19 feb. 2011

Orar es dejarse introducir en el diálogo de amor de los Divinos 3






Después de unos cuantos años de vida de fe, durante la cual he conocido variadas formas de hacer oración, he participado en talleres de oración y he aprendido cosas muy valiosas para mi vida cristiana, hoy, leyendo el post de http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com/ me ha llamado mucho la atención lo que el Papa Benedicto dijo recientemente :


"Si no se entra en el diálogo eterno que el Hijo mantiene con el Padre en el Espíritu Santo, no es posible una auténtica vida en común. Es imprescindible estar con Jesús para poder estar con los demás. Este es el corazón de la misión"


No se trata pues de decir muchas cosas mientras estamos en oración sino más de bien ponernos como el pobre ante el rico, pidiendo ser introducidos ante Su Presencia y disfrutar así de las riquezas del Señor. Y cómo sabemos que Él es misericordioso y lento a la cólera, rico en piedad para con todos sus hijos, seguro que nos sumerje en esa Corriente de Amor que fluye del Padre al Hijo y del Hijo al Padre y así " mojados " con el Agua de Vida Eterna vendremos a conocer los secretos del Rey de reyes, que disfruta haciéndonos partícipes de su mundo interior, aunque para ello recordemos que tenemos que hacernos pequeños y sencillos de corazón. El soberbio no tiene cabida ante el Altísimo.

Por algo decían los santos que todo cuanto experimentaban en contemplación era tan maravilloso que no hallaban palabras adecuadas que pudieran describirlo. Y no se trata de buscar ávidamente el consuelo espiritual, sino de buscar ávidamente la Presencia del Señor, el estar con Él y asimilar así Sus Maneras, Sus Pensamientos, Sus Quereres, Su Forma de ver todas las cosas, también las nuestras, y así ser capacitados para actuar en concordancia con ese Pensar Divino. Ser colaboradores activos del Obrar de Dios por medio de una apertura, en cierta forma pasiva,  a ese Ser que vive y palpita en nuestros corazones. Como si fuéramos antenas parabólicas que se orientan hacia el emisor de señal y reciben con ella toda la informacion necesaria para luego transmitirla al universo entero. Pero primero hay que llenarse de Dios  y eso tan sólo ocurre si paramos toda actividad, y voluntariamente nos ponemos en Su Presencia para escuchar la voz de Su Silencio elocuente. Por ejemplo, con una pausada visita ante el Santísimo Sacramento. Él allí nos espera con todo su Amor Infinito. ¿Le dejaremos sólo?



2 comentarios:

lourdes dijo...

Y no se trata de buscar ávidamente el consuelo espiritual, sino de buscar ávidamente la Presencia del Señor, el estar con Él y asimilar así Sus Maneras, Sus Pensamientos, Sus Quereres, Su Forma de ver todas las cosas,Asi es gracias por este hermoso compartir que el Señor nos conceda la gracias de ser verdaderas almas de oración ¿cuanto deseo ser alma de oración en verdad? gracias unidas en oración y abrazo

Felicitas dijo...

Probablemente, linda, mi deseo de ser alma de oración sea muy pequeño, pero no me desanimo, porque Su Amor siempre lo trae a mi corazón, cada dia, en la Santa Misa y eso, de por sí, ya es el Milagro de los milagros en mi vida.
Unidas, siempre, en ese Corazón Santo y Divino.
Un abrazo.
;O)