!

¡Porque eres Amor!






27 jul. 2011

Amigo del alma




Chisporretean las maderas en el fuego,
arman ruido y distraen al guerrero,
su yelmo es de oro y su escudo de noble acero.

Guerrero, que calmas tus heridas
con el Agua del riachuelo,
si hoy sientes gran alivio,
es porque antes tuviste duelo.

Te eligió la Mano firme,
de Aquel que es el Primero,
entre hermanos variopintos,
para ser Su Mensajero.

Te entregaste con amor,
tu trabajo y tu sudor,
y enamorado le diste,
de tu vida lo mejor.

Al presente el cielo calla,
y la vista no alcanza ,
queda quieto, a la espera,
de aquel Acto que te libera,
confiando en un Querer,
que es tu eterno reverdecer.

Vale la pena el morir,
cuando es ganancia verdadera,
y la paciencia todo alcanza,
para el que en Dios siempre espera.

24 jul. 2011

Estar en sintonía con Dios para obrar el bien

Al presidir el rezo del Ángelus dominical en la residencia de Castelgandolofo, el Papa Benedicto XVI exhortó a los católicos a tener una conciencia sensible a la verdad, a Dios, que permita obrar siempre el bien y evitar el mal allí donde se encuentre, a ejemplo del rey Salomón.

Ante los miles de fieles que lo acompañaron en la oración mariana, el Santo Padre recordó la historia del rey Salomón quien pidió al Señor: "‘Concede, a tu siervo, un corazón dócil para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal’. Y el Señor lo escuchó, así Salomón se hizo famoso en todo el mundo por su sabiduría y la rectitud de sus juicios".

El Papa explicó que este "corazón" se refiere a la conciencia humana. En el caso de Salomón, prosiguió, "la petición es motivada por la responsabilidad de guiar a una nación, Israel, el pueblo que Dios ha elegido para manifestar al mundo su designio de salvación".

"El rey de Israel, por lo tanto, debe tratar de estar siempre en sintonía con Dios, a la escucha de su Palabra, para guiar al pueblo por los caminos del Señor, el camino de la justicia y de la paz. Pero el ejemplo de Salomón es válido para cada hombre".

Según informa la nota de Radio Vaticano, el Pontífice resaltó que "cada uno de nosotros tiene una conciencia para ser, en cierto sentido, ‘rey’, es decir, para ejercer la gran dignidad humana de actuar según la recta conciencia, obrando el bien y evitando el mal".

"La conciencia moral presupone la capacidad de escuchar la voz de la verdad, de ser dóciles a sus indicaciones. Las personas llamadas a tareas de gobierno naturalmente tienen una responsabilidad ulterior, y por lo tanto –como enseña Salomón– necesitan aún más de la ayuda de Dios. Pero a cada quien le toca hacer su propia parte, en la situación concreta en la que se encuentre".

Tras señalar que "una mentalidad equivocada nos sugiere pedir a Dios cosas o favores", Benedicto XVI destacó que "en realidad, la verdadera cualidad de nuestra vida y de la vida social depende de la recta conciencia de cada uno, de la capacidad de cada quien y de todos de reconocer el bien, separándolo del mal, y de tratar pacientemente de actuarlo".

Para ello, dijo, "pidamos la ayuda de la Virgen María, Sede de la Sabiduría. Su corazón es perfectamente ‘dócil’ a la voluntad del Señor. A pesar de ser una persona humilde y simple, María es una reina a los ojos de Dios, y como tal nosotros la veneramos".

"Que la Virgen Santa nos ayude también, con la gracia de Dios, a formarnos una conciencia siempre abierta a la verdad y sensible a la justicia, para servir al Reino de Dios", concluyó.

20 jul. 2011

Envejecer



soledad última,

aislamiento forzado,

el cuerpo no responde,

el alma ha claudicado.



te rodean los pétreos,

y te sientes encarcelado,

y hambreas una gota,

de amor gratis dado.



todo hombre pasa por ahí,

es por eso que el amor tiene sentido,

porque sin él se cae en el olvido,

de uno mismo y del mundo abandonado.



¡AMAOS UNOS A OTROS COMO YO OS HE AMADO!

19 jul. 2011

Alma




Pequeño y hermoso,
apenas perceptible
tu canto es tan suave,
¡tu estirpe irreductible!

Se piensan que no eres,
porque tú los respetas,
aprietan sus molares,
ahuecando sus andares.

No entienden de elegancias,
no comprenden la finura
de un espíritu que habita
el Corazón de la Ternura.

No llores sus desamores,
mi pequeño ruiseñor,
Tu Amor es el que vela
por tu vida desde su albor.


16 jul. 2011

Luz Divina



Destellos de Luz
que acarician mi alma,
que gime y llora sus culpas...




¡Oh, Luz que me calmas!
¡Oh, Luz que me sacias!
¡Trocando mis yerros en gracias!
Mutando el yermo en mil bayas...

¡A Tí toda Gloria!
¡A Tí la Alabanza!

Tu Amor y Tu Paz
no me espantan,
tan sólo me hieren mis faltas
que aplastan el clavo en tus palmas...

