21 nov. 2010

La palabra de Benedicto XVI

VATICANO, 21 Nov. 2010

Tras la celebración eucarística con los 24 nuevos Cardenales creados en el Consistorio de ayer, el Papa Benedicto XVI rezó el Ángelus dominical desde la ventana de su estudio del Palacio Apostólico con los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, recordando que Dios concede siempre mucho más de lo que se le pide, incluso la vida eterna con Él en el Cielo.

“Justamente desde la cruz Jesús está a la altura de Dios, que es Amor. Es ahí que se lo puede conocer. Jesús nos da la vida porque nos da a Dios. Y nos lo puede dar porque Él mismo es una sola cosa con Dios”, dijo el Papa meditando en el día en que la Iglesia celebra la Solemnidad de Cristo Rey.

El Santo Padre agregó que “mientras el Señor parece confundirse entre los dos ladrones, uno de ellos, consciente de sus propios pecados, se abre a la verdad, alcanza la fe y pide al rey de los judíos: ‘Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino’. De Jesús, el llamado ‘buen ladrón’ recibe inmediatamente el perdón y la alegría de entrar en el Reino de los Cielos. Jesús desde el trono de la Cruz, acoge a cada hombre con infinita misericordia”.

Citando a San Ambrosio de Milán, el Papa agregó que el episodio del buen ladrón es un “hermoso ejemplo de la conversión a la que debemos aspirar: el buen ladrón recibe el perdón y la gracia es mucho mayor del pedido; el Señor en efecto da siempre más de lo que se pide… la vida es estar con Cristo, porque donde está Cristo ahí está el Reino”.

Más adelante Benedicto XVI habló del camino del amor que Dios revela y nos invita a recorrer, un camino que “podemos contemplar en el arte cristiano. En efecto, antiguamente, ‘en la construcción de edificios sagrados fue habitual representar en el lado oriental al Señor que regresa como rey, imagen de la esperanza, y en el lado occidental el Juicio final como imagen de la responsabilidad por nuestra vida. Esperanza en el amor infinito de Dios y compromiso por ordenar nuestra vida según el amor de Dios”.

Finalmente el Papa encomendó a los nuevos Purpurados del Colegio Cardenalicio “y nuestro peregrinar terreno hacia la eternidad” a la Virgen María.

2 comentarios:

NIP dijo...

Hola doña Felicitas. Leí en el blog de D. Javier esto: "El Santo Sacrificio del Altar es el Acto de Adoración, Expiación, Donación e Intercesión más importante de todos los tiempos, lugares y épocas. Nos sobrepasa totalmente porque es el Acto Reparador del Verbo humanado, en favor de toda la humanidad caída en el pecado.
Es el Acto de Culto Perfecto al que podemos y necesitamos unirnos para venir a ser Iglesia de Cristo Sacerdote, Profeta y Rey.
Jesucristo Sacerdote, Víctima y Altar.Y nosotros con Él, como Él y en Él." que me dejó pasmao, también leyendo su blog Serviam! encuentro ese olor, como diría yo, entre ceras, nueces y manzanas, incienso y mieles, tan de convento contemplativo. ¿a qué orden pertenece usted?

Felicitas dijo...

Hola Nip.
No pertenezco a ninguna orden, amigo. Soy seglar, casada y con dos hijos.
Pero el Señor siempre me ha llevado por caminos de oración y en ella hallo mi Vida.
Un saludo afectuoso.
:O)