10 nov. 2010

Gozo

Después de haber visitado un buen número de blogs cristianos y algunos realmente fuera de serie, me siento contenta. Feliz, porque veo que Dios es grande en todos nosotros. Y actúa. No cesa de actuar allí donde un corazón humano le deja espacio. Se va colando suavemente, con Infinito Cariño, y va llenando la bodega de buen vino. ¡Qué alegría ver que la Iglesia de Cristo está viva y se mueve!
¡Expándete, Iglesia, como un campo de amapolas, como un mar vibrante y lleno de Vida! ¡Sé!



7 comentarios:

Fernanda dijo...

Pues sí, La Iglesia se expande, y tiene buenos frutos. Leyendo una entrevista Chema CAbelleoro, que le acaban de dar otro premio por su labor con niños soldados de Sierra Leona , decía que donde los gobiernos abandonan a las personas o se dedican con su doble moral a vender armamento, allí por lo menos está la Iglesia con su ayuda y esperanza.

Bezoozoozs!

lourdes dijo...

El Espiritu de dios sopla en todas partes y hay muchas almas que se dejan guiar por ÉL unidas en oración y mil Gracias un abrazo en Cristo jesús

Elinge dijo...

Hola Felicitas:
¡Gozo! y Gratitud, porque, como bien dice Fernanda, recordando la labor del sacerdote (misionero javeriano) Caballero, la Iglesia nunca nos abandona. Me sumo al fuego de la Fe, ¡Gracias Santidad!.



www.saveriani.com

Paco Alonso dijo...

Paso a saludarte y degustar tus letras en esta magnifica entrada.
Un cálido abrazo.

Felicitas dijo...

Dichosos los ojos que brillan en tu rostro, querida Fernanda.
¡Dios te conserve la vista!
BEzozozozos, linda.

Gracias a ti, Lourdes, a todos vosotros por el bien que me hacéis con vuestros comentarios.
Un abrazo.

Gracias, Elinge, por el link.
Un abrazo, hermano.


Hola, Paco, sé bienvenido a mi blog. Esta es tu casa.
Un saludo.

Theo dijo...

Hola, hay mogollón de blogs que extienden, animan y me sirven para crecer, como el tuyo y el de los hermanos.Gracias.

Felicitas dijo...

Es cierto, Theo, hay muchos blogs muy buenos, con los que nos animamos unos a otros a seguir amando a Jesús y al prójimo.
¡qué alegría!