¡Oh, Cristo, tu yugo sobre mis espaldas!
No quiero venderte por nada,
más serte bien fiel hasta el fin.

¡Qué pueda Contigo vivir!
y dejar toda carga maldada.

15 jul. 2011

San Buenaventura



Y tú, hombre redimido, considera quién, cuál y cuán grande es éste que está pendiente de la cruz por ti. Su muerte resucita a los muertos, su tránsito lo lloran los cielos y la tierra, y las mismas piedras, como movidas de compasión natural, se quebrantan. ¡Oh corazón humano, más duro eres que ellas, si con el recuerdo de tal víctima ni el temor te espanta, ni la compasión te mueve, ni la compunción te aflige, ni la piedad te ablanda!

Para que del costado de Cristo dormido en la cruz se formase la Iglesia y se cumpliese la Escritura que dice: Mirarán al que atravesaron, uno de los soldados lo hirió con una lanza y le abrió el costado. Y fue permisión de la divina providencia, a fin de que, brotando de la herida sangre y agua, se derramase el precio de nuestra salud, el cual, manando de la fuente arcana del corazón, diese a los sacramentos de la Iglesia la virtud de conferir la vida de la gracia, y fuese para los que viven en Cristo como una copa llenada en la fuente viva, que salta hasta la vida eterna.

Levántate, pues, alma amiga de Cristo, y sé la paloma que anida en la pared de una cueva; sé el gorrión que ha encontrado una casa y no deja de guardarla; sé la tórtola que esconde los polluelos de su casto amor en aquella abertura sacratísima. Aplica a ella tus labios para que bebas el agua de las fuentes del Salvador. Porque ésta es la fuente que mana en medio del paraíso y, dividida en cuatro ríos que se derraman en los corazones amantes, riega y fecunda toda la tierra.


Corre, con vivo deseo, a esta fuente de vida y de luz, quienquiera que seas, ¡oh alma amante de Dios!, y con toda la fuerza del corazón exclama:

«¡Oh hermosura inefable del Dios altísimo, resplandor purísimo de la eterna luz! ¡Vida que vivificas toda vida y luz que iluminas toda luz y conservas en perpetuo resplandor millares de luces, que desde la primera aurora fulguran ante el trono de tu divinidad!

¡Oh eterno e inaccesible, claro y dulce manantial de la fuente oculta a los ojos mortales, cuya profundidad es sin fondo, cuya altura es sin término, su anchura ilimitada y su pureza imperturbable!

De ti procede el río que alegra la ciudad de Dios, para que, con voz de regocijo y gratitud, te cantemos himnos de alabanza, probando por experiencia que en ti está la fuente viva, y tu luz nos hace ver la luz.


De las obras de San Buenaventura, obispo
Opúsculo 3, El árbol de la vida 29-30.47

12 jul. 2011

Fantasía


Abundancia de frutos, tras el tiempo preciso y el crecer acompasado



Escasez, tras una mala gestión de los dones y los medios



y sólo hay una puerta de acceso a la Vida...




procuremos llevar nuestros mejores frutos






El guardián que está a la entrada, sabrá valorarlos.





Así como el vigía de los días y las noches, que en su perfección, dará justo juicio.

10 jul. 2011

La conversión de un gran pecador




La juventud que a tientas avanza,

ora con pasión, ora con dolor,

y siempre en búsqueda de lo bello y bueno,

cayendo a menudo en el craso error...



Anduvo por barrales, hundiéndose hasta el cuello,

y cuando sentía que ya no teniá resuello,

Él le mostró sus llagas y su gran rendición,

su tremenda derrota y sintió compasión.



No se dejó vencer en ternura el Señor,

le miró a los ojos con tantísimo amor,

que un hondo llanto del corazón le nació,

y tanta fue la impresión que horas largas lloró.


9 jul. 2011

La montaña del encuentro


Es la montaña, que de nuevo nos llama
con su imponente estampa.

Estática mira nuestro pobre avanzar,
esa imperceptible trampa, que nos mantiene tensados
y al deber amarrados, y con un hondo penar.

Se hace larga la espera,
en este valle de lágrimas,
si el hombre volar pudiera...
¡y abriendo alas subiera,
hasta alcanzar bella altura! ...

¡y allí quieto y atento,
tu Paso esperara inmerso
en una gozosa premura!

7 jul. 2011

Confianza en Dios


Jesús quiere que confiemos totalmente en Él.

No desea que nos angustiemos.
Entregémosle nuestras angustias todas, porque Él puede con ellas.

Aceptemos su Ley y su yugo y abandonémonos en Sus Manos fuertes y poderosas.
Él es nuestra Liberación, ¿a quien acudiremos?
Sólo Él tiene palabras de Vida Eterna.

Quedémonos en paz, en Su Paz, sabiendo que Él puede con todo cuanto nos abruma y apesadumbra porque es Dios eterno e infinito.

Somos pequeños, muy pequeños para Él y esa es nuestra humildad gozosa. Saberlo y vivirlo con naturalidad. Abba nos ama y cuida de nosotros de dia y de noche.

