21 abr. 2011

Institución de la Divina Eucaristía




Cuando en mis manos, Rey Eterno, os miro
y la cándida víctima levanto,
de mi atrevida indignidad me espanto,
y la piedad de vuestro pecho admiro.

Tal vez el alma con temor retiro,
tal vez la doy al amoroso llanto;
que arrepentido de ofenderos tanto,
con ansías temo y con dolor suspiro.

Volved los ojos a mirarme humanos;
que por las sendas de mi error siniestras
me despeñaron pensamientos vanos.

No sean tantas las miserias nuestras
que a quien os tuvo en sus indignas manos
vos le dejéis de las divinas vuestras.

Lope de Vega

6 comentarios:

gosspi dijo...

Que preciosa poesia.....
Hoy estoy asi...me siento indigna de que El se haya fijado en mi humillación, para llevarlo dentro de mi y de lo que rebose mi corazón se llenen los que a mi lado estén....
En este Amor fraterno te tengo Felicitas....

Felicitas dijo...

Querida Gosspi, eres una ternura de persona. Por eso el Maestro te quiere con Amor especial.
Y yo también, hermana.
Muchas gracias por abrirme las puertas de tu corazón.
Unidas en Su Amor omnipotente.
Un abrazo.
;O)

Javier dijo...

Precioso soneto. Feliz pascua.

Theo dijo...

Hola. Si no me llamara él no osaría acercarme.Gracias.

Felicitas dijo...

Gracias por tu visita, Javier.
Dios te bendiga.

Te llama siempre, Theo, ¡¡siempre!!
porque te ama infinitamente.
Un abrazo.

Miriam dijo...

"Volved los ojos"
PReciosa poesia. No la conocía

Gracias¡¡