20 mar. 2011

Sed de Dios


Despójame, Señor, de todo cuanto me impide acudir al encuentro Contigo.
Aunque duela, arráncame todo cuanto impida mi entrega más sincera,
que ya veo que el corazón anda inclinado y torcido,
y lo que anhelar debiera lo tengo olvidado y preterido.



Envíame, Señor, una ola de Gracia que me anegue y sumerja,
en tu Santo Corazón cual guijarro lanzado hacia el  fondo del mar,
que danzando en tus corrientes y dejándose llevar,
halle sereno abandono en Tus Pasos y en tu Andar,
y Santo Remedio a su terco penar.

10 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Buenas noches Felicitas, yo me uno a ti pidiendo esa enorme ola de gracia
Con ternura
Sor.Cecilia

Felicitas dijo...

Muchas gracias, querida Sor Cecilia, buena falta me hace a mí y creo que a todos también!
Un abrazo, linda.
;O)

NIP dijo...

Necesito un Tsunami de gracia doña Felicitas.Muy bello y complementa perfectamente la catequesis de don Javier. Un abrazo.

Marian dijo...

¡Que entrada tan linda!
Todos necesitamos esa ola,
que no renueve, nos sacuda,
nos trasforme.
¡Muchas gracias!
Un abrazo en Cristo.

Joaco dijo...

Madre mía, que poetisa tenemos en este blog. Derrocha sensibilidad, efusividad... y sobre todo Fe, porque yo creo que una poesía sin Fe es muy poca cosa. Un saludo a Felicitas y a los habituales de su blog.

Mayte dijo...

Hermosa oración Serviam y también la hago mía. Que Dios se derrame en olas de Gracia. Todos las necesitamos.
Gracias.

Felicitas dijo...

Hola querido Nip: Ese tsunami que necesitas tú y necesito yo y necesitamos todos es el Corazón Sagrado de nuestro amado Jesús.
Hoy en la homilía se nos ha recomendado pedirle a Dios nos de el Corazón de Jesucristo para poder amar como y con Él. De esta forma dejaremos de amar mínimamente, con corázón egoista y mediocre, y aprenderemos a Amar con mayúsculas. ¿Le echamos Fe?
Animémonos, que Él ha vencido todo mal por nosotros.
Un abrazo, amigo Nip.
;O)

Gracias a ti Marian por tus amables palabras. Que Su Ola de Amor nos inunde y nos llene de Sí mismo, para hacernos dignos hijos del Altísimo, transformados en el Hijo perfecto, Jesús.
Un abrazo, linda.
;O)

Hola querido Joaco, qué alegría verte de nuevo por mi blog! Muchas gracias por tus amables palabras. Que el Amor Divino de Jesucristo te llene el alma y conduzca todas tus entradas y salidas.
Un abrazo, amigo Joaco.
;O)

Claro que sí, Mayte, que su Gracia nos llene a todos, según la necesidad particular de cada corazón, para que seamos cada vez más imagen de Jesucristo ante Dios y ante los hombres.
Un abrazo, hermana.
;O)

lourdes dijo...

Creo que Dios da su gracia en cada momento que vivimos lo importante es dejarle hacer Despójame, Señor, de todo cuanto me impide acudir al encuentro Contigo.Mil gracias unidas en oración y un abrazo

Felicitas dijo...

Dejarle hacer. Eso quiero yo también, Lourdes. Tendrás que enseñarme, hermana.
Gracias por venir a mi casita.
Un abrazo.
;O)

Quovadis dijo...

"...que ya veo que el corazón anda inclinado y torcido". Llega la ola de gracia, que todo lo limpia; como el alcohol en la herida, duele y escuece... el corazón se endereza. ¡Gracias mi Dios! y luego, poco a poco, de nuevo se va escorando... ¡otra ola, por favor! ¿Puede llegar un sunami de gracia y dejar el corazon completamente enderezado para siempre en esta vida? Un abrazo Felicitas.