27 oct. 2010

Un mismo Espíritu

... Mi Amor es el mismo en todas partes.
Y si habita en vuestros corazones, amaréis con el mismo Amor tanto a Dios como a los hermanos.
...

No hallo más complacencia que en mostrarme a los pequeños, porque sabiéndose débiles y falibles, se lanzan en mis Brazos con confianza y Amor.

¿Qué padre amante no acogerá en sus brazos a sus hijos que claman hacia él?
Tengo mis delicias en estar con los hijos de los hombres....dice la Escritura y así es.

Os amo con la fuerza del mismo Espíritu por medio del cual todo fue llamado a la existencia.

La fuerza del mismo Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos

La fuerza del mismo Espíritu que llenó a los apóstoles de valentía y sabiduría para dar testimonio hasta el confín de la tierra.

10 comentarios:

Elinge dijo...

Hola Felicitas:

Es la misma fuerza que nos devolverá un día a la Vida y que ya aquí ya actúa, no tanto sensitivamente como interiormente, nos fortalece en las tentaciones, nos hace vivir las virtudes cotidianamente y salir vencedores cada día. Lo sentimos interiormente al comprobar nuestro crecimiento diario.No tiene que ver con el estado de ánimo o los sentimientos, que vienen y van, es importante recordarlo.

Es el mismo Espíritu que nos permite reconocer Su Palabra y Seguirle, Llamarle Padre.

Felicitas dijo...

Tienes razón, Elinge.
Muchas gracias.
:)

Elinge dijo...

Hay mucho engaño en cosa tan importante; imaginación y superficialidad primordialmente en movimientos espirituales muy sensitivos, casi sensuales, sin forja en las tentaciones y práctica de la virtud. Cuando no podamos más, en ese puntico de olla exprés en que casi salta el chivaillo, arrojarnos a Él, gustad y ved ¡qué Bueno es el Señor!

Felicitas dijo...

Has dado en el clavo,Hermano.
Hay algunas tentaciones que se inmiscuyen en medio de nobles sentimientos y si uno no está entrenado, pues, resulta más difícil discernirse a sí mismo.
Supongo que le mero hecho de ir teniendo nuevos tipos de tentación, obedece a un cierto crecimiento personal.
Para todo lo cual, el confiar plenamente en el Sagrado Corazon de Jesús y en Su Amor Misericordioso es la Llave que abre toda puerta, ¿no?

Felicitas dijo...

Bueno, y reconocer el propio pecado.

LAHDDEC dijo...

Paseando por los blogs me he quedado frente al tuyo, me gusta lo que pones del Espiritu. Sólo El hace que conectemos sea por el metodo que sea, para seguir creciendo en fé verdad y libertad.En autentica vida,
encantada de conocerte.
un abrazo

Felicitas dijo...

Gracias, igualmente, amiga.
El video que pusiste en tu blog es genial.
Un abrazo.

Theo dijo...

Hola. Por eso nos entendemos y confortamos y alentamos y rezamos juntos.gracias

Theo dijo...

Hola. Creo que es cierto, hay que pasar por la tentación, vencer y aguantar persecución, críticas, miradas, dedos señalando entre los propios, burlas por ser "una santa" y cosas así. Hay que pasar por los escupitajos reales o faltones de los ciegos que se mofan y hacen burla de todo. El sabor de Dios entonces es auténtico.Gracias hermanos.

Felicitas dijo...

Estamos unidos por el Amor de Dios manifestado en Jesús de Nazareth. El mismo Espíritu que le llevó al desierto, a la predicación , a la cruz y le despertó a una Vida Eterna mediante la Resurrección , nos une con vínculo invisible, pero cierto.
Permanezcamos en Su Amor siempre.
Gracias por venir.

El Sabor de Dios es único, como tú sabes, Theo.No hay nada comparable.

Nada.

Un beso.