7/11/2010

Dios de vivos, no de muertos

En aquel tiempo, acercándose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección, le preguntaron:

«Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió sin hijos; y la tomó el segundo, luego el tercero; del mismo modo los siete murieron también sin dejar hijos. Finalmente, también murió la mujer. Ésta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Porque los siete la tuvieron por mujer».

Jesús les dijo:

«Los hijos de este mundo toman mujer o marido; pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.

Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.


No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven».

Evangelio según San Lucas, 20,27-38




Señor, si eres un Dios de vivos, para Ti ni el pasado, ni el presente ni el futuro son impedimento alguno, por lo que te suplico me pongas a mí también en el número de tus hijos vivos, deshaciendo en mí con tu Poder y Amor todo signo y huella de muerte y pecado, y así tu Vida Divina pueda seguir difundiéndose entre los hombres que han sido, son y serán, también por medio mío. Amén. Así sea.

9 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Que el Señor te escucha , de eso estoy segura.Bella oración.
Gracias por comentarios tan sustanciosos.
Un beso con ternura
Sor.Cecilia

Caminar dijo...

Dios todo lo que toca lo vivifica, por eso es Dios de vivos, es el Viviente.
Sí, hay que pedir que Él toque nuestras zonas muertas y las vivifique, aunque no lo experimentemos...
La entrada anterior tiene unas fotos preciosas, no sé dónde las coseguís. En fin, ésa es una de tus riquezas y me gozo en ello.
Un abrazo.
Disaculpa, mi falta de tiempo me impide en ocasiones el comentar, no se puede llegra a todo.
Oremos unidas.

El lirio del yermo dijo...

Seguro que todos formaremos parte de la gran familia de Dios y encontraremos a nuestros familiares, amigos y enemigos. A pesar de nuestros pecados, el nos purificará y blanqueará como a la nieve.

Felicitas dijo...

Hola, querida Sor Cecilia, me alegro mucho de verte por aquí.
Un beso cariñoso, Mami.
;)

Hola, Caminar, son fotos todas de internet. No te preocupes si no puedes comentar. Siéntete libre, hermana.
Unidas en la oración.
Un beso.
;O)


Querido Lirio del yermo:

Sí que es cierto que nuestro Dios, que es todo Amor nos ama con todo Su Ser, pero hay personas que no quieren saber nada de Él y le dan la espalda.

No dejará de llamarlos con Amor, pero no los obligará a que lo amen.

Si persisten en odiarle o ningunearle, ellos mismos se estarán creando su personal desdicha, que en el peor de los casos podría llegar a ser eterna.

Por parte de Dios no queda nunca.
Hemos sido hechos para Dios y sólo en Él hallamos nuestra plenitud.

Un abrazo, hermano.
;o)

lourdes dijo...

Gracias,este evangelio es muy rico es donde también nos invita a vivir y compartir esa vida de intimidad y comunión con ÉL a los demas a trasmitir esa vida que recibo de ÉL dando vida a todos aquellos que se acerquen a mí anticipando la vida del cielo aqui y ahora unidas en oración y un abrazo

Fernanda dijo...

Tu bonita petición ha sido escuchada, pues ninguna queda sin respuesta, jamás.
Somos todos herederos de la eternidad que el Padre Es, pues nos la regala a manos llenas.

Bezoozozos!!

Felicitas dijo...

Sí, querida Lourdes, unidas en el Amor de Dios, en la oración y en el cariño que nos nace.
Gracias a ti.

¡Gracias, mujer de gran Fe! Que se haga en ti, según la medida de tu confianza en Dios.
Un abrazo, linda.
Bezozozoss

Javier Vicens y Hualde dijo...

Amén.

Felicitas dijo...

Bienvenido, Don Javier.