Tan sólo precisa algo de nosotros:
NUESTRA CONFIANZA PLENA EN ÉL.



Repitamos , sin cansarnos:
¡Jesús, en Ti confío!


6 jul. 2011

Saberse amado de esta manera



Comemos a menudo a Jesús en la santa Eucaristía y ya sabéis que " el que me come, vive por Mí ".

Dios uno y trino, en Jesús, nos habita, llenándonos de su Luz, Sabiduría y Amor e insuflándonos el Bien en todas sus manifestaciones.

Este es el secreto de la felicidad del hombre: que Dios lo habite por el Amor, llenando su existencia de gozo y sentido trascendente, aún en medio de padecimientos.

Su Amor permanece para siempre en aquellos que le aman.

4 jul. 2011

Corazón de Cristo



Jesús desea ardientemente estar con cada uno de nosotros, en la intimidad de la oración.

Porque nos ama infinitamente, nos ama con todo Su Corazón.

Somos uno con Él y Él nos sostiene en todo momento.

Está siempre con nosotros y así quiere que lo creamos, a pies juntillas.

Tengámoslo por seguro y sentiremos Su Liberación interior.

Estamos llamados a ser como Él y para ello tan sólo tenemos que dejarle hacer en nosotros Su Obra. Así veremos Sus Maravillas en nuestra vida y en la iglesia, de la que formamos parte.

Venid a mí los que estáis cansados y fatigados




VATICANO, 03 Jul. 11 / 09:31 am (ACI/EWTN Noticias)

Al presidir este mediodía (hora local) el rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa Benedicto XVI resaltó que el amor de Dios, el amor a los hermanos que brota de Él, es el verdadero remedio que cura todas las heridas humanas.

En su reflexión ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre se refirió al Evangelio de hoy en el que San Mateo propone las palabras del Señor Jesús: "vengan a mí todos los que están fatigados y sobrecargados, y yo les daré descanso. Tomen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera".





El Papa dijo que esa mirada de Cristo se extiende hasta hoy y se posa sobre mucha gente oprimida por condiciones de vida difíciles, "pero también desprovista de puntos válidos de referencia para encontrar un sentido y una meta a la existencia. Multitudes extenuadas que se encuentran en los países más pobres, probadas por la indigencia; y también en los países más ricos son muchos los hombres y las mujeres insatisfechos, incluso enfermos de depresión".

Según informa la nota de Radio Vaticana, el Santo Padre explicó que a todos, sin excepción, Jesús anima a tomar "’mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón’. ¿Qué es este ‘yugo’, que en lugar de pesar, aligera, y en lugar de aplastar, levanta?".

"El ‘yugo’ de Cristo –dijo Benedicto XVI– es la ley del amor, es su mandamiento, que ha dejado a sus discípulos. El verdadero remedio para las heridas de la humanidad, tanto materiales, como el hambre y las injusticias; así como para las psicológicas y morales, causadas por un falso bienestar, es una regla de vida basada en el amor fraterno, que tiene su fuente en el amor de Dios".

"Por esto es necesario abandonar el camino de la arrogancia, de la violencia utilizada para procurarse posiciones cada vez de mayor poder, para asegurarse el éxito a toda costa. También en referencia al medio ambiente es necesario renunciar al estilo agresivo que ha dominado en los últimos siglos y adoptar una razonable ‘mansedumbre’".

Pero sobre todo, subrayó el Papa, "en las relaciones humanas, interpersonales, sociales, la regla del respeto y de la no violencia, es decir, la fuerza de la verdad contra todo atropello, es la que puede asegurar un futuro digno del hombre".

Finalmente el Pontífice alentó a que la Virgen María "nos ayude a ‘aprender’ de Jesús la humildad verdadera, a tomar con decisión su yugo ligero, para experimentar la paz interior y llegar a ser capaces, a nuestra vez, de consolar a otros hermanos y hermanas que recorren con fatiga el camino de la vida".

En su saludo en español el Papa hizo votos para que las palabras de Cristo en el Evangelio de hoy resuenen "con claridad en el corazón de todos, de modo que, presentando al Señor nuestros afanes y sufrimientos, encontremos en Él la fuerza para afrontar la vida con alegría y serenidad de espíritu, siendo testigos de su amor y fuente de esperanza para los necesitados. Gracias por vuestra presencia y vuestras oraciones. Feliz domingo".

2 jul. 2011

Eucaristía




Porque es Cristo quien, en la comunión eucarística nos transforma en él, nuestra individualidad, en este encuentro, está abierta, liberada de su egocentrismo e insertada en la persona de Jesús, que a su vez se encuentra inmerso en la comunión trinitaria.






La Eucaristía, por lo tanto, aunque nos une a Cristo, también nos abre a los demás, nos hace miembros unos de otros: ya no estamos divididos, somos uno en él.





La comunión eucarística, no sólo me une a la persona que tengo a mi lado y con la que ni siquiera puede que tenga una buena relación, sino también con nuestros hermanos lejanos en todas partes del mundo.

(palabras entresacadas de la homilía de Benedicto XVI en la solemnidad de Corpus Christi)